{"id":15381,"date":"2026-07-01T08:00:54","date_gmt":"2026-07-01T14:00:54","guid":{"rendered":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=15381"},"modified":"2026-07-01T08:01:57","modified_gmt":"2026-07-01T14:01:57","slug":"nanoparticulas-en-proteccion-solar-infantil-y-pieles-sensibles-riesgo-real-o-mito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=15381","title":{"rendered":"Nanopart\u00edculas en protecci\u00f3n solar infantil y pieles sensibles: \u00bfRiesgo real o mito?"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.10.10-PM-1.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15413 aligncenter\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.10.10-PM-1-300x193.jpeg\" alt=\"\" width=\"559\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.10.10-PM-1-300x193.jpeg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.10.10-PM-1-1024x658.jpeg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.10.10-PM-1-768x493.jpeg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.10.10-PM-1-1536x987.jpeg 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.10.10-PM-1.jpeg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 559px) 100vw, 559px\" \/><\/a><strong>Rossie Inelle Meneses-Arguelles*<\/strong><\/p>\n<p><strong>ORCID:<\/strong> 0009-0003-2347-3652<\/p>\n<p><strong>Cesar Uriel Rodr\u00edguez-Fuentes*<\/strong><\/p>\n<p><strong>ORCID:<\/strong> 0009-0003-3690-1257<\/p>\n<p><strong>Cynthia Cano-Sarmiento*<\/strong><\/p>\n<p><strong>ORCID:<\/strong> 0000-0002-9079-6748<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>* Tecnol\u00f3gico Nacional de M\u00e9xico\/<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Instituto Tecnol\u00f3gico de Veracruz, Veracruz, M\u00e9xico.<\/strong><br \/>\n<strong>Contacto:<\/strong> inellemeneses@hotmail.com, cesarrodriguef@hotmail.com, cynthia.cs@veracruz.tecnm.mx<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/GALERA_138_WEB_OPINION-1.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Descargar PDF<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La piel es el \u00f3rgano m\u00e1s extenso del cuerpo humano y act\u00faa como barrera natural frente a diversos factores ambientales, entre ellos, la radiaci\u00f3n ultravioleta (UV) proveniente del sol. \u00c9sta, presente incluso en d\u00edas nublados, puede provocar alteraciones inmediatas (quemaduras, eritema) y a largo plazo (envejecimiento prematuro o fotocarcinog\u00e9nesis), donde uno de los principales mecanismos mediante los cuales causa da\u00f1o es la generaci\u00f3n de radicales libres (mol\u00e9culas inestables capaces de reaccionar con l\u00edpidos, prote\u00ednas y ADN, provocando estr\u00e9s oxidativo y consecuencias biol\u00f3gicas directos) (Jung et al., 2008; Lyon et al., 2020,). Por ello, la integridad de la barrera cut\u00e1nea y la eficacia de los protectores solares son fundamentales para minimizar los efectos nocivos de estos radicales (Nasir et al., 2011).<\/p>\n<p>Durante la infancia y adolescencia, el impacto de permanecer mucho tiempo a la intemperie es particularmente relevante; de acuerdo con estudios epidemiol\u00f3gicos, entre el 25 y el 50% de la exposici\u00f3n acumulada hasta los 60 a\u00f1os ocurre antes de los 20 (Gilaberte y Carrascosa, 2011). Esta alta exposici\u00f3n en etapas tempranas es cr\u00edtica, debido a que la piel en la poblaci\u00f3n infantil presenta caracter\u00edsticas estructurales m\u00e1s sensibles (menor grosor del revestimiento d\u00e9rmico y una potencial antioxidante inferior), haci\u00e9ndolos m\u00e1s vulnerables al da\u00f1o de los rayos UV, siendo necesario el uso de protectores solares para prevenirlo, reducir la exposici\u00f3n y la aparici\u00f3n de c\u00e1ncer cut\u00e1neo en la adultez.<\/p>\n<p>Los protectores solares son formulaciones que tienen compuestos org\u00e1nico que pueden de atenuar la radiaci\u00f3n UV mediante mecanismos de absorci\u00f3n, o inorg\u00e1nicos, que act\u00faan por reflexi\u00f3n o dispersi\u00f3n o incluso una mezcla de ambos; no obstante, aunque los filtros org\u00e1nicos como el octinoxato, la avobenzona o el ensulizol han demostrado buena eficacia, suelen estar asociados con reacciones al\u00e9rgicas en poblaci\u00f3n sensible, especialmente entre los seis meses y los 15 a\u00f1os (Cox, Diffey y Farr, 1992; Hegde et al., 2024).