{"id":1953,"date":"2014-08-19T11:25:06","date_gmt":"2014-08-19T17:25:06","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=1953"},"modified":"2015-02-04T10:52:00","modified_gmt":"2015-02-04T16:52:00","slug":"arqueologia-experimental-en-el-noreste-de-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=1953","title":{"rendered":"Arqueolog\u00eda experimental en el noreste de M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/arqyeologiaexperimental.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-1955\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/arqyeologiaexperimental.png\" alt=\"arqyeologiaexperimental\" width=\"460\" height=\"498\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/arqyeologiaexperimental.png 460w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/arqyeologiaexperimental-277x300.png 277w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">H\u00c9CTOR CARLOS LAZCANO FERN\u00c1NDEZ<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/eprints.uanl.mx\/3581\/4\/Ciencia_UANL_1768.pdf\" target=\"_blank\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 17, No. 68, JULIO-AGOSTO 2014<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/Arqueologia-experimental-en-el-noreste-de-Mexico.pdf\" target=\"_blank\">Art\u00edculo completo en PDF<\/a><\/p>\n<p>El presente trabajo describe las actividades llevadas a\u00a0cabo entre 2000 y 2007, periodo en que fui titular de\u00a0las clases de arqueolog\u00eda y de arte prehisp\u00e1nico mexicano\u00a0en la Universidad de Monterrey. Las fuentes de\u00a0estas actividades son la etnohistoria y la\u00a0etnoarqueolog\u00eda; la primera, entendida como \u201cla historia\u00a0de los no civilizados\u201d, (1) es decir, la historia de los\u00a0pueblos sin historia; y la segunda entendida como \u201cel\u00a0estudio etnogr\u00e1fico de culturas vivas desde una perspectiva\u00a0arqueol\u00f3gica\u201d. (2)<\/p>\n<p>El instrumento que me permiti\u00f3 utilizar los conocimientos\u00a0etnohist\u00f3ricos y etnoarqueol\u00f3gicos fue la\u00a0arqueolog\u00eda experimental, \u201cuna disciplina que pretende\u00a0entender lo que el hombre antiguo estaba haciendo.<\/p>\n<p>Al reproducir antiguas condiciones, trata de hacer uso\u00a0de algunas armas y herramientas del pasado para obtener\u00a0alguna informaci\u00f3n de esos objetos, sus inventores\u00a0y poseedores\u201d, (3) otra posible definici\u00f3n ser\u00eda que\u00a0consiste en la replicaci\u00f3n de artefactos, elaboraci\u00f3n\u00a0de hip\u00f3tesis con respecto al uso de \u00e9stos y la comprobaci\u00f3n\u00a0de dichas hip\u00f3tesis. La arqueolog\u00eda experimental,\u00a0una disciplina auxiliar de la arqueolog\u00eda, y por\u00a0ende la antropolog\u00eda, debe considerarse parte de las\u00a0ciencias sociales.<\/p>\n<p>Este documento describe una serie de actividades\u00a0que incluyen la replicaci\u00f3n de artefactos prehist\u00f3ricos,\u00a0as\u00ed como su utilizaci\u00f3n en experimentos destinados\u00a0a proporcionar un poco m\u00e1s de informaci\u00f3n acerca\u00a0del pasado remoto del noreste de M\u00e9xico.<\/p>\n<p><strong>El \u00e1tlatl<\/strong><\/p>\n<p>El \u00e1tlatl, un arma utilizada desde hace m\u00e1s de veinte\u00a0mil a\u00f1os, (4) b\u00e1sicamente es un palo o vara del tama\u00f1o\u00a0del brazo, con un gancho en un extremo para acomodar\u00a0un dardo o proyectil y una agarradera en el otro\u00a0extremo, que permite lanzar proyectiles a una distancia\u00a0mayor.<\/p>\n<p>El \u00e1tlatl fue y sigue siendo usado en muy diversos\u00a0lugares; en algunas partes desapareci\u00f3 y resurgi\u00f3 con\u00a0usos diferentes. En otras, no dej\u00f3 de usarse y se sigue\u00a0utilizando m\u00e1s o menos con los mismos prop\u00f3sitos\u00a0que en el pasado, como en Australia y Alaska; en otras\u00a0partes m\u00e1s desapareci\u00f3 de manera reciente, como en\u00a0Michoac\u00e1n (en alg\u00fan momento del siglo XX).