{"id":1716,"date":"2014-07-01T10:32:11","date_gmt":"2014-07-01T16:32:11","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=1716"},"modified":"2015-02-08T20:51:17","modified_gmt":"2015-02-09T02:51:17","slug":"historia-de-las-crisis-del-agua-en-el-area-metropolitana-de-monterrey-amm-cataprevia-a-la-llegada-de-las-grandes-represas-1597-1955","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=1716","title":{"rendered":"Historia de las crisis del agua en el \u00e1rea metropolitana de Monterrey (AMM), previa a la llegada de las grandes represas (1597-1955)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/sequiamty.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-1719\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/sequiamty.jpg\" alt=\"sequiamty\" width=\"560\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/sequiamty.jpg 800w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/sequiamty-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">LUIS G. ESPARZA HERN\u00c1NDEZ*, CIRO G. S. VALD\u00c9S LOZANO*,<br \/>\nPEDRO C\u00c9SAR CANT\u00da MART\u00cdNEZ*, GABRIELA DE LA MORA DE LA MORA*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/eprints.uanl.mx\/3591\/1\/Ciencia_UANL_17-67.pdf\" target=\"_blank\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 17, No. 67, MAYO-JUNIO 2014<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/Historia-Crisis-Agua-1767.pdf\" target=\"_blank\">Art\u00edculo completo en PDF<\/a><\/p>\n<p>La historia natural y social del valle de Monterrey\u00a0puso en manos de los conquistadores una dotaci\u00f3n\u00a0de humedales pr\u00edstina, con sus respectivos ecosistemas\u00a0acu\u00e1ticos naturales; cada uno de \u00e9stos ha dejado\u00a0evidencias acumuladas por millones de a\u00f1os en que\u00a0se han formado, y sus componentes han\u00a0coevolucionado para configurar su propia capacidad\u00a0de resiliencia. Sin embargo, la vertiginosa sucesi\u00f3n\u00a0de las crisis del agua indica que la concepci\u00f3n de la\u00a0infinitud del recurso agua ha imperado con la consecuente\u00a0aplicaci\u00f3n del modelo minero de \u201ctierra arrasada\u201d.<\/p>\n<p>Aunque no es producci\u00f3n humana, la existencia\u00a0y renovaci\u00f3n del agua en sitios como el ocupado por\u00a0el AMM es muy fr\u00e1gil, y como parte de los recursos\u00a0abi\u00f3ticos mantiene una relaci\u00f3n rec\u00edproca, no casual\u00a0con los recursos bi\u00f3ticos u organismos de los ecosistemas (1)\u00a0en los que se dieron los asentamientos humanos\u00a0en esta \u00e1rea, en la cual, de manera recurrente,\u00a0asociadas con los ciclos de fuertes precipitaciones, se\u00a0han presentado riadas en el llamado R\u00edo Santa Catarina, que han ocasionado severas inundaciones en el\u00a0AMM desde su fundaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es conocido que despu\u00e9s de cada inundaci\u00f3n del\u00a0AMM, por las lluvias y las avenidas del R\u00edo Santa\u00a0Catarina, ocurre una prolongada sequ\u00eda, pero se ignora\u00a0si en las crisis que se avecinan emerger\u00e1n nuevos\u00a0factores y procesos que se configuraron debido a\u00a0las caracter\u00edsticas de las crisis pasadas.<\/p>\n<p>Se sabe poco del manejo del agua que se da entre\u00a0crisis, y las nuevas generaciones desconocen la dolorosa\u00a0y catastr\u00f3fica transici\u00f3n hacia una crisis nueva.\u00a0Los humedales del AAM estaban alimentados por\u00a0r\u00edos que no s\u00f3lo eran cauces con riberas por donde\u00a0fluye y drena el agua, (2) sino algo m\u00e1s complejo relacionado\u00a0con un corredor natural de agua y sedimentos\u00a0que interact\u00faa en el tiempo y en el espacio con\u00a0los factores bi\u00f3ticos y abi\u00f3ticos de los ecosistemas\u00a0terrestres (vegetaci\u00f3n riparia, valles intermontanos,\u00a0bosques de galer\u00eda, bosques de pino-encino, etc.) y\u00a0ecosistemas acu\u00e1ticos continentales (ictiofauna, flora,\u00a0lagos, anfibios, especies bent\u00f3nicas, etc.) de toda\u00a0una regi\u00f3n fisiogr\u00e1fica, como lo expone la figura 1.<\/p>\n<div id=\"attachment_1718\" style=\"width: 465px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/fig1relacionentreflujo.bmp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1718\" class=\"size-full wp-image-1718\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/fig1relacionentreflujo.bmp\" alt=\"\" width=\"455\" height=\"257\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1718\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 1. Relaci\u00f3n entre flujo del agua y ecosistemas.2<\/p><\/div>\n<p>Ante la recurrencia de sequ\u00edas cada vez m\u00e1s prolongadas\u00a0en el AMM, las cuales amenazan con agotar\u00a0las ya sobrexplotadas aguas subterr\u00e1neas y superficiales\u00a0(presas La Boca, Cerro Prieto y El Cuchillo),\u00a0el gobierno del estado de Nuevo Le\u00f3n propone el\u00a0Proyecto Monterrey VI, que consiste fundamentalmente\u00a0en realizar un transvase de la Cuenca del\u00a0P\u00e1nuco, con todas sus implicaciones financieras, ecol\u00f3gicas\u00a0y socioculturales.<\/p>\n<p>Ante las instituciones gubernamentales, los gobernantes\u00a0y los constructores asociados que llevan a\u00a0la pr\u00e1ctica tal decisi\u00f3n trascendental, es preciso contestar\u00a0la siguiente pregunta:<\/p>\n<p>\u00bfExiste informaci\u00f3n hist\u00f3rica fiable y accesible que\u00a0permita rescatar del olvido las fuentes primigenias\u00a0de agua y las causas de su paulatina extinci\u00f3n, y esta\u00a0informaci\u00f3n ser\u00e1 \u00fatil para la toma de decisiones actuales\u00a0y futuras?<\/p>\n<p>Esta investigaci\u00f3n tiene por objetivo rescatar la\u00a0informaci\u00f3n hist\u00f3rica para contribuir a que la sociedad\u00a0regiomontana y sus instituciones puedan contar\u00a0con una memoria completa y fiel de las causas de las\u00a0crisis del agua en el pasado y de su relaci\u00f3n con los\u00a0efectos en el presente y consecuencias a futuro. Para\u00a0conseguir este objetivo, hist\u00f3ricamente se reconocen\u00a0dos etapas en las crisis del agua en el AMM: una\u00a0previa a la construcci\u00f3n de las grandes represas (1597-\u00a01955) y otra posterior (1956-2013); el presente estudio\u00a0se ubica en la primera.<\/p>\n<p><strong>METODOLOG\u00cdA<\/strong><\/p>\n<p>Esta investigaci\u00f3n sobre los antecedentes de las crisis\u00a0del agua en el ahora Nuevo Le\u00f3n, y en lo que es hoy\u00a0el AMM de 1582 a 1955, se efectu\u00f3 a partir de la\u00a0revisi\u00f3n de las fuentes documentales existentes y la\u00a0comunicaci\u00f3n oral con historiadores y cronistas, cotejando\u00a0sus valiosos aportes con fuentes del AMM\u00a0del prestigio de Samuel Flores Longoria, Israel Cavazos,\u00a0Enrique Maldonado, Benjam\u00edn Vald\u00e9s Fern\u00e1ndez,\u00a0Javier Rojas Sandoval, Abel Moreno L\u00f3pez, Jes\u00fas\u00a0Esparza, Julio M\u00e9ndez, etc., o de fuentes\u00a0institucionales como el gobierno del estado de Nuevo\u00a0Le\u00f3n, el Instituto del Agua en Nuevo Le\u00f3n, la\u00a0UANL, el ITESM, el Centro de Informaci\u00f3n de\u00a0Historia Regional. Adem\u00e1s, cotejamos dichos aportes\u00a0de los cronistas con revistas especializadas en\u00a0museograf\u00eda y otros temas: los tratados en Rizoma,\u00a0Revista de Cultura Urbana, Monterrey, Voces del tiempo,\u00a0Bolet\u00edn de Monumentos Hist\u00f3ricos, INAH, etc., para\u00a0integrar esta informaci\u00f3n en dos etapas: la de 1582 a\u00a01780 y la de 1780 a 1955, e integrarla y discutirla\u00a0bajo las dos acciones propuestas por Par\u00e9 Luisa et\u00a0al., (3) con las cuales se alcanzar\u00eda una gesti\u00f3n hacia la\u00a0sostenibilidad en el abasto y uso del agua en el AMM,\u00a0\u00e9stas son las propuestas: a) las acciones de aprovechar\u00a0(usar, transformar, consumir) el recurso agua\u00a0para asistir al crecimiento econ\u00f3mico; b) las acciones\u00a0orientadas a manejar el recurso agua (conservarlo,\u00a0recuperarlo y protegerlo), con el fin de lograr la\u00a0sostenibilidad.