<\/p>\n<p>A diferencia de los protectores para adultos, que pueden contener filtros org\u00e1nicos m\u00e1s eficientes, pero con mayor potencial irritante, en pieles delicadas o con dermatitis at\u00f3pica y en la edad pedi\u00e1trica se prefieren los inorg\u00e1nicos, con el fin de minimizar la exposici\u00f3n a compuestos con posibles reacciones adversas (Valdivielso et al., 2009). De esta manera, para dichas poblaciones las formulaciones solares priorizan el uso de los filtros inorg\u00e1nicos como el di\u00f3xido de titanio y el \u00f3xido de zinc, los cuales, en su forma microm\u00e9trica (&gt;1000 nm), ofrecen protecci\u00f3n eficaz frente a la radiaci\u00f3n UV al depositarse s\u00f3lo en la epidermis, reduciendo la posibilidad de reacciones al\u00e9rgenas. Sin embargo, su uso presenta caracter\u00edsticas est\u00e9ticas y sensoriales que generalmente no son agradables, siendo una de las principales el efecto blanquecino que deja su aplicaci\u00f3n sobre la piel, en conjunto con una sensaci\u00f3n arenosa y posible mala cobertura (Tanner, 2006).<\/p>\n<p>Formulaciones recientes han logrado subsanar estos retos mediante la reducci\u00f3n de estas part\u00edculas a escala nanom\u00e9trica. De acuerdo con Osmond y McCall (2010), las nanopart\u00edculas de \u00f3xido de zinc presentan una distribuci\u00f3n m\u00e1s uniforme, mejorando tanto la eficacia como la apariencia del protector, sin embargo, su incorporaci\u00f3n tambi\u00e9n ha generado inquietudes respecto a su absorci\u00f3n a trav\u00e9s de la piel, sus efectos a nivel celular y su seguridad en poblaciones con especial sensibilidad a formulaciones t\u00f3picas.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00bfQU\u00c9 SON LAS NANOPART\u00cdCULAS Y PARA QU\u00c9 SE USAN?<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para entender a qu\u00e9 nos referimos con nanopart\u00edculas de \u00f3xido de zinc, tenemos que definir qu\u00e9 son las nanopart\u00edculas en primer lugar: son estructuras diminutas que miden entre 1 y 100 nan\u00f3metros (nm), cada uno de los cuales equivale a la millon\u00e9sima parte de un mil\u00edmetro y que por su escala manifiestan un aumento de su \u00e1rea superficial y modifican sus propiedades f\u00edsicas, qu\u00edmicas y \u00f3pticas, lo que puede otorgar beneficios adicionales o aspectos negativos como toxicidad, dependiendo de su uso.<\/p>\n<p>Para el \u00f3xido de zinc (compuesto fotoprotector utilizado en formulaciones infantiles por presentar baja toxicidad) las part\u00edculas en el rango de 40-100 nm no s\u00f3lo absorben y dispersan la luz UV, sino que tambi\u00e9n captan, en gran medida, longitudes de onda visibles, caracter\u00edstica que hace que los protectores solares no sean percibidos sobre la piel. Adem\u00e1s, debido a su naturaleza semiconductora, puede atraer y disipar la energ\u00eda excitada en forma<\/p>\n<p>de calor, fen\u00f3meno que, en conjunto con su alta \u00e1rea superficial, explica su amplia defensa, especialmente en la regi\u00f3n UVA (Popov et al., 2005; Schneider y Lim, 2016). Asimismo, destacan por su fotoestabilidad, conservando su eficacia incluso tras exposiciones prolongadas sin degradarse ni perder capacidad protectora (Irede et al., 2024). No obstante, se mantiene una postura de precauci\u00f3n en formulaciones en aerosol debido al potencial carcinog\u00e9nico asociado con la inhalaci\u00f3n de nanopart\u00edculas, prefiriendo aplicaciones t\u00f3picas (Schneider y Lim, 2016).<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00bfLAS NANOPART\u00cdCULAS PENETRAN LA PIEL?