{"id":15367,"date":"2026-07-01T08:00:33","date_gmt":"2026-07-01T14:00:33","guid":{"rendered":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=15367"},"modified":"2026-07-01T08:04:01","modified_gmt":"2026-07-01T14:04:01","slug":"bacteriofagos-aliados-invisibles-en-la-lucha-contra-las-bacterias-resistentes-a-los-antimicrobianos-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=15367","title":{"rendered":"Bacteri\u00f3fagos: Aliados invisibles en la lucha contra las bacterias resistentes a los antimicrobianos"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.11.48-PM.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15420 aligncenter\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.11.48-PM-300x193.jpeg\" alt=\"\" width=\"663\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.11.48-PM-300x193.jpeg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.11.48-PM-1024x658.jpeg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.11.48-PM-768x493.jpeg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.11.48-PM-1536x987.jpeg 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.11.48-PM.jpeg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 663px) 100vw, 663px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Jos\u00e9 M. Garc\u00eda-P\u00e9rez*<\/strong><br \/>\n<strong>ORCID:<\/strong> 0009-0004-3978-0574<br \/>\n<strong>Gloria M. Gonz\u00e1lez*<\/strong><br \/>\n<strong>ORCID:<\/strong> 0000-0001-6874-7176<br \/>\n<strong>Gerardo Garc\u00eda-Gonz\u00e1lez*<\/strong><br \/>\n<strong>ORCID:<\/strong> 0000-0003-3287-6886<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, Monterrey, M\u00e9xico.<\/strong><br \/>\n<strong>Contacto:<\/strong> garciamanuel027@gmail.com, gloria62@hotmail.com, gerardo.garciagnzl@uanl.edu.mx<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/GALERA_138_WEB_EJES.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Descargar PDF\u00a0<\/a><\/p>\n<p><strong>ENFERMEDADES INFECCIOSAS: UN RETO PERSISTENTE PARA LA SALUD GLOBAL<\/strong><\/p>\n<p>Las enfermedades infecciosas contin\u00faan siendo un desaf\u00edo cr\u00edtico para la salud p\u00fablica mundial. Son causadas por bacterias, virus, hongos, protozoarios y helmintos, y en individuos inmunocompetentes suelen presentarse como colonizaciones o cuadros leves; sin embargo, en pacientes con inmunosupresi\u00f3n o ante cepas virulentas, pueden evolucionar r\u00e1pidamente y agravarse (van Seventer y Hochberg, 2017).<\/p>\n<p>El tratamiento de infecciones bacterianas se ha basado en antibi\u00f3ticos desde la d\u00e9cada de 1940, pero la innovaci\u00f3n se estanc\u00f3 en los a\u00f1os noventa. Paralelamente, el uso indiscriminado de \u00e9stos favoreci\u00f3 la resistencia antimicrobiana mediante transferencia horizontal de genes y mutaciones adaptativas (Tacconelli et al., 2018). Se estima que para 2050 dicho fen\u00f3meno ocasionar\u00e1 diez millones de muertes anuales e impactos econ\u00f3micos de 100 billones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Ante este panorama, se han propuesto alternativas terap\u00e9uticas como probi\u00f3ticos, nanobi\u00f3ticos, p\u00e9ptidos antimicrobianos, vacunas y, de forma destacada, la terapia con bacteri\u00f3fagos, la cual ofrece mecanismos de acci\u00f3n distintos a los antibi\u00f3ticos y alta especificidad (Burrowes et al., 2011).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura1-ejes-138-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15368 aligncenter\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura1-ejes-138-300x158.jpg\" alt=\"\" width=\"524\" height=\"276\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura1-ejes-138-300x158.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura1-ejes-138-1024x539.jpg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura1-ejes-138-768x404.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura1-ejes-138-1536x809.jpg 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura1-ejes-138-2048x1079.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 524px) 100vw, 524px\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura1-ejes-138-scaled.