<\/p>\n<p><strong>\u00a0RESULTADOS<\/strong><\/p>\n<p>Crisis del agua relacionadas con la ubicaci\u00f3n, degradaci\u00f3n\u00a0y agotamiento de los recursos h\u00eddricos\u00a0superficiales (1582-1780)<\/p>\n<p>Nuestros colonizadores, al mando de don Luis de\u00a0Carvajal y de la Cueva, en uno de sus intentos por\u00a0establecerse, eligieron, en 1582, la parte m\u00e1s predominante,\u00a0la parte \u00e1rida y semi\u00e1rida, hacia las minas\u00a0de la sierra de San Gregorio Magno, hoy Cerralvo\u00a0N.L., y fundaron la ciudad de Le\u00f3n, considerada \u201cla\u00a0cuna de Nuevo Le\u00f3n\u201d. (4) Trataron de enfrentar la escasez\u00a0de agua por medio del dise\u00f1o de casas construidas\u00a0con materiales de la regi\u00f3n que inclu\u00edan noria,\u00a0horno para hacer pan y aljibes que captaban el agua\u00a0de lluvia ubicados en los s\u00f3tanos de las casas, (5-7) adem\u00e1s\u00a0de apoyarse en uno que otro manantial como\u00a0\u201cEl Sabinal\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, Diego de Montemayor y las doce familias\u00a0que lo acompa\u00f1aban9 decidieron cambiar el\u00a0poblado hacia las tierras aluviales de tipo granular de\u00a0alta vulnerabilidad, ubicadas en la zona de manantiales\u00a0de la subcuenca ubicada entre el R\u00edo Santa\u00a0Catarina y el R\u00edo de Santa Luc\u00eda (que corr\u00eda por lo\u00a0que ahora es la calle de Juan Ignacio Ram\u00f3n), con el\u00a0claro prop\u00f3sito de usarlos como fuente de agua lo\u00a0m\u00e1s cercana posible y fundaron, en 1596, la Ciudad\u00a0Metropolitana de Nuestra Se\u00f1ora de Monterrey, con\u00a0las siguientes implicaciones, seg\u00fan Benjam\u00edn Valdez\u00a0F.: (10)<\/p>\n<p>&#8230;el r\u00edo de Santa Luc\u00eda que era una cuenca\u00a0baja al norte del r\u00edo principal, recib\u00eda los desbordamientos\u00a0cuando ven\u00edan las grandes crecientes,\u00a0aumentando el caudal de los escurrimientos\u00a0formados por los ojos de agua y de\u00a0los mantos fre\u00e1ticos origen de \u00e9stos, inundando\u00a0de esa forma todos los asentamientos\u00a0ribere\u00f1os. Aun as\u00ed contra toda adversidad,\u00a0Diego de Montemayor da jurisdicci\u00f3n y t\u00e9rmino\u00a0de 15 leguas hacia el oriente y otras 15\u00a0hacia el poniente, igual de norte a sur, tomando\u00a0como eje y centro los Ojos de Agua de Santa\u00a0Luc\u00eda.<\/p>\n<div id=\"attachment_1720\" style=\"width: 465px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/palaciocerralvo.bmp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1720\" class=\"size-full wp-image-1720\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/palaciocerralvo.bmp\" alt=\"Fig. 2. Palacio Municipal de Cerralvo, N. L.8\" width=\"455\" height=\"342\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1720\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 2. Palacio Municipal de Cerralvo, N. L.8<\/p><\/div>\n<p>Debido a la ubicaci\u00f3n del poblado, de manera\u00a0muy temprana ocurri\u00f3 la primera crisis del agua, pues\u00a0la inundaci\u00f3n de 1611 oblig\u00f3 a reubicarlo, pero s\u00f3lo\u00a0algunos 700 m hacia el R\u00edo Santa Catarina en direcci\u00f3n\u00a0al sur (lo que hoy ocupa la Plaza Zaragoza),\u00a0manteni\u00e9ndose latente el problema de la inundaci\u00f3n,\u00a0ya que aqu\u00ed se encuentra uno de los meandros m\u00e1s\u00a0pronunciados que serv\u00eda entre otras funciones como\u00a0un natural distribuidor en abanico de los aluviones y\u00a0a la vez pared de infiltraci\u00f3n que alimentaba los manantiales,\u00a0como se observa en el siguiente plano de\u00a01908.<\/p>\n<p>Hacia 1791, cuando ya la ciudad se hab\u00eda expandido\u00a0al Poniente, hacia la Loma de Jos\u00e9 Vera (\u201cChepe\u00a0Vera\u201d), tiempo en el cual ya se hab\u00eda construido el\u00a0Palacio del Obispado, en un mapa elaborado por el\u00a0guardi\u00e1n del Convento de Franciscanos y comisario\u00a0de Misiones, fray Crist\u00f3bal Bellido y Fajardo, citado\u00a0por Israel Cavazos, (9) relata la rica biodiversidad del\u00a0ecosistema acu\u00e1tico que a\u00fan exist\u00eda y que corr\u00eda el\u00a0riesgo de perderse:<\/p>\n<p>En el mismo sitio de manantial y sin llegar a\u00a0su tanque o com\u00fan recept\u00e1culo, se coje la sardina,\u00a0la trucha, robalo, bagre, dorado, mojarra,\u00a0anguila y camar\u00f3n, cuyas especies, adem\u00e1s de\u00a0ser gustosas y de estimaci\u00f3n, se ven en sus tanques\u00a0multiplicadas con otros peces mayores,\u00a0como el piltontle y puy\u00f3n muy semejantes en\u00a0su gusto, tama\u00f1o y calidad a los cazones de\u00a0Espa\u00f1a; de suerte que de ellos se proveen para\u00a0las vigilias y cuaresma muchas de las poblaciones\u00a0de esta jurisdicci\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>De nueva cuenta, en 1636, las aguas embravecidas\u00a0del R\u00edo Santa Catarina se desbordan precisamente a\u00a0la altura del centro de la ciudad y \u00e9sta fue la cr\u00f3nica\u00a0del Capit\u00e1n Alonso de Le\u00f3n, citado por Eugenio del\u00a0Hoyo: (12)<\/p>\n<p>\u2026era tanto el descuido en que se viv\u00eda antiguamente\u00a0en este reino, que ni hab\u00eda casa con\u00a0cimiento, ni dejaban de fabricar cerca del agua.\u00a0Fue la misericordia de Dios tan grande, que\u00a0cuando menos da\u00f1o pudo recibir la gente,\u00a0envi\u00f3 tanta agua, el mes de septiembre del a\u00f1o\u00a0de treinta y seis (1636), que parece se abrieron\u00a0las cataratas del cielo y rompieron las fuentes\u00a0del abismo de las sierras, seg\u00fan las bocas\u00a0(que) por ellas reventaron\u2026 en las\u00a0reventazones que hac\u00eda el agua, causando pavor\u00a0y miedo. Derrib\u00f3 todas las casas de Monterrey\u00a0y las iglesias, dej\u00e1ndolo hecho un desierto\u2026<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hubo otro problema grave: gran parte\u00a0de las aguas desbordadas por el R\u00edo Santa Catarina y\u00a0sus efluentes o las ocasionadas por los desechos de la\u00a0poblaci\u00f3n, que se acumulaban en las calles o en el\u00a0cauce de los r\u00edos como el Santa Luc\u00eda, que estaba la\u00a0mayor parte del a\u00f1o pantanoso era usado como basurero\u00a0y lugar de desecho de tener\u00edas y rastros, provoc\u00f3\u00a0la segunda crisis del agua y graves epidemias en\u00a01798, 1803, 1814 y 1815, como lo demuestra en un\u00a0informe oficial de la \u00e9poca, citado por Flores Longoria,\u00a0S. y Maldonado, E.: (13)<\/p>\n<p>Examinando las condiciones higi\u00e9nicas de la\u00a0ciudad, se vio que eran p\u00e9simas, el abuso indiscreto\u00a0y perjudicial que los vecinos hac\u00edan\u00a0del agua, pues en los patios por donde corr\u00edan\u00a0las acequias se ba\u00f1aban por igual personas y\u00a0marranos y en la casa vecina hac\u00edan lo mismo,\u00a0adem\u00e1s de que arrojaban a las corrientes toda\u00a0clase de inmundicias.