<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La principal preocupaci\u00f3n sobre el uso de nanopart\u00edculas de \u00f3xido de zinc en bloqueadores solares infantiles es la posibilidad de que atraviesen la barrera cut\u00e1nea y alcancen la circulaci\u00f3n sist\u00e9mica. Para entender por qu\u00e9 esto es poco probable, es necesario conocer primero el papel del estrato c\u00f3rneo: la capa m\u00e1s externa de la epidermis que est\u00e1 compuesta por corneocitos (c\u00e9lulas muertas) y l\u00edpidos intercelulares, los cuales forman un cerco altamente efectivo contra el ingreso de part\u00edculas y sustancias, atrapan las nanopart\u00edculas y evitan que lleguen a zonas m\u00e1s internas, incluso en presencia de poros o secciones exfoliadas. Existen reportes toxicol\u00f3gicos que apoyan esta informaci\u00f3n, confirmando que la penetraci\u00f3n de nanopart\u00edculas est\u00e1 limitada a regiones externas de fol\u00edculos capilares y capas superficiales del estrato c\u00f3rneo (Hashempour et al., 2018).<\/p>\n<p>Entre los estudios que respaldan su uso se encuentra el realizado por Mohammed et al. (2019), quienes evaluaron la aplicaci\u00f3n repetida de nanopart\u00edculas de \u00f3xido de zinc en personas voluntarias por cinco d\u00edas; encontraron que no existe una absorci\u00f3n sist\u00e9mica y confirmaron su perfil de seguridad en poblaci\u00f3n infantil. Por otra parte, Gulson et al. (2010) llevaron a cabo un ensayo en condiciones reales de uso al aire libre, en el que participaron 20 sujetos con edades en el rango de 20-30 a\u00f1os (11 en el grupo \u201cnano\u201d, con part\u00edculas de aproximadamente 19 nm, y nueve en el \u201cbulk\u201d, con part\u00edculas mayores a 100 nm), sus resultados mostraron que casi todo del \u00f3xido de zinc permaneci\u00f3 en la superficie de la piel, detect\u00e1ndose que s\u00f3lo una mil\u00e9sima parte de la dosis aplicada fue absorbida y no representa relevancia cl\u00ednica ni t\u00f3xica.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n existe una rigurosa evidencia cient\u00edfica en la bibliograf\u00eda se\u00f1alando que la piel sana e intacta constituye una barrera eficaz frente al peligro de nanopart\u00edculas (Liang et al., 2013). En particular, estudios con \u00f3xido de zinc han mostrado que no se detecta penetraci\u00f3n hacia la epidermis viable, ni siquiera en individuos con psoriasis, una condici\u00f3n caracterizada por mayor sensibilidad cut\u00e1nea, lo cual descarta la absorci\u00f3n significativa de nanopart\u00edculas (Lin et al., 2013; Pinheiro et al., 2013). De igual forma, estudios dermatol\u00f3gicos, mediante rastreo en modelos con cuero porcino da\u00f1ado, confirman baja absorci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del estrato c\u00f3rneo, sugiriendo que es seguro su uso aun en personas con lesiones (Schneider y Lim, 2019).<\/p>\n<p>Adicionalmente, una estrategia para minimizar las preocupaciones asociadas al uso de \u00f3xido de zinc es el recubrimiento de estas con materiales compatibles con la piel: biopol\u00edmeros, siliconas, l\u00edpidos, entre otros, con m\u00faltiples ventajas como evitar la formaci\u00f3n de radicales al exponerse a la luz, reducir el potencial irritante y prevenir su oxidaci\u00f3n, manteniendo la eficacia fotoprotectora a largo plazo (Schneider y Lim, 2019).<\/p>\n<p>Los hallazgos de Mohammed et al. (2019) refuerzan esta evidencia, al evaluar en su estudio la aplicaci\u00f3n de nanopart\u00edculas de \u00f3xido de zinc, tanto recubiertas como sin recubrimiento, en voluntarios con piel intacta y con barrera cut\u00e1nea comprometida bajo condiciones normales de uso, donde no se detect\u00f3 penetraci\u00f3n significativa hacia la epidermis viable, ni alteraciones metab\u00f3licas indicativas de toxicidad, reforzando la confianza del uso de nanopart\u00edculas con y sin recubrimiento incluso en piel vulnerable.<\/p>\n<p>En cuanto a regulaciones, la seguridad de estas formulaciones est\u00e1 respaldada por diferentes marcos normativos; en Europa, el Comit\u00e9 Cient\u00edfico en Seguridad del Consumidor (SCCS) concluye que las nanopart\u00edculas de ZnO superiores a 100 nm no presentan riesgos para la salud humana cuando se aplican de manera t\u00f3pica, siempre que se respeten las concentraciones m\u00e1ximas y no se utilicen en productos en aerosol que puedan ser inhalados.