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Figura 1.<\/strong> Mecanismos de resistencia a los antibi\u00f3ticos en las bacterias. (1) Alteraci\u00f3n en la permeabilidad de la membrana externa, reduciendo la entrada del antibi\u00f3tico mediante la p\u00e9rdida o modificaci\u00f3n de porinas. (2) Modificaci\u00f3n del sitio diana, resultado de mutaciones puntuales o modificaciones en las prote\u00ednas blanco del antibi\u00f3tico (por ejemplo, mutaciones en la ADN girasa o las prote\u00ednas de uni\u00f3n a penicilina) que disminuyen la afinidad del f\u00e1rmaco por su objetivo. (3) Protecci\u00f3n del objetivo, mediada por prote\u00ednas que bloquean f\u00edsicamente la interacci\u00f3n antibi\u00f3tico-objetivo sin alterar la funci\u00f3n de la diana. (4) Flujo activo o eflujo, conformados por bombas transportadoras de m\u00faltiples familias, que expulsan activamente el antibi\u00f3tico hacia el exterior de la c\u00e9lula, disminuyendo su concentraci\u00f3n intracelular. (5) Inactivaci\u00f3n enzim\u00e1tica, a trav\u00e9s de enzimas que hidrolizan, acetilan o fosforilan la mol\u00e9cula del antibi\u00f3tico. (6) Uso de enzimas o prote\u00ednas alternativas, que reemplazan a las prote\u00ednas blanco del antibi\u00f3tico conservando la funci\u00f3n celular esencial.<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00bfQU\u00c9 SON LOS BACTERI\u00d3FAGOS?<\/strong><\/p>\n<p>Los bacteri\u00f3fagos, tambi\u00e9n llamados fagos, fueron descritos de manera independiente por Twort en 1915 y d\u2019Herelle en 1917, al observar agentes con actividad l\u00edtica contra bacterias (Kakasis y Panitsa, 2019). Son virus que las infectan y las superan en el n\u00famero total; se calcula que existen entre 1030-1031 en el planeta (Dion et al., 2020). \u00c9stos tienen una estructura t\u00edpica que comprende la presencia de una c\u00e1pside, una cola y fibras que permiten su interacci\u00f3n con los microbios. Su genoma puede ser ADN o ARN, y su morfolog\u00eda var\u00eda desde formas filamentosas hasta caudadas.<\/p>\n<p>Los fagos, al igual que otros virus, se multiplican utilizando la maquinaria celular de una c\u00e9lula hospedera (procariotas en este caso), mediante procesos de replicaci\u00f3n lisog\u00e9nicos o l\u00edticos. En el primero de ellos, inyectan el material gen\u00e9tico que es conducido hacia el ADN propio de la bacteria, en donde a trav\u00e9s de un procedimiento conocido como recombinaci\u00f3n, los genomas viral y bacteriano se combinan, generando nuevas copias del virus cuando la bacteria se divida de manera natural.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura2-ejes-138.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15369 aligncenter\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura2-ejes-138-300x164.jpg\" alt=\"\" width=\"613\" height=\"335\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura2-ejes-138-300x164.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura2-ejes-138-1024x560.jpg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura2-ejes-138-768x420.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura2-ejes-138-1536x840.jpg 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura2-ejes-138.jpg 2002w\" sizes=\"auto, (max-width: 613px) 100vw, 613px\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura2-ejes-138.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Figura 2. Morfolog\u00eda de bacteri\u00f3fagos. A) Representaci\u00f3n gr\u00e1fica de la morfolog\u00eda t\u00edpica de un bacteri\u00f3fago T4 (familia Myoviridae). Se identifica la c\u00e1pside almacenando el material gen\u00e9tico, la cola que permite la inyecci\u00f3n del material gen\u00e9tico durante la infecci\u00f3n de las bacterias, y las fibras de la cola. B) Diversidad morfol\u00f3gica de bacteri\u00f3fagos, en donde pueden distinguirse de acuerdo con la naturaleza del material gen\u00e9tico, la estructura de su c\u00e1pisde y la presencia o ausencia de una cola.