\u00a0Debido a que los ingresos municipales eran raqu\u00edticos,\u00a0ya que proced\u00edan fundamentalmente de los\u00a0aranceles aplicados al comercio de productos de ultramar\u00a0que entraban a nuestro pa\u00eds v\u00eda Veracruz, Tampico\u00a0y Matamoros, y a que frecuentemente se evad\u00eda\u00a0el pago de impuestos a trav\u00e9s del contrabando, por\u00a0lo que no se pudo atender esta situaci\u00f3n a fondo para\u00a0que detuviera el agotamiento y extinci\u00f3n y un mayor empleo de las norias contaminadas para consumo\u00a0humano. La salud p\u00fablica se agrav\u00f3, y lo que\u00a0m\u00e1s se pudo hacer fue construir dos presas (\u201cLa Grande\u201d,\u00a0ubicada en lo que hoy es Diego de Montemayor,\u00a0entre Juan Ignacio Ram\u00f3n y 15 de Mayo, y \u201cLa\u00a0Chiquita\u201d, ubicada en lo que hoy es el cruce de la\u00a0calle Escobedo y Juan Ignacio Ram\u00f3n) y el empedrado\u00a0en su paso por el centro del R\u00edo Santa Luc\u00eda,\u00a0como se observa en la figura 4.<\/p>\n<p><strong>Nuevas crisis del agua y sus efectos acumulados\u00a0(1780-1955)<\/strong><\/p>\n<p>Dado los problemas de salubridad p\u00fablica y la baja\u00a0captaci\u00f3n fiscal, tuvo que venir del obispo fray Rafael\u00a0Jos\u00e9 de Verger (\u201cel primer urbanista de Monterrey\u201d,\u00a0de acuerdo al portal de la Arquidi\u00f3cesis), (14)\u00a0quien plante\u00f3 la estrategia de alcanzar el suministro\u00a0de agua mediante la construcci\u00f3n a principios de la\u00a0d\u00e9cada de 1780 de un dep\u00f3sito elevado en La Loma\u00a0del Obispado, alimentado por unos derechos de agua\u00a0que compr\u00f3, pertenecientes a otra subcuenca, apareciendo\u00a0por primera vez el empleo de una fuente remota\u00a0ubicada en el Municipio de Santa Catarina,\u00a0N.L., destinada a satisfacer las necesidades de una\u00a0poblaci\u00f3n de m\u00e1s de 50,000 habitantes que, dicho\u00a0sea de paso, a\u00fan carec\u00eda de sistema de alcantarillado\u00a0que recolectara y transportara las aguas residuales y\u00a0pluviales de la ciudad.<\/p>\n<div id=\"attachment_1723\" style=\"width: 465px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/pasoempedrado.bmp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1723\" class=\"size-full wp-image-1723\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/pasoempedrado.bmp\" alt=\"Fig. 4. Paso empedrado sobre el r\u00edo Santa Luc\u00eda.15\" width=\"455\" height=\"269\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1723\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 4. Paso empedrado sobre el r\u00edo Santa Luc\u00eda.15<\/p><\/div>\n<p>Dicho sistema de abasto y distribuci\u00f3n del agua\u00a0potable la conduc\u00eda hasta una fuente en la plaza p\u00fablica,\u00a0a donde acud\u00eda la gente a abastecerse del vital\u00a0l\u00edquido, y que a\u00fan funcionaba durante la invasi\u00f3n\u00a0norteamericana de 1848, la cual triunf\u00f3 en buena\u00a0medida por el control del mencionado dep\u00f3sito y de\u00a0la ca\u00f1er\u00eda de distribuci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>a) Gobierno del Gral. Bernardo Reyes Ogaz\u00f3n\u00a0(1885-1887 y 1889-1909)<\/strong><\/p>\n<p>En la medida que se incrementaban las actividades\u00a0econ\u00f3micas hacia 1890, impulsadas entre otras cosas\u00a0por las exenciones otorgadas por el gobierno del\u00a0Gral. Bernardo Reyes a la pujante industria y a la\u00a0llegada del ferrocarril a la ciudad de Monterrey, se\u00a0afianz\u00f3 la estrategia de la b\u00fasqueda de fuentes de agua\u00a0superficiales ubicadas en subcuencas cada vez m\u00e1s\u00a0lejanas, como La Estanzuela y su dep\u00f3sito elevado\u00a0en la Loma Larga o la obtenci\u00f3n de agua subterr\u00e1nea,\u00a0al construir la galer\u00eda filtrante de San Jer\u00f3nimo\u00a0y la perforaci\u00f3n de pozos hacia el poniente por el\u00a0lecho del R\u00edo Santa Catarina hasta la confluencia del\u00a0Arroyo \u201cEl Obispo\u201d; lo anterior fue motivado para\u00a0ofrecer el agua y posteriormente usarla y transformarla\u00a0sin reflexionar sobre las opciones que representan\u00a0las fuentes existentes, y buscar mediante otras\u00a0formas de gesti\u00f3n que hubieran estado orientadas a\u00a0conservar y recuperar el agua disponible, para preservar\u00a0el recurso y garantizar el funcionamiento propio\u00a0de los ecosistemas responsables de proporcionar\u00a0el agua requerida acorde a los planes de expansi\u00f3n de\u00a0la industriosa ciudad, pero permanec\u00eda latente una\u00a0nueva crisis.<\/p>\n<p>Por ejemplo, en comparaci\u00f3n con las viviendas\u00a0de Cerralvo, N.L., que en su dise\u00f1o inclu\u00edan la captaci\u00f3n\u00a0mediante aljibes del agua de lluvia, las construidas\u00a0en la nueva sede de Monterrey ya no las contemplaron,\u00a0y sus habitantes exhibieron un derroche\u00a0del recurso al no tratar de ganarle terreno o detener\u00a0la expansi\u00f3n del gran Desierto Chihuahuense, buscando\u00a0emplear acequias revestidas o al mostrar una\u00a0actitud de aprecio real a las fuentes superficiales y\u00a0subterr\u00e1neas disponibles, que existieron gracias a los\u00a0efluentes del r\u00edo que alimentaba a los manantiales de\u00a0Santa Luc\u00eda y su propio cauce.<\/p>\n<p>Mucho menos se busc\u00f3 efectuar un nuevo trazo\u00a0de la ciudad que la alejara del peligro de las inundaciones\u00a0y del encharcamiento del agua en las calles;\u00a0no obstante se procur\u00f3 atajarlo con el empedrado,\u00a0pero sin resolverlo a fondo, por lo que posiblemente\u00a0la escasez del recurso no debe atribuirse a la falta del\u00a0agua misma, sino a causas de tipo social que propiciaron\u00a0el inicio de su mala gesti\u00f3n.<\/p>\n<p>La red de suministro y distribuci\u00f3n del agua, basada\u00a0en el esquema del obispo Verger, con el tiempo\u00a0termin\u00f3 con la rector\u00eda del centro hist\u00f3rico para imponer\u00a0el trazo urbano de manera paralela al R\u00edo Santa\u00a0Catarina, hacia el poniente, y adem\u00e1s la existencia\u00a0de huertas y acequias, sobre todo las ubicadas al oriente,\u00a0en donde se ubicaba el \u201cpueblo de indios tlaxcaltecas\u00a0de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe\u201d (9) \u2013que brindaban\u00a0una identidad cultural y socioecon\u00f3mica a los\u00a0habitantes tanto del centro como los ubicados en las\u00a0riberas aguas arriba y aguas abajo, as\u00ed como con los\u00a0dem\u00e1s usuarios m\u00e1s distantes (pescadores, mineros,\u00a0molineros, etc.)\u2013, que interactuaban, al igual que los\u00a0dem\u00e1s, con los factores bi\u00f3ticos y abi\u00f3ticos y con las\u00a0tendencias predominantes del desarrollo econ\u00f3mico\u00a0y social de esa \u00e9poca.<\/p>\n<div id=\"attachment_1724\" style=\"width: 478px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/precipitaciones18861997.bmp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1724\" class=\"size-full wp-image-1724\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/precipitaciones18861997.bmp\" alt=\"precipitaciones18861997\" width=\"468\" height=\"175\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1724\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 5. Precipitaciones de 1886 a 1997.16<\/p><\/div>\n<p>Despu\u00e9s la inundaci\u00f3n de 1636, la ciudad de\u00a0Monterrey sufrir\u00e1 otras tantas en 1637, 1642, 1648,\u00a01716, 1752, 1756, 1775, 1782, 1810, 1881 y 1909,\u00a01938, 1967 (tormenta tropical Beulah), 1978, 1988\u00a0(tormenta tropical Gilberto), 1995 (tormenta tropical\u00a0Emily) y 2010 (tormenta tropical Alex), como se\u00a0aprecia en la siguiente figura. Desde su fundaci\u00f3n, la\u00a0ciudad de Monterrey encara dos problemas ocasionados por el agua: periodos de escasez que dificultan\u00a0su disposici\u00f3n y suministro y su llegada en colosales\u00a0avenidas del R\u00edo Santa Catarina (estad\u00edsticamente\u00a0ocurren cada 25 a\u00f1os), sin poder controlarla ni aprovecharla,\u00a0aunque los manantiales se recargaban y sacaban\u00a0alg\u00fan provecho los molinos de trigo movidos\u00a0por agua o uno que otro beneficio minero.