<\/p>\n<p>De acuerdo con el reglamento europeo (CE) No 1223\/2009, los cosm\u00e9ticos que contienen nanopart\u00edculas deben notificar su uso antes de su comercializaci\u00f3n y ser etiquetados de forma clara con la palabra \u201cnano\u201d (Vieira et al., 2024). En M\u00e9xico, la Cofepris supervisa la seguridad mediante la NOM-141-SSA1\/SCFI-2012 y la NOM-259-SSA1-2022, que garantizan su calidad e inocuidad. Aunque todav\u00eda no existen regulaciones espec\u00edficas para nanopart\u00edculas, este marco nacional es una especie filtro preventivo, evitando la introducci\u00f3n de ingredientes sin la debida evaluaci\u00f3n y reforzando la confianza en la seguridad de los productos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><strong>CONSIDERACIONES FINALES<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La protecci\u00f3n solar en poblaci\u00f3n vulnerable, como ni\u00f1os y personas con piel sensible, requiere especial atenci\u00f3n debido a caracter\u00edsticas fisiol\u00f3gicas particulares. En los infantes, la barrera cut\u00e1nea es m\u00e1s delgada e inmadura, lo que facilita la absorci\u00f3n de sustancias t\u00f3picas. Por su parte, las pieles sensibles en adultos suelen presentar mayor tendencia a irritaciones o reacciones al\u00e9rgicas. En ambos escenarios, se vuelve fundamental utilizar filtros solares estables, eficaces y con bajo potencial alerg\u00e9nico (Phadungsaksawasdi y Sirithanabadeekul, 2020).<\/p>\n<p>Si bien la percepci\u00f3n p\u00fablica puede generar inquietudes sobre la seguridad de las nanopart\u00edculas, la evidencia cient\u00edfica acumulada indica que si se emplean correctamente en formulaciones controladas, los riesgos son m\u00ednimos y ampliamente gestionables (Leite-Silva et al., 2013). Las nanopart\u00edculas de \u00f3xido de zinc son una herramienta confiable y eficaz en la protecci\u00f3n contra la radiaci\u00f3n ultravioleta, cuando est\u00e1n recubiertas, ofrecen una capa extra de seguridad, lo que las hace especialmente adecuadas para la piel delicada de los ni\u00f1os y las personas con piel sensible.<\/p>\n<p>Es importante recordar que no son las nanopart\u00edculas en s\u00ed las que representan un riesgo, sino la manera en que se formulan los productos: una base bien dise\u00f1ada asegura que los filtros funcionen correctamente, sin irritaciones ni consecuencias adversas. Aunque la investigaci\u00f3n sigue avanzando y se necesitan m\u00e1s estudios a largo plazo, la evidencia actual permite confiar en que los bloqueadores solares con nanopart\u00edculas ofrecen una protecci\u00f3n efectiva y segura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cox, Neil, Diffey, Brian, Farr, Peter. (1992). <em>The relationship between chronological age and the erythemal response to ultraviolet B radiation<\/em>. The British Journal of Dermatology, 126(4), 315-319.<\/p>\n<p>Gilaberte, Yolanda, Carrascosa, Jos\u00e9 M. (2014). <em>Realidades y retos de la fotoprotecci\u00f3n en la infancia<\/em>. Actas Dermo-Sifiliogr\u00e1ficas, 105(3), 253-262.<\/p>\n<p>Gulson, Brian, McCall, Maxine, Korsch, Michael, et al. (2010). <em>Small amounts of zinc from zinc oxide particles in sunscreens applied outdoors are absorbed through human skin<\/em>. Toxicological Sciences, 118(1), 140-149.<\/p>\n<p>Hashempour, Sara, Ghanbarzadeh, Saeed, Maibach, Howard, et al. (2019). <em>Skin toxicity of topically applied nanoparticles<\/em>. Therapeutic Delivery, 10(6), 383-396. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.4155\/tde-2018-0060\">https:\/\/doi.org\/10.4155\/tde-2018-0060<\/a><\/p>\n<p>Hegde, Aswathi R., Kunder, Manisha U., Narayanaswamy, M., et al. (2024). <em>Advancements in sunscreen formulations: Integrating polyphenolic nanocarriers and nanotechnology for enhanced UV protection<\/em>. Environmental Science and Pollution Research, 31, 38061-38082. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/s11356-024-33712-0\">https:\/\/doi.org\/10.1007\/s11356-024-33712-0<\/a><\/p>\n<p>Irede, Egwonor L., Awoyemi, Raymond F., Owolabi, Babatunde, et al. (2024). <em>Cutting-edge developments in zinc oxide nanoparticles: Synthesis and applications for enhanced antimicrobial and UV protection in healthcare solutions<\/em>. RSC Advances, 14(29), 20992-21034.