<\/p>\n<div id=\"attachment_1973\" style=\"width: 493px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/elatlatl.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1973\" class=\"size-full wp-image-1973\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/elatlatl.png\" alt=\"El \u00e1tlatl. Se compone de una punta de proyectil, dardo o proyectil, lanzadera (la que se toma con la mano) y contrapeso.\" width=\"483\" height=\"407\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/elatlatl.png 483w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/elatlatl-300x252.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/elatlatl-55x45.png 55w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/elatlatl-150x125.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 483px) 100vw, 483px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1973\" class=\"wp-caption-text\">El \u00e1tlatl. Se compone de una punta de proyectil, dardo o proyectil, lanzadera<br \/>(la que se toma con la mano) y contrapeso.<\/p><\/div>\n<p>Como el arco, el \u00e1tlatl consta de dos piezas: la lanzadera\u00a0y el dardo o proyectil. El dardo o proyectil se\u00a0coloca sobre la lanzadera y se arroja con un movimiento\u00a0parecido al de una pelota de beisbol; el consenso es\u00a0que funciona como una aplicaci\u00f3n de la palanca (una\u00a0m\u00e1quina simple), (5) como se muestra en las siguientes\u00a0ilustraciones:<\/p>\n<p>No se tiene conocimiento de si realmente evolucion\u00f3\u00a0a partir de la pica o lanza, tampoco hay evidencia\u00a0de que el arco y la flecha sean una \u201cevoluci\u00f3n natural\u201d\u00a0del \u00e1tlatl. Sin embargo, al parecer picas, lanzas,\u00a0\u00e1tlatls y arcos y flechas aparecieron en ese orden; no\u00a0fue una historia de simple reemplazo, sino de \u201ccoexistencia\u00a0pac\u00edfica\u201d, en la cual cambiaron los usos y fines\u00a0de estos artefactos.<\/p>\n<p>Los materiales utilizados para la construcci\u00f3n de\u00a0\u00e1tlatls son muy variados: hueso, madera, piedra, entre\u00a0otros; cabe destacar que la preservaci\u00f3n de algunos de\u00a0estos materiales es dif\u00edcil; sin embargo, en Francia se\u00a0han encontrado ejemplares con una antig\u00fcedad de\u00a0unos veinte mil a\u00f1os. (6)<\/p>\n<p>A diferencia de una pica o lanza, el \u00e1tlatl tiene\u00a0mayor alcance (98 m alcanza la pica, frente a 258 m\u00a0del \u00e1tlatl), pero \u00e9sta es m\u00e1s grande y de cerca puede\u00a0ser m\u00e1s efectiva, una pica o lanza es una arma menos\u00a0especializada, m\u00e1s \u201cmultiprop\u00f3sito\u201d; frente al arco y\u00a0la flecha, el \u00e1tlatl tiene menos alcance (la flecha puede\u00a0alcanzar hasta 1000 m), pero mayor penetraci\u00f3n debido\u00a0al tama\u00f1o de los proyectiles. (5) Debido a eso, algunos\u00a0grupos de esquimales lo siguen usando en la\u00a0cacer\u00eda de mam\u00edferos acu\u00e1ticos, lo mismo que grupos\u00a0de abor\u00edgenes australianos. En Michoac\u00e1n, en particular\u00a0en el lago de P\u00e1tzcuaro, se us\u00f3 para cazar patos\u00a0hasta los a\u00f1os cuarenta del siglo XX.<\/p>\n<p>En la actualidad, se utiliza como auxiliar del conocimiento\u00a0acad\u00e9mico, de hecho se han dise\u00f1ado diversos\u00a0experimentos para replicar su uso, tama\u00f1o, velocidad,\u00a0alcance, capacidad de penetraci\u00f3n, certeza,\u00a0efectividad, etc. Su uso tambi\u00e9n ha renacido como\u00a0deporte, incluso existe una asociaci\u00f3n mundial que\u00a0incluye a diversos pa\u00edses, entre los que se efect\u00faan competencias\u00a0o campeonatos. Asimismo, y esto es importante\u00a0subrayarlo, en algunos estados de la Uni\u00f3n Americana\u00a0se permite la cacer\u00eda con \u00e1tlatl.