<\/p>\n<p>As\u00ed lleg\u00f3 al siglo XX a este pujante centro urbano\u00a0e industrial, y ante la tormenta tropical procedente\u00a0del Golfo de M\u00e9xico que azot\u00f3 en 1909 contra la\u00a0parte culminante de la Sierra Madre Oriental, ocasion\u00f3\u00a0la tercera crisis del agua y una vez m\u00e1s el r\u00edo\u00a0ci\u00f1\u00f3 la existencia misma del coraz\u00f3n industrial, inund\u00f3\u00a0gran parte de la ciudad, ocasion\u00f3 la muerte de\u00a05,000 personas17 e inund\u00f3 la propia Fundidora de\u00a0Fierro y Acero (ubicada en la margen del r\u00edo) como<br \/>\nse aprecia en la figura 6.<\/p>\n<div id=\"attachment_1725\" style=\"width: 466px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/fig6riosantacatarina.bmp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1725\" class=\"size-full wp-image-1725\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/fig6riosantacatarina.bmp\" alt=\"fig6riosantacatarina\" width=\"456\" height=\"384\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1725\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 6. El R\u00edo Santa Catarina, inundaci\u00f3n de 1909.14<\/p><\/div>\n<p>Aunque el gobierno del Gral. Reyes tuvo mayor\u00a0captaci\u00f3n de impuestos, no fue suficiente para solucionar\u00a0de fondo al problema y opt\u00f3 mejor por concluir\u00a0el Palacio de Gobierno cuando el centro hist\u00f3rico\u00a0perd\u00eda rector\u00eda, precisamente en momentos en\u00a0que muchas industrias, al buscar alejarse del \u00e1rea\u00a0inundable, estaban promoviendo el segundo\u00a0subcentro hacia la parte \u00e1rida y semi\u00e1rida, es decir,\u00a0hacia la Calzada Madero, rumbo al norte. El gobernador\u00a0en turno solamente se dispuso a inaugurar la\u00a0primera l\u00ednea de drenaje sanitario y construir el Puente\u00a0Ju\u00e1rez sobre el curso del R\u00edo Santa Luc\u00eda; (11) sin\u00a0embargo, el problema del suministro de agua continuaba\u00a0y las fuentes en manos de los concesionarios\u00a0eran las mismas de muchos a\u00f1os atr\u00e1s, y s\u00f3lo proporcionaban\u00a0600 l\/segundo para tan s\u00f3lo 80 000\u00a0habitantes que representaban 25% de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El gobernador Reyes propuso a los industriales la\u00a0construcci\u00f3n de una presa en Boca de Potrero, en el\u00a0municipio de Santa Catarina, aguas arriba del r\u00edo;\u00a0pero esta propuesta no prosper\u00f3 a pesar de que hacia\u00a0fines del siglo XIX y principios del XX se hab\u00edan\u00a0instalado en la ciudad importantes empresas que usaban\u00a0y transformaban el agua: Cervecer\u00eda Cuauht\u00e9moc,\u00a0Fundidora Monterrey, Pe\u00f1oles, Asarco, etc., u\u00a0otros procesos productivos que empleaban el agua\u00a0como la producci\u00f3n de cemento. (18)<\/p>\n<p>El Gral. Reyes tuvo que acudir, en 1896, al inversionista\u00a0estadounidense Joseph A. Robertson, radicado\u00a0en la ciudad, para ofrecerle la concesi\u00f3n de la\u00a0construcci\u00f3n de la presa en el curso del R\u00edo Santa\u00a0Catarina. El inversionista solicit\u00f3 una exenci\u00f3n de\u00a0impuestos de m\u00e1s de 30 a\u00f1os (13 )y las concesiones futuras\u00a0de construcci\u00f3n de presas a lo largo de dicho\u00a0r\u00edo, lo cual se le concedi\u00f3; pero al iniciar los trabajos\u00a0se percat\u00f3 de que exist\u00edan abundantes mantos fre\u00e1ticos\u00a0a poca profundidad y la presa no se construy\u00f3.<\/p>\n<p>Tal vez la retirada del inversionista Robertson y\u00a0la escasa o nula inversi\u00f3n en manos de los concesionarios\u00a0se debi\u00f3 a la poca disponibilidad de la poblaci\u00f3n\u00a0y de los industriales para aceptar el pago de la\u00a0tarifa que har\u00edan en caso de abrir contrato con alguna\u00a0empresa que ofreciera el agua potable; y prefer\u00edan\u00a0arriesgar su salud abasteci\u00e9ndose de agua de norias\u00a0(pozos someros), aunque conllevara el peligro de\u00a0adquirir infecciones y epidemias como la fiebre amarilla.\u00a0As\u00ed curri\u00f3 en 1902, cuando el gobernador de\u00a0Nuevo Le\u00f3n propon\u00eda a un grupo de empresarios\u00a0estadounidenses la construcci\u00f3n de nueva cuenta de\u00a0la presa referida, \u00e9stos aceptaron y programaron construir;\u00a0pero, por estos motivos de salubridad p\u00fablica,\u00a0el personal asignado se neg\u00f3 a trasladarse a nuestro\u00a0pa\u00eds por el peligro de contagio. (13)<\/p>\n<p>Al carecer de suficientes fondos, el gobierno del\u00a0Gral. Reyes finalmente les propuso la oferta y distribuci\u00f3n\u00a0de agua a los canadienses James D. Stocker y\u00a0William Walker, representantes de la empresa Mac\u00a0Kensye Mann &amp; Sewer Co, los cuales solicitaron la\u00a0concesi\u00f3n por 99 a\u00f1os con la opci\u00f3n de que a los 40\u00a0a\u00f1os el gobierno pod\u00eda adquirirla; se aceptaron sus\u00a0condiciones y crearon Servicios de Agua y Drenaje\u00a0de Monterrey (The Monterrey Water Works and\u00a0Sewerage Company, Limited).<\/p>\n<p><strong>b) Diversas administraciones (1909-1950)<\/strong><\/p>\n<p>Durante los primeros 20 a\u00f1os de operaci\u00f3n de esta\u00a0compa\u00f1\u00eda canadiense, la ciudad de Monterrey cont\u00f3\u00a0con el mejor servicio de agua potable en el pa\u00eds, (19)\u00a0pero esta empresa incumpli\u00f3 en buscar nuevas fuentes\u00a0de abasto y ampliar la red de agua potable y alcantarillado,\u00a0ocasionando que la mitad de la poblaci\u00f3n\u00a0no contara con una oferta de agua ni drenaje suficiente,\u00a017 y para 1945 el gobierno del estado la adquiri\u00f3.\u00a0De acuerdo a Patricia \u00c1vila G., (20) los motivos de\u00a0inconformidad con esta empresa canadiense, los cuales\u00a0ocasionaban una deficiente oferta e inequitativa\u00a0distribuci\u00f3n, fueron \u00e9stos:<\/p>\n<p>a) La empresa ofreci\u00f3 un servicio de agua y drenaje\u00a0para la poblaci\u00f3n y no cumpli\u00f3.<\/p>\n<p>b) La empresa vend\u00eda agua de buena calidad para\u00a0irrigaci\u00f3n, mientras que muchas personas carec\u00edan\u00a0de agua potable.<\/p>\n<p>c) La empresa boicoteaba el trabajo de supervisi\u00f3n\u00a0t\u00e9cnica y financiera del estado.<\/p>\n<p>d) Era usual que los propietarios de grandes predios\u00a0compraran el agua para irrigaci\u00f3n. Los ejidatarios\u00a0usaban aguas negras.<\/p>\n<p>e) La empresa argument\u00f3 que no obten\u00eda ganancias\u00a0y reclamaba un adeudo al gobierno de m\u00e1s de 30\u00a0millones de pesos, como garant\u00eda de 10% del capital\u00a0invertido.<\/p>\n<p>f ) La presi\u00f3n popular, poco organizada por su car\u00e1cter\u00a0aislado y espont\u00e1neo, comenzaba a sentirse\u00a0en la ciudad.<\/p>\n<p>Para estas fechas, los diversos manantiales y los\u00a0escurrimientos de la ciudad de Monterrey ya hab\u00edan\u00a0pasado a ser fuentes muy secundarias de abasto de\u00a0agua, e incluso en la bibliograf\u00eda ya no se le llamar\u00e1\u00a0R\u00edo Santa Luc\u00eda, sino simplemente \u201cEl Canal\u00f3n\u201d, al\u00a0igual que el R\u00edo Talaverna, muy seguramente pas\u00f3 lo\u00a0mismo con los dem\u00e1s r\u00edos.<\/p>\n<p>Por mucho, la principal fuente de agua la constitu\u00edan,\u00a0en orden de importancia, la Galer\u00eda de San\u00a0Jer\u00f3nimo, y en seguida el manantial de La Estanzuela,\u00a0que de acuerdo a la C\u00e1mara de Comercio de Monterrey, (19) s\u00f3lo ten\u00edan capacidad para abastecer 50% de\u00a0la poblaci\u00f3n; ante este desabasto, las industrias a las\u00a0que no se les surt\u00eda de agua o era insuficiente ampliaron\u00a0el n\u00famero de pozos de su propiedad en el \u00e1rea\u00a0metropolitana. Tambi\u00e9n se observa que para estas\u00a0fechas la compa\u00f1\u00eda canadiense registraba 40% de\u00a0fugas, ya fuera en la red o en los medidores, por lo\u00a0que se indica que el desembolso destinado a mantenimiento\u00a0de la red era m\u00ednimo.