<\/p>\n<p>Jung, Katinka, Seifert, Marietta, Herrling, Thomas, et al. (2008). <em>UV-generated free radicals (FR) in skin: Their prevention by sunscreens and their induction by self-tanning agents<\/em>. Spectrochimica Acta Part A: Molecular and Biomolecular Spectroscopy, 69(5), 1423-1428.<\/p>\n<p>Leite-Silva, V\u00e2nia R., Le Lamer, Marina, S\u00e1nchez, Washington Y., et al. (2013). <em>The effect of formulation on the penetration of coated and uncoated zinc oxide nanoparticles into the viable epidermis of human skin in vivo<\/em>. European Journal of Pharmaceutics and Biopharmaceutics, 84(2), 297-308.<\/p>\n<p>Liang, Xiao W., Xu, Zhi P., Grice, Jeffrey, et al. (2013). <em>Penetration of nanoparticles into human skin<\/em>. Current Pharmaceutical Design, 19(35), 6353-6366.<\/p>\n<p>Lin, Lynlee L., Grice, Jeffrey E., Butler, Margaret K., et al. (2011). <em>Time-correlated single photon counting for simultaneous monitoring of zinc oxide nanoparticles and NAD(P)H in intact and barrier-disrupted volunteer skin<\/em>. Pharmaceutical Research, 28(11), 2920-2930.<\/p>\n<p>Lyons, Alexis B., Trullas, Carles, Kohli, Indermeet, et al. (2020). <em>Photoprotection beyond ultraviolet radiation: A review of tinted sunscreens<\/em>. Journal of the American Academy of Dermatology. Advance online publication. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jaad.2020.04.079\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jaad.2020.04.079<\/a><\/p>\n<p>Mohammed, Yousuf, Holmes, Amy, Haridass, Isha N., et al. (2019). <em>Support for the safe use of zinc oxide nanoparticle sunscreens: Lack of skin penetration or cellular toxicity after repeated application in volunteers<\/em>. Journal of Investigative Dermatology, 139(2), 308-315.<\/p>\n<p>Nasir, Adnan, Wang, Steven, Friedman, Adam. (2011). <em>The emerging role of nanotechnology in sunscreens: An update<\/em>. Expert Review of Dermatology, 6(5), 437-439.<\/p>\n<p>Osmond, Megan, McCall, Maxine. (2010). <em>Zinc oxide nanoparticles in modern sunscreens: An analysis of potential exposure and hazard<\/em>. Nanotoxicology, 4(1), 15-41.<\/p>\n<p>Phadungsaksawasdi, Pawit, Sirithanabadeekul, Punyaphat. (2020). <em>Ultraviolet filters in sunscreen products labeled for use in children and for sensitive skin<\/em>. Pediatric Dermatology, 37(4), 632-636.<\/p>\n<p>Pinheiro, Teresa, Pallon, Jan, Alves, L., et al. (2007). <em>The influence of corneocyte structure on the interpretation of permeation profiles of nanoparticles across skin<\/em>. Nuclear Instruments and Methods in Physics Research Section B, 260(1), 119-123.<\/p>\n<p>Popov, Alexey, Priezzhev, Alexander, Lademann, J\u00fcrgen, et al. (2005). <em>TiO\u2082 nanoparticles as an effective UV-B radiation skin-protective compound in sunscreens<\/em>. Journal of Physics D: Applied Physics, 38, 2564-2570.<\/p>\n<p>Schneider, Samantha, Lim, Henry. (2019). <em>A review of inorganic UV filters zinc oxide and titanium dioxide<\/em>. Photodermatology, Photoimmunology &amp; Photomedicine, 35(6), 442-446. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/phpp.12439\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/phpp.12439<\/a><\/p>\n<p>Tanner, Paul. (2006). <em>Sunscreen product formulation<\/em>. Dermatologic Clinics, 24(1), 53-62.<\/p>\n<p>Valdivielso-Ramos, Martha, Maule\u00f3n-Fern\u00e1ndez, Cristina, Balb\u00edn-Carrero, Eva, et al. (2009). <em>Fotoprotecci\u00f3n en la infancia<\/em>. Revista Pediatr\u00eda de Atenci\u00f3n Primaria, 11(42), 313-324.<\/p>\n<p>Vieira, Daniela, Duarte, Joana, Vieira, Pedro, et al. (2024). <em>Regulation and safety of cosmetics: Pre- and post-market considerations for adverse events and environmental impacts<\/em>. Cosmetics, 11(6), 184.<\/p>\n<p>Zvyagin, Andrei, Zhao, Xin, Gierden, Audrey, et al. (2008). <em>Imaging of zinc oxide nanoparticle penetration in human skin in vitro and in vivo<\/em>. Journal of Biomedical Optics, 13(6), 064031-064031.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.09.35-PM.