<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por su parte, en el ciclo l\u00edtico, despu\u00e9s de producir viriones, inducir\u00e1n la destrucci\u00f3n de su c\u00e9lula hospedera (al romper la envoltura) mediante unas prote\u00ednas llamadas holinas y lisinas, promoviendo la dispersi\u00f3n y el contagio de c\u00e9lulas cercanas.<\/p>\n<p>Este mecanismo de eliminaci\u00f3n, al ser un proceso altamente espec\u00edfico entre la bacteria y el virus que puede infectarla, es el principio de la fagoterapia, una estrategia que busca disminuir el uso de antibi\u00f3ticos en el tratamiento de infecciones bacterianas, y que al mismo tiempo representa una cantidad pr\u00e1cticamente nula de efectos adversos para el ser humano (Labrie et al., 2010).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><strong>TERAPIA CON BACTERI\u00d3FAGOS<\/strong><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El uso terap\u00e9utico de fagos inici\u00f3 en los a\u00f1os treinta al tratar enfermedades cut\u00e1neas, disenter\u00eda y fiebre tifoidea; aunque su validez fue cuestionada por falta de controles metodol\u00f3gicos. A partir del siglo XXI, estudios monitoreados han demostrado eficacia en infecciones resistentes.<\/p>\n<p>En una investigaci\u00f3n cl\u00ednica en Reino Unido (2009), fagos contra Pseudomonas aeruginosa mejoraron lesiones de otitis cr\u00f3nica (Wright et al., 2009). Posteriormente, el ensayo PhagoBurn evidenci\u00f3 recuperaci\u00f3n en heridas infectadas por P. aeruginosa sin efectos adversos de consideraci\u00f3n (Jault et al., 2019). Revisiones recientes reportan tasas de \u00e9xito cercanas al 85% en pacientes tratados con fagos, con reducci\u00f3n significativa de la carga bacteriana (Aranaga et al., 2022). La dosificaci\u00f3n se basa principalmente en el tipo, la gravedad y la accesibilidad al sitio de la infecci\u00f3n, la farmacocin\u00e9tica de los fagos (patrones de absorci\u00f3n, distribuci\u00f3n y excreci\u00f3n) y la estrategia de entrega dise\u00f1ada para este prop\u00f3sito (Principi et al., 2019).<\/p>\n<p>Entre los beneficios que aporta la fagoterapia destacan su especificidad, la ausencia de efectos sobre microbiota comensal, la capacidad de penetrar biopel\u00edculas y la posibilidad de revertir la resistencia a antibi\u00f3ticos, ya que algunas bacterias resensibilizan a estos f\u00e1rmacos al desarrollar resistencia a fagos (Gordillo Altamirano et al., 2021).<\/p>\n<p>Diferentes enfoques se han estudiado con el prop\u00f3sito de eficientizar la estrategia fagoterap\u00e9utica, incluyendo el uso combinando de bacteri\u00f3fagos l\u00edticos o \u201cc\u00f3cteles de fagos\u201d para aumentar la eficacia del tratamiento y minimizar los riesgos de p\u00e9rdida de actividad de \u00e9stos en una infecci\u00f3n. Otro m\u00e9todo es la mezcla fago-antibi\u00f3tico, donde se presenta un sinergismo entre ambos componentes que ha demostrado tener mejores efectos en la resoluci\u00f3n de un cuadro infeccioso, reduciendo inclusive la exposici\u00f3n prolongada al consumo de f\u00e1rmacos. De manera prometedora, la ingenier\u00eda gen\u00e9tica ha sido una herramienta que permite la planeaci\u00f3n y desarrollo de nuevos fagos mediante t\u00e9cnicas como CRISPR\/Cas, favoreciendo la efectividad, estabilidad y seguridad (Strathdee et al., 2023).<\/p>\n<p>El estado actual de los ensayos cl\u00ednicos en fagoterapia se centra en la generaci\u00f3n de dise\u00f1os experimentales distintos, que permitan evaluar con mayor precisi\u00f3n su eficacia. Entre los estudios destacados se encuentra el STAMP (Standardized Treatment and Monitoring Protocol) en Australia, as\u00ed como el registro PHAGEFORCE en UZ Leuven, B\u00e9lgica. El desarrollo de cada vez m\u00e1s proyectos de investigaci\u00f3n en el uso terap\u00e9utico de la fagoterapia alrededor del mundo refleja el impulso creciente de este campo hacia su integraci\u00f3n en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica moderna, al mismo tiempo que se exploran enfoques innovadores para determinar, de manera m\u00e1s precisa, las mejores plataformas de administraci\u00f3n, el posible riesgo colateral de su uso o el minimizar errores en su aplicaci\u00f3n (Kim et al., 2025).