<\/p>\n<div id=\"attachment_1968\" style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/atlatlsejemplos.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1968\" class=\"wp-image-1968 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/atlatlsejemplos-e1408387914449.png\" alt=\"atlatlsejemplos\" width=\"600\" height=\"359\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1968\" class=\"wp-caption-text\">Ejemplos<\/p><\/div>\n<p>Si bien el \u00e1tlatl aparece en la iconograf\u00eda de las\u00a0culturas mesoamericanas como la maya, la tolteca, la\u00a0teotihuacana y la azteca, y el nombre proviene de unavoz n\u00e1huatl que significa lanzadera, particularmente\u00a0nos interesa hablar de \u00e9ste en el noreste de M\u00e9xico,\u00a0donde hay evidencia de su uso en varias fuentes\u00a0arqueol\u00f3gicas:<\/p>\n<p>1. Grabados en piedra que parecen ser im\u00e1genes que\u00a0lo representan.<\/p>\n<p>2. Puntas de proyectil que diversos autores se\u00f1alan\u00a0como puntas de \u00e1tlatl.<\/p>\n<p>3. Algunos ejemplares conservados en tumbas en\u00a0Coahuila.<\/p>\n<div id=\"attachment_1974\" style=\"width: 435px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/caceriadepatos.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1974\" class=\"size-full wp-image-1974\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/caceriadepatos.png\" alt=\"Cacer\u00eda de patos en el lago de P\u00e1tzcuaro.7\" width=\"425\" height=\"382\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/caceriadepatos.png 425w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/caceriadepatos-300x269.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 425px) 100vw, 425px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1974\" class=\"wp-caption-text\">Cacer\u00eda de patos en el lago de P\u00e1tzcuaro.7<\/p><\/div>\n<p>Por otra parte, la iconograf\u00eda rupestre muestra evidencia\u00a0indirecta con las representaciones de fauna\u00a0como el venado: las astas, las huellas y, asociadas con\u00a0\u00e9stas, representaciones de cuchillos, puntas de proyectil\u00a0y \u00e1tlatls. (8)<\/p>\n<p>En diversos lugares y momentos se han dise\u00f1ado\u00a0experimentos como auxiliares en el estudio del pasado\u00a0remoto; en el caso del \u00e1tlatl, el prop\u00f3sito de los\u00a0experimentos ha sido obtener informaci\u00f3n acerca de\u00a0su alcance, capacidad de penetraci\u00f3n y efectividad. En\u00a0los a\u00f1os ochenta, en \u00c1frica se desarrollaron experimentos\u00a0con el prop\u00f3sito de saber si proyectiles impulsados\u00a0por \u00e1tlatl eran capaces de penetrar la piel de\u00a0elefante; de alguna manera esto dar\u00eda informaci\u00f3n de\u00a0si en el pasado se habr\u00eda usado de manera efectiva en\u00a0megafauna como el mamut. Los resultados fueron\u00a0positivos: perforaron la piel de estos animales con\u00a0puntas de proyectil de diversos materiales como obsidiana\u00a0y pedernal. (9)<\/p>\n<p><strong>Arqueolog\u00eda experimental en el noreste de M\u00e9xico<\/strong><\/p>\n<p>Desde 2002, el Dr. William Breen Murray, el Lic.\u00a0Francisco Ruiz y un servidor llevamos a cabo experimentos\u00a0con \u00e1tlatls. Asimismo, de 2000 a 2003 experimentamos\u00a0con pigmentos naturales (carb\u00f3n, \u00f3xido\u00a0de hierro), fibras vegetales (lechuguilla) y grabados en\u00a0piedra. En 2005, el Dr. Murray dise\u00f1\u00f3 un experimento\u00a0que inclu\u00eda el arte rupestre del noreste y el uso del\u00a0\u00e1tlatl.