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15416 aligncenter\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.09.35-PM-200x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"479\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.09.35-PM-200x300.jpeg 200w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.09.35-PM-683x1024.jpeg 683w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.09.35-PM-768x1152.jpeg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.09.35-PM-1024x1536.jpeg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.09.35-PM.jpeg 1067w\" sizes=\"auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: left;\">Nanopart\u00edculas en protecci\u00f3n solar infantil y pieles sensibles: \u00bfriesgo real o mito moderno?<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><strong>RESUMEN<\/strong><\/h4>\n<p>La piel es la primera barrera del cuerpo frente a la radiaci\u00f3n ultravioleta, cuya exposici\u00f3n excesiva puede causar envejecimiento prematuro y c\u00e1ncer; en ni\u00f1os, este riesgo aumenta, haciendo esencial usar protectores solares, prefiriendo aquellos con filtros inorg\u00e1nicos. Actualmente, las nanopart\u00edculas de \u00f3xido de zinc representan una alternativa eficaz, ya que ofrecen una defensa alta sin dejar residuos visibles, no obstante, su uso ha generado inquietudes respecto a la posible absorci\u00f3n, efectos a nivel celular y seguridad. Diversos estudios confirman que no penetran capas profundas cut\u00e1neas ni generan toxicidad, consolid\u00e1ndose como una opci\u00f3n para proteger la piel infantil y sensible.<\/p>\n<p><strong>Palabras clave:<\/strong> nanopart\u00edculas, fotoprotecci\u00f3n, piel, radiaci\u00f3n UV, seguridad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: left;\">Nanoparticles in sunscreens for children and sensitive skin: real risk or modern myth?<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>ABSTRACT<\/strong><\/p>\n<p><em>Skin constitutes the primary barrier of the human body against ultraviolet radiation, whose excessive exposure may cause premature aging and cancer. In children, this risk is higher, making sunscreens usage essential, preferably those containing inorganic filters. Zinc oxide nanoparticles currently represent an effective alternative, as they provide high protection without leaving visible residues on the skin. However, their use has raised concerns regarding potential absorption, cellular effects, and safety. Several studies confirm that these nanoparticles do not penetrate the deeper layers of the skin or cause toxicity, establishing them as a suitable option for protecting sensitive and pediatric skin.<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Keywords:<\/strong>\u00a0 nanoparticles, photoprotection, skin, UV radiation, safety.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rossie Inelle Meneses-Arguelles* ORCID: 0009-0003-2347-3652 Cesar Uriel Rodr\u00edguez-Fuentes* ORCID: 0009-0003-3690-1257 Cynthia Cano-Sarmiento* ORCID: 0000-0002-9079-6748 * Tecnol\u00f3gico Nacional de M\u00e9xico\/ Instituto Tecnol\u00f3gico de Veracruz, Veracruz, M\u00e9xico. Contacto: inellemeneses@hotmail.com, cesarrodriguef@hotmail.com, cynthia.cs@veracruz.tecnm.mx Descargar PDF &nbsp; La piel es el \u00f3rgano m\u00e1s extenso del cuerpo humano y act\u00faa como barrera natural frente a diversos factores ambientales, entre ellos, la radiaci\u00f3n ultravioleta (UV) proveniente del [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":15413,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-15381","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15381","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15381"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15381\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15447,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15381\/revisions\/15447"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15413"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15381"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15381"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15381"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}