<\/p>\n<p>Se desconoce si la causa de las \u201cenfermedades\u00a0h\u00eddricas como la tifoidea, paratifoidea, disenter\u00eda y\u00a0parasitosis intestinal, que asolaban a la gente m\u00e1s\u00a0pobre\u201d a principios de 1940, cuando era gobernador\u00a0Arturo B. de la Garza,(21) fueron ocasionadas por el\u00a0desabasto de agua potable, por la mala calidad de la\u00a0misma, o por la insalubridad que representaba el agua\u00a0encharcada que proven\u00eda de las inundaciones y de la\u00a0red de manantiales y sus escurrimientos que perjudicaba\u00a0m\u00e1s a los sectores menos favorecidos de la sociedad\u00a0regia, ubicados en las partes bajas y en las\u00a0m\u00e1rgenes del R\u00edo Santa Catarina.<\/p>\n<p>Lo cierto es que para 1938 hab\u00eda ocurrido otra\u00a0desastrosa inundaci\u00f3n seguida por varios a\u00f1os de sequ\u00eda,\u00a0que incluso ocasion\u00f3 que la Galer\u00eda de San Jer\u00f3nimo\u00a0se quedara seca y la ciudad s\u00f3lo cont\u00f3 con el\u00a0manantial de La Estanzuela, que apenas proporcionaba\u00a040 l\/segundo, y considerando las fugas se requer\u00edan\u00a01104 l\/segundo para una poblaci\u00f3n superior\u00a0a los 240,000 habitantes, por lo que aparece la\u00a0cuarta crisis del agua en 1948. Y por primera vez en\u00a0la historia de Monterrey se toma la medida de racionar\u00a0el agua, para quienes se hab\u00edan favorecido con\u00a0las tomas domiciliarias, y se reafirmaba la estrategia\u00a0principal de traer agua de fuentes remotas, y la complementaria\u00a0de abastecerse de agua mediante alumbramiento\u00a0de nuevos pozos profundos, y cobr\u00f3 mayor\u00a0importancia el agua fre\u00e1tica. Sin duda alguna se\u00a0iniciaba la carrera por el agua profunda del \u00e1rea urbana\u00a0de Monterrey.<\/p>\n<div id=\"attachment_1727\" style=\"width: 465px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/vistapuentepurisima.bmp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1727\" class=\"size-full wp-image-1727\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/vistapuentepurisima.bmp\" alt=\"vistapuentepurisima\" width=\"455\" height=\"222\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1727\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 7. Vista del Puente de la Pur\u00edsima Concepci\u00f3n (Fuente: Revista Rizoma<br \/>No. 6).<\/p><\/div>\n<p>Todo esto coadyuv\u00f3 a que el R\u00edo Santa Luc\u00eda desapareciera\u00a0del paisaje urbano, no obstante continuar\u00a0con sus caudales por debajo de las construcciones en\u00a0un principio y despu\u00e9s se desecara y sepultara para\u00a0construir calles, como la de Juan Ignacio Ram\u00f3n. \u00a0Sin embargo, el manantial de Santa Luc\u00eda se negaba\u00a0a extinguirse totalmente, y el mejor destino que se le\u00a0pudo dar fue concesionarlo a particulares, los cuales\u00a0instalaron una alberca y servicio de ba\u00f1os p\u00fablicos,\u00a0como se observa en la figura 8, que data de 1932.<\/p>\n<div id=\"attachment_1729\" style=\"width: 465px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/panoramicaalbercamonterrey.bmp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1729\" class=\"size-full wp-image-1729\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/panoramicaalbercamonterrey.bmp\" alt=\"panoramicaalbercamonterrey\" width=\"455\" height=\"304\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1729\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 8. Panor\u00e1mica de la Alberca Monterrey (cortes\u00eda Israel Cavazos).<\/p><\/div>\n<p>Esta alberca ten\u00eda ba\u00f1os de vapor (al fondo, en la\u00a0figura), y despu\u00e9s de un incendio de los mismos, su\u00a0actividad se mantuvo hasta que en el gobierno municipal\u00a0de Leopoldo Gonz\u00e1lez S\u00e1enz, en su primer\u00a0periodo, 1961-1963, se desec\u00f3 este manantial y el\u00a0sitio se transform\u00f3 en la Fuente Monterrey, que a\u00fan\u00a0se mantiene con el mural del arquitecto Joaqu\u00edn A.\u00a0Mora, alusivo a la fundaci\u00f3n de Monterrey, rodeado\u00a0por los grandes edificios adyacentes a la hoy Macroplaza\u00a0de Monterrey; referente a otros ojos de agua\u00a0ubicados por el mismo rumbo como los de Pe\u00f1a,\u00a0Nogales y Jag\u00fceyes, se desconoce cu\u00e1ndo, por qu\u00e9 y\u00a0c\u00f3mo fueron cegados.<\/p>\n<p>Tal vez sin propon\u00e9rselo o sin percatarse de ello,\u00a0las autoridades, los habitantes del Valle de Monterrey\u00a0y los dem\u00e1s usuarios de los escurrimientos superficiales\u00a0y subterr\u00e1neos estaban afectando, para fines\u00a0de 1930, el funcionamiento del ciclo hidrol\u00f3gico\u00a0y la misma disponibilidad a nivel de la Cuenca del\u00a0R\u00edo Bravo-San Juan, en la que el R\u00edo Santa Catarina\u00a0es el m\u00e1s importante, por lo que el Ejecutivo Federal\u00a0declara, en 1939, la subcuenca de este r\u00edo como \u00c1rea\u00a0Natural Protegida con la categor\u00eda de Parque Nacional\u00a0Cumbres de Monterrey (PNCM), en donde ya\u00a0para estas \u00e9pocas en esta superficie de 246 500 ha\u00a0deber\u00edan quedar al margen del reparto agrario, y efectuarse\u00a0importantes obras de reforestaci\u00f3n y obras civiles\u00a0para prevenir las inundaciones.<\/p>\n<p>A pesar de la constituci\u00f3n, en 1939, del PNCM\u00a0(por muchos a\u00f1os el m\u00e1s grande del pa\u00eds), M\u00e9xico se\u00a0ve obligado a firmar el convenio del R\u00edo Bravo con\u00a0USA en 1944, seg\u00fan el cual se coadministrar\u00e1n las\u00a0aguas de la Cuenca R\u00edo Bravo-San Juan, y con esto el\u00a0Valle de Monterrey no deber\u00e1 disponer de manera\u00a0unilateral de las aguas superficiales y subterr\u00e1neas.<\/p>\n<p><strong>c) La b\u00fasqueda de la soluci\u00f3n a la disponibilidad\u00a0de agua y los intentos por controlar el R\u00edo Santa\u00a0Catarina<\/strong><\/p>\n<p>Durante la administraci\u00f3n del Dr. Ignacio Morones\u00a0Prieto (1949-1952), a principios de la d\u00e9cada de\u00a01950, para la sociedad regiomontana y sus gobernantes\u00a0los males de Monterrey eran fundamentalmente\u00a0hidr\u00e1ulicos, y la soluci\u00f3n la daba \u201cel estado\u00a0del arte\u201d, y como a\u00fan estaba fresca en la memoria de\u00a0los regiomontanos la \u00faltima inundaci\u00f3n de 1938, se\u00a0decidi\u00f3 modificar la geomorfolog\u00eda del R\u00edo Santa\u00a0Catarina, tratando de ajustar el r\u00edo a la urbe y no a la\u00a0inversa. Fueron m\u00e1s de siete kil\u00f3metros de terraplenes\u00a0y taludes basados en miles y miles de toneladas\u00a0de rocas tra\u00eddas del Cerro del Topo y de Las Mitras,\u00a0para conformar estos diques de contenci\u00f3n para eliminar\u00a0los meandros y darle una configuraci\u00f3n en l\u00ednea\u00a0recta.<\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.5em;\">En la naturaleza no existen r\u00edos rectos, y si alguno\u00a0<\/span>de ellos en alg\u00fan tramo lo manifiesta, se le debe\u00a0considerar anormal, inestable y en tr\u00e1nsito a un r\u00edo\u00a0meandriforme. (22)<\/p>\n<p>En el valle de Monterrey, rodeado hacia el sur\u00a0por impresionantes sistemas monta\u00f1osos, la historia\u00a0geol\u00f3gica ha destruido en las alturas, y construido\u00a0en las bajuras, por medio de un r\u00edo aluvial que transita\u00a0sobre el mismo material que ha arrastrado, por\u00a0lo que la configuraci\u00f3n del r\u00edo ser\u00e1 inestable y las\u00a0m\u00e1rgenes tambi\u00e9n, adem\u00e1s de erosionables con el\u00a0pasar del tiempo, lo que coadyuvar\u00e1 la composici\u00f3n\u00a0l\u00edquida y s\u00f3lida del torrente.