<\/p>\n<div id=\"attachment_1975\" style=\"width: 436px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/grabadosdeatlatl.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1975\" class=\"size-full wp-image-1975\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/grabadosdeatlatl.png\" alt=\"Grabados de \u00e1tlatl en Icamole, Nuevo Le\u00f3n (Foto: H\u00e9ctor Lazcano).\" width=\"426\" height=\"319\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/grabadosdeatlatl.png 426w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/grabadosdeatlatl-300x224.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 426px) 100vw, 426px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1975\" class=\"wp-caption-text\">Grabados de \u00e1tlatl en Icamole, Nuevo Le\u00f3n (Foto: H\u00e9ctor Lazcano).<\/p><\/div>\n<p>La hip\u00f3tesis del Dr. Murray es que los grabados\u00a0que representan el \u00e1tlatl indican los lugares desde donde\u00a0se apostaban los cazadores, en esa hip\u00f3tesis se incluye\u00a0la proposici\u00f3n de que los grabados se localizan\u00a0en lugares que le ofrecen ventaja a los cazadores, y\u00a0que la cacer\u00eda no ser\u00eda individual sino en grupo. Cabe\u00a0mencionar que algunos de los lugares son verdaderas\u00a0trampas naturales (El Delgado, N.L.), otros ofrecen\u00a0ventajas para esconderse (Boca de Potrerillos, Icamole,\u00a0Presa la Mula, todos en Nuevo Le\u00f3n). Durante varios\u00a0meses fuimos a diversos sitios en donde hay grabados\u00a0de \u00e1tlatl para realizar el experimento de tirar con uno\u00a0de \u00e9stos desde donde hab\u00eda grabados. (8) En mi opini\u00f3n,\u00a0en algunos lugares es v\u00e1lida la hip\u00f3tesis del Dr. Murray,\u00a0pero muchos grabados no est\u00e1n en lugares que ser\u00edan\u00a0de utilidad para la cacer\u00eda; al menos hoy en d\u00eda esto\u00a0no es obvio.<\/p>\n<p><strong>Petrograbados, pigmentos y pinturas rupestres<\/strong><\/p>\n<p>Desde hace algunos a\u00f1os he realizado algunos experimentos\u00a0de elaboraci\u00f3n de petrograbados, recog\u00ed muestras\u00a0de piedras parecidas a las usadas en los grabados\u00a0en Nuevo Le\u00f3n y Coahuila, y proced\u00ed a utilizarlos en\u00a0mis cursos y talleres, en los que utilizamos diversas\u00a0piedras como percutores en la elaboraci\u00f3n de grabados.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los grabados revela claras muestras\u00a0de percutores (hay marcas de golpes), por eso los experimentos\u00a0se orientaron en ese sentido; los alumnos\u00a0elaboraron grabados con percutores puntiagudos, tambi\u00e9n<br \/>\nutilizaron piedras sin ning\u00fan retoque o trabajo y\u00a0algunos otros objetos como martillo y cincel. Los resultados\u00a0de los ejercicios indican que no hay gran diferencia\u00a0entre el uso de artefactos muy puntiagudos y\u00a0ligeramente puntiagudos, ni en el uso de martillos y\u00a0cinceles, o golpear directamente con una piedra en la\u00a0mano.<br \/>\nLo anterior lleva a la conclusi\u00f3n de que los artefactos\u00a0con que se realizaron los grabados no requer\u00edan\u00a0un conocimiento especializado: casi cualquier objeto\u00a0con una peque\u00f1a protuberancia servir\u00eda para golpear\u00a0la piedra a grabar; la elaboraci\u00f3n de los grabados tampoco\u00a0requerir\u00eda una preparaci\u00f3n o aprendizaje especial\u00a0y estar\u00eda al alcance de casi cualquier miembro del\u00a0grupo.<\/p>\n<p>De igual forma, he llevado a cabo experimentos\u00a0con pigmentos minerales elaborados a partir de muestras\u00a0de rocas recogidas en las zonas semi\u00e1ridas de Nuevo\u00a0Le\u00f3n y Coahuila; la finalidad de estos ejercicios es\u00a0obtener informaci\u00f3n acerca de la elaboraci\u00f3n de las\u00a0pinturas rupestres de esas zonas.