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura3-ejes-138.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-15370 aligncenter\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura3-ejes-138-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"367\" height=\"367\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura3-ejes-138-300x300.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura3-ejes-138-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura3-ejes-138-150x150.jpg 150w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura3-ejes-138-768x768.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura3-ejes-138-90x90.jpg 90w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura3-ejes-138-75x75.jpg 75w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura3-ejes-138.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 367px) 100vw, 367px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura3-ejes-138.jpg\"><br \/>\nFigura 3. Ventajas y desventajas de la fagoterapia. La estrategia terap\u00e9utica basada en bacteri\u00f3fagos para el control de enfermedades infecciosas cuenta con puntos favorables como la especificidad que evita da\u00f1os a la microbiota o el combate eficaz contra bacterias resistentes a antibi\u00f3ticos. Sin embargo, algunas de sus desventajas son que las bacterias pueden, con el tiempo, generar resistencia a estos virus, y en el \u00e1mbito cl\u00ednico sigue siendo necesaria a\u00fan mayor evidencia que respalde el uso seguro de estas part\u00edculas para su administraci\u00f3n en un paciente.<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><strong>RETOS Y LIMITACIONES<\/strong><\/h5>\n<p>Un desaf\u00edo importante es la respuesta inmunitaria del hospedero. Se han documentado anticuerpos neutralizantes que reducen la eficacia de fagos administrados por v\u00eda intravenosa, aunque las aplicaciones t\u00f3picas y orales no muestran este problema (Kakasis y Panitsa, 2019). Asimismo, la lisis bacteriana libera endotoxinas y PAMPs que pueden generar inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica, lo que requiere estrategias complementarias de detoxificaci\u00f3n. Otro obst\u00e1culo es la resistencia bacteriana a fagos mediante p\u00e9rdida de receptores, sistemas de restricci\u00f3n-modificaci\u00f3n, mecanismos CRISPR-Cas o infecciones abortivas (Labrie et al., 2010).<\/p>\n<p>El marco regulatorio tambi\u00e9n limita la fagoterapia. En M\u00e9xico no existe legislaci\u00f3n expl\u00edcita, mientras que pa\u00edses como Georgia, Polonia y B\u00e9lgica ya la integraron en sus sistemas de salud. Actualmente, su aplicaci\u00f3n se restringe a uso compasivo en pacientes cr\u00edticos sin opciones terap\u00e9uticas (G\u00f3rski et al., 2018). La implementaci\u00f3n futura requiere protocolos estandarizados que contemplen: bancos de fagos, procedimientos cl\u00ednicos formales, an\u00e1lisis inmunol\u00f3gicos, formulaciones seguras y monitoreo continuo de eficacia y resistencia (Barron, 2022).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><strong>CONCLUSI\u00d3N<\/strong><\/h5>\n<p>La resistencia antimicrobiana representa una amenaza global urgente. La fagoterapia ofrece ventajas significativas sobre los antibi\u00f3ticos convencionales, respaldadas por evidencia precl\u00ednica y cl\u00ednica, particularmente contra microorganismos multirresistentes como Pseudomonas, Acinetobacter, Stenotrophomonas y Burkholderia. No obstante, su aplicaci\u00f3n terap\u00e9utica enfrenta retos asociados a respuesta inmune, resistencia bacteriana y ausencia de marcos regulatorios. Avanzar en su consolidaci\u00f3n exige investigaci\u00f3n multidisciplinaria y pol\u00edticas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/h5>\n<p>Aranaga, Carlos, Pantoja, Lady D., Mart\u00ednez, Eadgar A., et al. (2022). <em>Phage Therapy in the Era of Multidrug Resistance in Bacteria: A Systematic Review<\/em>. International Journal of Molecular Sciences, 23(9), Article 9.