<\/p>\n<p>En el tramo que se \u201crectific\u00f3\u201d durante la gesti\u00f3n\u00a0del Dr. Morones Prieto, el R\u00edo Santa Catarina se\u00a0puede apreciar en la siguiente foto en dos estados: el\u00a0me\u00e1ndrico y el anastomosado; no obstante, despu\u00e9s\u00a0de cada gran avenida, el caudal remanente se vuelve\u00a0poco a poco peque\u00f1o, configurando su propio y\u00a0nuevo recorrido con su respectiva sinuosidad que\u00a0servir\u00e1 de cauce en crecimiento para cuando vuelva\u00a0el periodo de retorno, y embestir las m\u00e1rgenes, como\u00a0se observa despu\u00e9s de las avenidas extraordinarias de\u00a01909 en la siguiente figura.<\/p>\n<p>En el meandro previo al m\u00e1s pronunciado, el desbordamiento\u00a0del r\u00edo ocasionaba que el agua llegara\u00a0hasta la Calle Hidalgo, e incluso lleg\u00f3 hasta la iglesia\u00a0La Pur\u00edsima.<\/p>\n<div id=\"attachment_1731\" style=\"width: 465px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/riosantacatarinameandros.bmp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1731\" class=\"size-full wp-image-1731\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/riosantacatarinameandros.bmp\" alt=\"riosantacatarinameandros\" width=\"455\" height=\"300\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1731\" class=\"wp-caption-text\">Fig. 9. El R\u00edo Santa Catarina con sus meandros naturales.14<\/p><\/div>\n<p>Con la \u201crectificaci\u00f3n\u201d del R\u00edo Santa Catarina, se\u00a0anularon sus formaciones naturales me\u00e1ndricas y\u00a0anastomosadas que serv\u00edan para que el r\u00edo se\u00a0autorrestaurara y pudiera alcanzar el equilibrio din\u00e1mico.\u00a0Adem\u00e1s, el dise\u00f1o del cauce del r\u00edo se traslad\u00f3\u00a0hacia el sur, sacrificando la populosa colonia \u201cIndependencia\u201d\u00a0y se le ganaron al r\u00edo 90 ha: se construyeron\u00a0cuatro puentes para garantizar la comunicaci\u00f3n\u00a0del norte con el sur en una localidad de 740 000\u00a0habitantes, como se aprecia en la figura 10.<\/p>\n<p>La pendiente general del R\u00edo Santa Catarina es\u00a0de 24 m\/km, pero en el tramo correspondiente al\u00a0centro de la ciudad es de 8m\/km, lo que hace que en\u00a0el tramo \u201crectificado\u201d sus escurrimientos viajen a altas\u00a0velocidades, y con estos gastos volum\u00e9tricos extraordinarios\u00a0y con esta velocidad en cualquier momento\u00a0el nuevo dise\u00f1o del cauce y toda obra aleda\u00f1a\u00a0puede constituir una obstrucci\u00f3n del r\u00edo y ser arrastrada\u00a0por la embravecida corriente, como m\u00e1s adelante\u00a0lo veremos.<\/p>\n<div id=\"attachment_1732\" style=\"width: 465px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/subcuencasamm.bmp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1732\" class=\"size-full wp-image-1732\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/subcuencasamm.bmp\" alt=\"subcuencasamm\" width=\"455\" height=\"308\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1732\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Erick Estrada Bellman<\/p><\/div>\n<p>Todo esto ocasion\u00f3 que los pozos en el \u00e1rea metropolitana\u00a0de Monterrey en manos de la industria\u00a0aumentaran en n\u00famero y en profundidad, y se intensificara\u00a0la estrategia adoptada desde fines de la\u00a0\u00e9poca colonial, consistente en la b\u00fasqueda y obtenci\u00f3n\u00a0de agua superficial y subterr\u00e1nea en otras\u00a0subcuencas como Mina, N.L.; pero que al no ser suficiente\u00a0para la oferta de agua, se abre, por parte\u00a0del gobierno federal (Secretar\u00eda de Recursos Hidr\u00e1ulicos),\u00a0en 1954, la primera de las varias galer\u00edas\u00a0filtrantes en La Huasteca. Con esta acci\u00f3n inicia la\u00a0desecaci\u00f3n del R\u00edo Santa Catarina, sin preocuparse\u00a0por mantener un nivel del cauce que permita la sostenibilidad\u00a0de los ecosistemas acu\u00e1ticos continentales\u00a0y de los ecosistemas terrestres asociados a las\u00a0subcuencas de donde se origina el agua para exportarla\u00a0a un lugar remoto, manteni\u00e9ndose intactos los\u00a0efectos de las crisis pasadas del agua.<\/p>\n<p>Fue tal la carrera por los mantos fre\u00e1ticos, que ya\u00a0para principios de la d\u00e9cada de los cincuenta se\u00a0mandatan distintos tipos de veda en el \u00c1rea Metropolitana\u00a0de Monterrey y \u00e1reas circunvecinas (Mina y\u00a0Santa Catarina, N.L.)<\/p>\n<p><strong>DISCUSI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>De haber existido un proyecto amigable con la naturaleza\u00a0por parte de nuestros conquistadores, se habr\u00edan\u00a0respetado estos humedales como zona de manantiales\u00a0y tierras de aluvi\u00f3n, al mantener el agua en\u00a0sus cauces naturales y sanos los ecosistemas acu\u00e1ticos,\u00a0en los cuales no se debi\u00f3 construir ni arrojar al\u00a0r\u00edo desechos; as\u00ed se habr\u00eda preservado esta porci\u00f3n\u00a0virgen con su propia biodiversidad.<\/p>\n<p>No tomaron en cuenta el conocimiento milenario\u00a0de otros pueblos que incluso habitaron la pen\u00ednsula\u00a0ib\u00e9rica, como los romanos y los \u00e1rabes, y el resultado\u00a0no se hizo esperar mucho tiempo: en 1613\u00a0tuvieron que mudarse a causa de las inundaciones\u00a0del sistema fluvial, y volvieron a repetir el error de\u00a0trasladar el poblado al meandro m\u00e1s pronunciado\u00a0del R\u00edo Santa Catarina, e ignoraron que \u00e9stos migran\u00a0con el paso del tiempo.<\/p>\n<p>Esta zona de incalculable valor ecol\u00f3gico, est\u00e9tico\u00a0y cultural prest\u00f3 trascendentes servicios ambientales\u00a0a una emprendedora poblaci\u00f3n y sus actividades\u00a0productivas, pero continuaron asentados por\u00a0segunda ocasi\u00f3n en el lugar equivocado sin dejar de\u00a0contaminarlo.<\/p>\n<p>En la bibliograf\u00eda de la \u00e9poca no se encontr\u00f3 referencia\u00a0a que el dise\u00f1o de las viviendas, en lo que era\u00a0la Ciudad Metropolitana de Nuestra Se\u00f1ora de Monterrey,\u00a0haya contemplado la conservaci\u00f3n, recuperaci\u00f3n\u00a0y protecci\u00f3n del agua de lluvia mediante aljibes,\u00a0como en Cerralvo.<\/p>\n<p>Era tal la contaminaci\u00f3n y degradaci\u00f3n de los r\u00edos\u00a0y humedales ocasionadas por emplearlos como basureros<br \/>\ny lugar de desecho de rastros y tener\u00edas, que\u00a0hacia 1790 ya no obten\u00edan agua ni siquiera para uso\u00a0dom\u00e9stico, por lo que el obispo Verger llev\u00f3 el agua\u00a0rodada desde Santa Catarina, no s\u00f3lo para las necesidades\u00a0del Palacio del Obispado, sino tambi\u00e9n con el\u00a0fin de establecer una fuente ubicada en una plaza\u00a0p\u00fablica a donde pudiera acudir la gente para beber\u00a0agua limpia, y no correr el peligro de adquirir enfermedades\u00a0infecciosas que se volvieron cr\u00f3nicas hasta\u00a0muy entrado el siglo XX.<\/p>\n<p>S\u00f3lo las clases sociales con suficiente poder adquisitivo\u00a0pudieron alejarse de los pantanos y basureros\u00a0en que convirtieron a los humedales y manantiales\u00a0ubicados en la zona centro, y buscaron estar cerca\u00a0del trazo del tajo y del mismo dep\u00f3sito elevado ubicado\u00a0en el Cerro del Obispado. Pero el agua del sistema\u00a0de abasto promovido por el obispo Verger fue\u00a0insuficiente, y construyeron en el lecho del R\u00edo Santa\u00a0Catarina, cerca del Obispado, la Galer\u00eda de San\u00a0Jer\u00f3nimo.