<\/p>\n<p>Al respecto, es importante se\u00f1alar que la mayor\u00a0parte de los colores empleados son tonalidades de rojo,\u00a0pero tambi\u00e9n naranja, negro, blanco y un color parecido\u00a0al amarillo o naranja. Las tonalidades rojas, naranjas\u00a0y amarilla es posible que provengan de alg\u00fan\u00a0\u00f3xido de hierro; el negro, de carb\u00f3n vegetal (de las\u00a0fogatas); y el blanco, de algunas de las piedras calizas\u00a0que abundan en esos sitios.<\/p>\n<p>En los alrededores de los sitios donde hay pinturas\u00a0rupestres, se encontraron rocas con los diversos\u00a0tonos de rojo, naranja, amarillo y blanco. Como mencion\u00e9,\u00a0estos materiales abundan; con estos materiales\u00a0se realizaron algunos ejercicios: se molieron las piedras\u00a0y se mezclaron con diferentes l\u00edquidos como agua\u00a0y grasa de puerco, y se aplicaron en papel craft (no en\u00a0piedra). Mezclados con agua, los pigmentos se cayeron\u00a0al secarse, aunque es necesario experimentar en\u00a0piedras parecidas a las que se usaron en las pinturas\u00a0rupestres; sin embargo, estamos casi seguros de que el\u00a0agua no es el ingrediente para fijar las pinturas.<\/p>\n<p>Los ejercicios efectuados permiten establecer que\u00a0para realizar muchas de las pinturas es posible usar los\u00a0dedos y varas delgadas, y se puede concluir que para\u00a0llevarlas a cabo no es necesario un conocimiento o\u00a0preparaci\u00f3n especial; los ingredientes abundan en lazona, y los artefactos como las varas son simples y\u00a0f\u00e1ciles de conseguir. A diferencia de los grabados, para\u00a0algunos de los ingredientes utilizados en la elaboraci\u00f3n\u00a0de los pigmentos tal vez s\u00ed se requieran conocimientos\u00a0especiales de hierbas o sustancias que sirvan\u00a0para aglutinar y fijar los pigmentos en las superficies\u00a0rocosas, posiblemente el curandero(a) o anciano del\u00a0grupo los preparar\u00eda, pero la ejecuci\u00f3n podr\u00eda ser una\u00a0actividad social no especializada.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/arqueologiaexpgrabados.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-1977\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/arqueologiaexpgrabados.png\" alt=\"arqueologiaexpgrabados\" width=\"425\" height=\"865\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/arqueologiaexpgrabados.png 425w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/arqueologiaexpgrabados-147x300.png 147w\" sizes=\"auto, (max-width: 425px) 100vw, 425px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La lechuguilla<\/strong><\/p>\n<p>En el caso de los textiles, se realiz\u00f3 trabajo de campo\u00a0en el ejido de Los Fierro, a 40 km de Monterrey, en la\u00a0frontera con Coahuila, ah\u00ed se observ\u00f3 el trabajo de\u00a0corte, preparaci\u00f3n e hilado de la fibra del agave o\u00a0lechuguilla. Tambi\u00e9n se realizaron ejercicios para tallar\u00a0la lechuguilla con piedras, con los cuales se estableci\u00f3\u00a0que la piedra para trabajarla no debe tener\u00a0mucho filo, pues de lo contrario podr\u00eda cortar las hojas,\u00a0no despulparlas. Adem\u00e1s, se constat\u00f3 que el artefacto\u00a0para despulpar requiere poco trabajo para su fabricaci\u00f3n,\u00a0e incluso se puede improvisar con muchas\u00a0de las piedras que abundan en la regi\u00f3n, puede ser\u00a0una piedra con poco filo, plana de la parte de abajo,\u00a0del tama\u00f1o de la mano, entre m\u00e1s pesada mejor. Asimismo,\u00a0para apoyarse se puede usar un trozo de piel\u00a0de animal, un tronco o incluso una piedra grande lisa;\u00a0finalmente, el hilado o torcido de la fibra lo pueden\u00a0realizar una o dos personas sin ayuda de m\u00e1quinas de\u00a0ning\u00fan tipo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/lechuguillausos.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-1972\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/lechuguillausos.png\" alt=\"lechuguillausos\" width=\"708\" height=\"370\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/lechuguillausos.png 708w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/lechuguillausos-300x156.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 708px) 100vw, 708px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La lechuguilla fue utilizada por los antiguos pobladores\u00a0del noreste de diversas maneras: como alimento,\u00a0tal y como lo describe Alonso de Le\u00f3n: lo preparaban\u00a0en barbacoa y hac\u00edan una masa para su\u00a0consumo. Tambi\u00e9n lo empleaban para obtener fibra y\u00a0elaborar cuerdas y amarrar cosas. (10)<\/p>\n<p>Otro uso que mencionan algunos autores es el de\u00a0los \u201cquiotes\u201d o inflorescencias de la lechuguilla para\u00a0elaborar dardos para el \u00e1tlatl.11 Muchas de esas varas\u00a0son rectas, las protuberancias no son dif\u00edciles de quitar,\u00a0son m\u00e1s gruesas de un lado, lo que les da caracter\u00edsticas\u00a0como los aeroplanos modernos (m\u00e1s gruesos\u00a0al frente y delgados en la parte de atr\u00e1s); es f\u00e1cil colocar\u00a0un astil en la punta, pues el interior es suave, y en\u00a0la parte de atr\u00e1s es f\u00e1cil hacer un hoyo para enganchar\u00a0en la lanzadera. Una vez que los \u201cquiotes\u201d est\u00e1n bien\u00a0secos, no son muy pesados y funcionan bien con dos\u00a0o tres plumas; adem\u00e1s son f\u00e1ciles de reparar cuando se\u00a0da\u00f1an y no requieren mucho trabajo de fabricaci\u00f3n o\u00a0mantenimiento. No resulta extra\u00f1o entonces que debido\u00a0a los m\u00faltiples usos de esta planta, los antiguos\u00a0pobladores del noreste la tuvieran en gran estima.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/arqueologiaotrosusos.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-1978\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/arqueologiaotrosusos.png\" alt=\"arqueologiaotrosusos\" width=\"425\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/arqueologiaotrosusos.png 425w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/arqueologiaotrosusos-300x169.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/arqueologiaotrosusos-384x217.png 384w\" sizes=\"auto, (max-width: 425px) 100vw, 425px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La cultura material es lo poco que nos queda de\u00a0los antiguos pobladores del noreste de M\u00e9xico, el \u00e1tlatl,\u00a0los petrograbados, las pinturas rupestres y el uso de\u00a0las fibras son parte de esa cultura material de los antiguos\u00a0cazadores-recolectores del noreste. Por lo tanto,\u00a0es necesaria la preservaci\u00f3n de esos conocimientos, y\u00a0la arqueolog\u00eda experimental es uno de los medios que\u00a0tenemos a nuestro alcance para lograr este objetivo.\u00a0Despu\u00e9s de haberlas esclavizado, marginado y por fin\u00a0exterminado, tratar de recuperar y conservar algo de\u00a0esas culturas es lo menos que podemos hacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Coahuila.<br \/>\nhlazcano57@gmail.com<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/arqueologianorestefinal.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-1960 size-full\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/08\/arqueologianorestefinal-e1408387467957.png\" alt=\"arqueologianorestefinal\" width=\"700\" height=\"168\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">1. Wolf, Eric. Europa y la gente sin historia. Fondo de Cultura\u00a0Econ\u00f3mica. 