<\/p>\n<p>Otra importante implicaci\u00f3n de este esquema de\u00a0abasto y distribuci\u00f3n del agua es que, a tiempo, en el\u00a0valle de Monterrey, se evidenci\u00f3 la necesidad de traer\u00a0agua en cantidad y calidad de subcuencas remotas,\u00a0lo que obedec\u00eda a la contaminaci\u00f3n de las fuentes\u00a0que hist\u00f3ricamente abastec\u00edan a la poblaci\u00f3n del centro\u00a0de la ciudad, como fue el ejercicio secular del\u00a0ministerio del obispo Verger, y posteriormente por\u00a0una necesidad de intervenci\u00f3n del estado, el cual respond\u00eda\u00a0a los intereses de los grupos demandantes de\u00a0agua, representados por los propietarios que requer\u00edan<br \/>\ntrasladar las huertas y otras actividades agr\u00edcolas,\u00a0y principalmente por la incipiente industrializaci\u00f3n.\u00a0Por ende, la fuente de agua de los manantiales\u00a0del Ca\u00f1\u00f3n de la Huasteca en Santa Catarina se consider\u00f3\u00a0para atender estas necesidades, por consecuencia,\u00a0las primeras industrias que se fundaron en Nuevo\u00a0Le\u00f3n fueron en esta localidad: la Textil, la\u00a0Sombrerer\u00eda Universal, El Blanqueo, el molino de\u00a0trigo Jes\u00fas Mar\u00eda, posteriormente La Leona, etc., (4)\u00a0ubic\u00e1ndose precisamente en el Municipio de Santa\u00a0Catarina, de donde proven\u00eda el agua que alimentaba\u00a0el sistema de abasto y distribuci\u00f3n impulsado por el\u00a0obispo Verger en 1854.<\/p>\n<p>La inequidad en la distribuci\u00f3n del agua se observaba\u00a0especialmente hacia lo que hoy es Guadalupe,\u00a0de donde se refer\u00edan numerosas quejas, porque\u00a0no les llegaba en cantidad y calidad el agua de las\u00a0acequias provenientes del sistema de manantiales de\u00a0Santa Luc\u00eda.<\/p>\n<p>Durante la primera etapa de industrializaci\u00f3n, se\u00a0desplazaron la agricultura y el comercio como actividades\u00a0principales, y la poblaci\u00f3n urbana se\u00a0incrementaba a\u00f1os tras a\u00f1o. Y fue necesario buscar\u00a0nuevas fuentes de agua en subcuencas remotas, como\u00a0La Estanzuela, y la perforaci\u00f3n de pozos en el lecho\u00a0del R\u00edo Santa Catarina.<\/p>\n<p>La gesti\u00f3n del agua vivi\u00f3 un momento hist\u00f3rico\u00a0en la administraci\u00f3n del Gral. Bernardo Reyes, ya\u00a0que se le present\u00f3 la posibilidad de corregir la ubicaci\u00f3n\u00a0del centro de Monterrey, salvarlo de las catastr\u00f3ficas\u00a0inundaciones y recuperar la zona de los r\u00edos\u00a0y manantiales. Aprovech\u00f3 que se estaba formando\u00a0un segundo subcentro hacia la parte \u00e1rida del Valle\u00a0de Monterrey, elegido por la industria para expandirse,\u00a0y era previsible que se perdiera la rector\u00eda del\u00a0centro hist\u00f3rico, como ocurri\u00f3. No obstante esta arrolladora\u00a0tendencia, el Gral. Bernardo Reyes opt\u00f3 por\u00a0construir el Palacio de Gobierno en el centro hist\u00f3rico,\u00a0destinando onerosos recursos que prolongaron\u00a0la conclusi\u00f3n de la obra hasta 1908. Demor\u00f3 su construcci\u00f3n\u00a0a m\u00e1s de 13 a\u00f1os y, contradictoriamente,\u00a0destinando recursos muy secundarios al abasto y distribuci\u00f3n\u00a0de agua y al inicio del el sistema de alcantarillado,\u00a0que eran los m\u00e1s sentidos por la poblaci\u00f3n\u00a0y la misma industria. En estas condiciones, a todos\u00a0sorprendi\u00f3, en 1909, la inundaci\u00f3n m\u00e1s catastr\u00f3fica\u00a0de que se tenga registro, provocada por el R\u00edo Santa\u00a0Catarina y que ocasion\u00f3 la muerte de 5,000 personas,\u00a0lo que posiblemente contribuy\u00f3 a la ca\u00edda como\u00a0gobernador del Gral. Reyes.<\/p>\n<p>No obstante continu\u00f3, por parte de diversas administraciones\u00a0gubernamentales, el proceso de extinci\u00f3n\u00a0del sistema fluvial y de manantiales del centro\u00a0hist\u00f3rico, sepultando r\u00edos y construyendo calles\u00a0sobre ellos, hasta que la administraci\u00f3n del gobernador\u00a0Dr. Ignacio Morones Prieto crey\u00f3 solucionar el\u00a0problema de fondo, al destruir la alineaci\u00f3n\u00a0me\u00e1ndrica y anastomosada del R\u00edo Santa Catarina y\u00a0\u201crectific\u00e1ndolo\u201d en l\u00ednea recta. Increment\u00f3 la velocidad\u00a0del caudal y los materiales de arrastre y, en consecuencia,\u00a0el riesgo de destrucci\u00f3n de obras adyacentes al cauce modificado, lo que con el tiempo se ha\u00a0demostrado.<\/p>\n<div id=\"attachment_1737\" style=\"width: 465px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/caucemodificadoamm.bmp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1737\" class=\"size-full wp-image-1737\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/caucemodificadoamm.bmp\" alt=\"caucemodificadoamm\" width=\"455\" height=\"682\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1737\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Erick Estrada Bellman<\/p><\/div>\n<p><strong>CONCLUSIONES<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de asentarse en el \u00e1rea de manantiales, los\u00a0habitantes de Monterrey no retomaron los criterios\u00a0ambientales que s\u00ed emplearon los descendientes de\u00a0nuestros conquistadores al mando de Luis de Carvajal\u00a0y de la Cueva, cuando se establecieron en la parte\u00a0\u00e1rida y semi\u00e1rida del valle de Monterrey, ni tampoco\u00a0aprovecharon los escurrimientos pluviales de las calles.<\/p>\n<p>Todos estos factores contribuyeron a la ca\u00edda de\u00a0este esquema de suministro y oferta de agua, basado\u00a0en el agotamiento y extinci\u00f3n de sus propias fuentes\u00a0superficiales que no s\u00f3lo abastec\u00edan del vital l\u00edquido,\u00a0sino que tambi\u00e9n daban identidad a Monterrey. Asimismo,\u00a0tuvo mucha repercusi\u00f3n la visi\u00f3n que imperaba\u00a0en los individuos, las instituciones y la misma\u00a0sociedad tendentes a impulsar un aprovechamiento\u00a0(usar, transformar, consumir) del recurso agua para\u00a0asistir al crecimiento econ\u00f3mico, sin manifestar el\u00a0deseo de manejar el recurso (conservarlo, recuperarlo\u00a0y protegerlo), con el fin de lograr la sostenibilidad\u00a0o al menos tratar de mitigar las consecuencias nocivas,\u00a0de acuerdo a la capacidad de homeostasis de los\u00a0ecosistemas.<\/p>\n<p>Se concluye que al no considerar la resiliencia de\u00a0los ecosistemas, se manifestar\u00e1n nuevamente da\u00f1os\u00a0muy fuertes y posiblemente irreversibles, por las crecientes\u00a0del R\u00edo Santa Catarina y la pobre e insuficiente\u00a0infraestructura hidr\u00e1ulica en el AMM, lo que seguramente\u00a0afectar\u00e1 el bienestar, la seguridad y el patrimonio\u00a0de las personas (desgraciadamente las de menos recursos\u00a0econ\u00f3micos) del AMM, como ya ha ocurrido.<\/p>\n<p>Bastantes elementos apuntan a que la percepci\u00f3n\u00a0imperante de los servicios ambientales de esta\u00a0subcuenca era y sigue siendo marcadamente de un\u00a0inter\u00e9s antropoc\u00e9ntrico inmediato, poco visionario\u00a0de los riesgos futuros, sin considerar la interdependencia\u00a0con los ecosistemas de los cuales depende la\u00a0captaci\u00f3n del agua y sus relaciones con otros ecosistemas\u00a0terrestres y acu\u00e1ticos, lo que explica que el agua\u00a0s\u00f3lo cuente cuando su escasez hace crisis; y adem\u00e1s\u00a0instrumentalista, porque a lo sumo al agua se le cataloga\u00a0como insumo.<\/p>\n<p>Para hacer propuestas viables tendentes a lograr\u00a0una gesti\u00f3n sostenible del abasto de agua al AMM,\u00a0es necesario analizar las pol\u00edticas que al respecto se\u00a0han implementado de 1955 hasta el presente, bajo el\u00a0enfoque de la viabilidad de alcanzar la sostenibilidad\u00a0en el abasto, bajo el modelo seguido de traer el agua\u00a0de cuencas cada vez m\u00e1s lejanas, con respecto a otras\u00a0posibles alternativas como la protecci\u00f3n y conservaci\u00f3n\u00a0de la gran cuenca de captaci\u00f3n del PNCM, del\u00a0ahorro en el consumo, la aplicaci\u00f3n de tecnolog\u00edas\u00a0ya existentes para el re\u00faso, la reducci\u00f3n de fugas, la\u00a0educaci\u00f3n ambientalista y la fuerte coerci\u00f3n de conductas\u00a0y acciones tendentes al asesinato ecol\u00f3gico y\u00a0la promoci\u00f3n del dise\u00f1o e implementaci\u00f3n racional\u00a0de nuevas pol\u00edticas para incentivar el crecimiento\u00a0poblacional. Urge crear nuevos polos de desarrollo\u00a0industrial y comercial, en los que el agua tenga mayor\u00a0disponibilidad como las partes de la vertiente\u00a0del Golfo de M\u00e9xico en Tamaulipas, etc., lo que reducir\u00eda\u00a0la macrocefalia del AMM.<\/p>\n<p><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n<p>Las crisis del agua en el AMM pueden estudiarse en\u00a0dos periodos: de 1597 a 1955 y de 1956 a 2013; este\u00a0estudio se enmarc\u00f3 en el primero. Se encontr\u00f3 que\u00a0las inundaciones del AMM han tenido su origen,\u00a0debido a la ubicaci\u00f3n hist\u00f3rica del AMM, que la\u00a0contaminaci\u00f3n del agua se inici\u00f3 con su mal uso por\u00a0los primeros y posteriores habitantes, quienes vert\u00edan\u00a0toda suerte de basura y desechos org\u00e1nicos e industriales,\u00a0y generaron insalubridad. La crisis se agudiz\u00f3\u00a0con el crecimiento y la intensificaci\u00f3n de la\u00a0industria, y ocasion\u00f3 un ineficiente abasto de agua,\u00a0que oblig\u00f3 a construir sistemas de transporte de agua\u00a0desde fuentes cada vez m\u00e1s distantes del AMM para\u00a0abastecer sus requerimientos. Se encontr\u00f3 que este\u00a0modelo ha sido recurrente. Se analizan hist\u00f3ricamente\u00a0las causas que explican estas crisis.<\/p>\n<p><strong>Palabras clave: <\/strong><\/p>\n<p>\u00c1rea Metropolitana de Monterrey,\u00a0M\u00e9xico: crisis hist\u00f3ricas del agua, Ecosistemas acu\u00e1ticos,\u00a0Equidad, Ingenier\u00eda hidr\u00e1ulica.<\/p>\n<div id=\"attachment_1740\" style=\"width: 466px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/crisisaguaammm.bmp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1740\" class=\"size-full wp-image-1740\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/crisisaguaammm.bmp\" alt=\"crisisaguaammm\" width=\"456\" height=\"602\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1740\" class=\"wp-caption-text\">Foto: Erick Estrada Bellman<\/p><\/div>\n<p><strong>ABSTRACT<\/strong><\/p>\n<p>The water crisis of the Metroplitan Area of\u00a0Monterrey M\u00e9xico (MAM) may be studied in two\u00a0periods: from 1597-1955 and from 1956 to 2013;\u00a0this study was framed in the first period. It was found\u00a0that the inundations were due to the historical location\u00a0of MAM. Another finding was that water pollution\u00a0was caused by its mismanagement by the first\u00a0settlers and further inhabitants who poured all sorts\u00a0of trash, as well as organic and industrial wastes, thus\u00a0generating unsanitary conditions. This was made\u00a0worse by the growth and intensification of industry,\u00a0causing an inefficient water supply, which forced the\u00a0building of water transport systems from sources each\u00a0time more distant from MAM to supply its demands.\u00a0It was found that this model has been recurrent. The\u00a0historical causes that explain these crises are explained.<\/p>\n<p><strong>Keywords:<\/strong><\/p>\n<p>Metroplitan Area of Monterrey, M\u00e9xico:\u00a0historical water crisis, Aquatic ecosystems, Equity,\u00a0Hydraulic engineering.<\/p>\n<p><strong>Agradecimientos<\/strong><\/p>\n<p>Agradecemos la lectura y los aportes al presente art\u00edculo\u00a0a los cient\u00edficos, cronistas e historiadores: Mario\u00a0Manzano, Salvador Valenzuela, Antonio Aguilar,\u00a0Julio M\u00e9ndez y Jes\u00fas Esparza.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, IINSO.<br \/>\nContacto: esparzahg@hotmail.com<\/p>\n<p><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/p>\n<p>1. Emmel, T.C. Ecolog\u00eda y biolog\u00eda de poblaciones. Ed.\u00a0Interam\u00e9rica. M\u00e9xico, 1975.<\/p>\n<p>2. Arizpe Ochoa, Daniel y Prada S\u00e1ez, Mar\u00eda Aranzaz\u00fa. \u00c1reas\u00a0de rivera sostenibles: una gu\u00eda para su gesti\u00f3n. Portugal,\u00a02008.<\/p>\n<p>3. Par\u00e9, Luisa y Gerez, Patricia. Al filo del agua: cogesti\u00f3n de\u00a0la subcuenca del R\u00edo Pixquiac, Ver., M\u00e9xico, 2012.<\/p>\n<p>4. Guerrero Aguilar, Antonio. Textos de historia regional.\u00a0M\u00e9xico, 2010.<\/p>\n<p>5. King Jimmie L. \u201cLa arquitectura vern\u00e1cula del noreste de\u00a0M\u00e9xico\u201d. UDEM. M\u00e9xico, s\/f.<\/p>\n<p>6. Leal Velazco, Carlos Gustavo. \u201cLa Hacienda de San Pedro\u201d.\u00a0Folletos de Historia del Noreste. UANL. 1988.<\/p>\n<p>7. IGG. \u201cHistoria de Nuevo Le\u00f3n\u201d. M\u00e9xico. 2007.<\/p>\n<p>8. http:\/\/www.panoramio.com\/photo\/22572910<\/p>\n<p>9. Cavazos, Israel. Monterrey: voces del viento. UANL.\u00a0M\u00e9xico, 2010.<\/p>\n<p>10. Valdez Fern\u00e1ndez, Benjam\u00edn. \u201cEl Canal Santa Luc\u00eda: columna\u00a0vertebral de la historia y presente de Monterrey\u201d.<br \/>\nRizoma: Revista de Cultura Urbana No. 6. M\u00e9xico, 2007.<\/p>\n<p>11. h t t p : \/ \/ w w w . b l o g g e r . c o m \/ p r o f i l e \/02964936187064396369 y http:\/\/archive.is\/BQkvF<\/p>\n<p>12. Del Hoyo Eugenio. Historia del Nuevo Reino de Le\u00f3n\u00a0(1577-1723). ITESM, Monterrey, N.L., 2005.<\/p>\n<p>13. Flores Longoria, Samuel y Maldonado, Enrique. Nuevo\u00a0Le\u00f3n: la odisea del agua. Gobierno del Estado de Nuevo\u00a0Le\u00f3n y Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey. M\u00e9xico,\u00a02009.<\/p>\n<p>14. www.ORG\/PAGES\/Acerca\/Obi\/ob2.html<\/p>\n<p>15. http:\/\/www.slideshare.net\/RHE\/inundacin-en-monterrey-\u00a01909.<\/p>\n<p>16. Murillo S. Mar\u00eda E. Estudio del efecto del cambio de uso\u00a0del suelo en el escurrimiento en la subcuenca 24Bf \u201cMonterrey\u201d\u00a0aplicando un sistema de informaci\u00f3n geogr\u00e1fica.\u00a0Tesis de maestr\u00eda ITESM. M\u00e9xico, 2002.<\/p>\n<p>17. De la Garza Garza, Celina Maritza. \u201cEl agua y la sociedad:\u00a0abastecimiento y contaminaci\u00f3n del agua en el \u00c1rea Metropolitana\u00a0de Monterrey, N.L.\u201d Tesis de maestr\u00eda, UANL.\u00a0M\u00e9xico, 1998.<\/p>\n<p>18. Guti\u00e9rrez Barba, Blanca Estela y Herrera Colmenero,\u00a0Norma I. \u201cLa ingenier\u00eda ambiental en M\u00e9xico\u201d. Ed. Limusa.\u00a0M\u00e9xico, 2001.<\/p>\n<p>19. Instituto de Investigaciones Jur\u00eddicas (IIJ) de la UNAM.\u00a0El problema del agua en Monterrey. S\/f M\u00e9xico.<\/p>\n<p>20. \u00c1vila Garc\u00eda, Patricia. Agua, medio ambiente y desarrollo\u00a0en el siglo XXI. El Colegio de Michoac\u00e1n-El Instituto\u00a0Mexicano de Tecnolog\u00eda del Agua. M\u00e9xico, s\/f.<\/p>\n<p>21. Cerutti, Mario. Monterrey: Siete estudios contempor\u00e1neos.\u00a0UANL. M\u00e9xico, 1988.<\/p>\n<p>22. Rocha Felices, Arturo. Albert Einstein y el origen de los\u00a0meandros. Per\u00fa, s\/f.\u00a023. http:\/\/de10.com.mx\/8600.html<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Recibido: 23 de julio de 2013<br \/>\nAceptado: 24 de abril de 2014<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LUIS G. ESPARZA HERN\u00c1NDEZ*, CIRO G. S. 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