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">2. David Nicholas and Carol Kramer. Etnoarchaeology in\u00a0action. Cambridge University Press. 2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">3. Coles, John. Experimental Archaeology. Academic Press.\u00a0London, England. 1979.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">4. Anderson, Robert. Stone age know how. Natural History,\u00a0Oct. 99.Vol.108. issue108.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">5. Whittaker, John. Weapon Trials: The \u00c1tlatl and experiments\u00a0in Hunting Technology. Grinnell College, IA 50112. 7\/200.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">6. Dickinson, Bruce. The \u00c1tlatl assessed: a review of\u00a0anthropological approaches to prehistoric north American\u00a0weaponry. Bulletin of the Texas Archaeological society, 1985.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">7. Sterling, M.W. The use of the \u00c1tlatl on Lake P\u00e1tzcuaro,\u00a0Michoac\u00e1n. Smithsonian institution bureau of American\u00a0ethnology bulletin 173, anthropological papers No. 59.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">8. Murray, Wm B. and H\u00e9ctor Lazcano. \u00c1tlatl Hunters of the\u00a0Sierra Madre Oriental (M\u00e9xico). American Indian Rock Art,\u00a0Vol. 27.2001.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">9. Frison, George C. 1989 experimental use of Clovis weaponry\u00a0and tools on african elephants. American Antiquity 54(4) :\u00a0766-783.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">10. De Le\u00f3n, Alonso; Juan Bautista Chapa, Fernando S\u00e1nchez\u00a0de Zamora. Historia de Nuevo Le\u00f3n. Fondo Editorial Nuevo\u00a0Le\u00f3n. 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">11. Shafer J., Harry. Ancient Texans. Texas Monthly Press. 1986.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">12. Aveleyra Arroyo de Anda, Luis; Manuel Maldonado-Koerdell\u00a0y Pablo Mart\u00ednez del R\u00edo, con la colaboraci\u00f3n de Ignacio\u00a0Bernal. Cueva de la Candelaria. Memoria del Instituto Nacional\u00a0de Antropolog\u00eda e Historia V. INAH. SEP, 1956.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">13. Gonz\u00e1lez Arratia, Leticia. Museo Regional de la Laguna y la\u00a0cueva de la Candelaria. Conaculta. INAH. 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">14. Goodchild, Peter. Survival Skills of the North American\u00a0Indians. Chicago review press. Second edition. 1999.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">15. Lazcano, Fern\u00e1ndez, H\u00e9ctor. El \u00e1tlatl en la historia. CiENCiAUANL. Vol. III, N\u00fam. 1, Ene.-Mar., 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">16. Morgado, A.; Baena Preysler, J.; Garc\u00eda Gonz\u00e1lez, D. (eds.),\u00a0La investigaci\u00f3n experimental aplicada a la arqueolog\u00eda.\u00a0Universidad de Granada, 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">17. Narez, Jes\u00fas; Rojas Mart\u00ednez, Jos\u00e9 Luis. Sala de las Culturas\u00a0del Norte de M\u00e9xico. Colecci\u00f3n Cat\u00e1logos. INAH. 1996.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>H\u00c9CTOR CARLOS LAZCANO FERN\u00c1NDEZ CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 17, No. 68, JULIO-AGOSTO 2014 Art\u00edculo completo en PDF El presente trabajo describe las actividades llevadas a\u00a0cabo entre 2000 y 2007, periodo en que fui titular de\u00a0las clases de arqueolog\u00eda y de arte prehisp\u00e1nico mexicano\u00a0en la Universidad de Monterrey. 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