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390\/ijms23094577\">https:\/\/doi.org\/10.3390\/ijms23094577<\/a><\/p>\n<p>Barron, Madeline. (2022). <em>Phage Therapy: Past, Present and Future<\/em>. ASM.org. <a href=\"https:\/\/asm.org\/articles\/2022\/august\/phage-therapy-past,-present-and-future\">https:\/\/asm.org\/articles\/2022\/august\/phage-therapy-past,-present-and-future<\/a><\/p>\n<p>Burrowes, Ben, Harper, David R., Anderson, Joseph, et al. (2011). <em>Bacteriophage therapy: Potential uses in the control of antibiotic-resistant pathogens<\/em>. Expert Review of Anti-infective Therapy, 9(9), 775-785.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1586\/eri.11.90\">https:\/\/doi.org\/10.1586\/eri.11.90<\/a><\/p>\n<p>Dion, Mo\u00efra B., Oechslin, Frank, Moineau, Sylvain. (2020). <em>Phage diversity, genomics and phylogeny<\/em>. Nature Reviews Microbiology, 18(3), 125-138. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41579-019-0311-5\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41579-019-0311-5<\/a><\/p>\n<p>Gordillo Altamirano, Fernando, Forsyth, John H., Patwa, Ruzeen, et al. (2021). <em>Bacteriophage-resistant Acinetobacter baumannii are resensitized to antimicrobials<\/em>. Nature Microbiology, 6(2), 157-161.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41564-020-00830-7\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41564-020-00830-7<\/a><\/p>\n<p>G\u00f3rski, Andrzej, Mi\u0119dzybrodzki, Ryszard, \u0141obocka, Ma\u0142gorzata, et al. (2018). <em>Phage Therapy: What Have We Learned?<\/em> Viruses, 10(6), Article 6. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390\/v10060288\">https:\/\/doi.org\/10.3390\/v10060288<\/a><\/p>\n<p>Jault, Patrick, Leclerc, Thomas, Jennes, Serge, et al. (2019). <em>Efficacy and tolerability of a cocktail of bacteriophages to treat burn wounds infected by Pseudomonas aeruginosa (PhagoBurn): A randomised, controlled, double-blind phase 1\/2 trial<\/em>. The Lancet Infectious Diseases, 19(1), 35-45.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/S1473-3099(18)30482-1\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/S1473-3099(18)30482-1<\/a><\/p>\n<p>Kakasis, Athanasios, Panitsa, Gerasimia. (2019). <em>Bacteriophage therapy as an alternative treatment for human infections: A comprehensive review<\/em>. International Journal of Antimicrobial Agents, 53(1), 16-21.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.ijantimicag.2018.09.004\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.ijantimicag.2018.09.004<\/a><\/p>\n<p>Kim, Minyoung K., Suh, Gina A., Cullen, Grace D., et al. (2025). <em>Bacteriophage therapy for multidrug-resistant infections: Current technologies and therapeutic approaches<\/em>. The Journal of Clinical Investigation, 135(5).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1172\/JCI187996\">https:\/\/doi.org\/10.1172\/JCI187996<\/a><\/p>\n<p>Labrie, Simon J., Samson, Julie E., Moineau, Sylvain. (2010). <em>Bacteriophage resistance mechanisms<\/em>. Nature Reviews Microbiology, 8(5), 317-327. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/nrmicro2315\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/nrmicro2315<\/a><\/p>\n<p>Principi, Nicola, Silvestri, Ettore, Esposito, Susanna. (2019). <em>Advantages and Limitations of Bacteriophages for the Treatment of Bacterial Infections<\/em>. Frontiers in Pharmacology, 10. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3389\/fphar.2019.00513\">https:\/\/doi.org\/10.3389\/fphar.2019.00513<\/a><\/p>\n<p>Strathdee, Steffanie A., Hatfull, Graham F., Mutalik, Vivek K., et al. (2023). <em>Phage therapy: From biological mechanisms to future directions<\/em>. Cell, 186(1), 17-31. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.cell.2022.11.017\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.cell.2022.11.017<\/a><\/p>\n<p>Tacconelli, Evelina, Carrara, Elena, Savoldi, Alessia, et al. (2018). <em>Discovery, research, and development of new antibiotics: The WHO priority list of antibiotic-resistant bacteria and tuberculosis<\/em>. The Lancet Infectious Diseases, 18(3), 318-327. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/S1473-3099(17)30753-3\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/S1473-3099(17)30753-3<\/a><\/p>\n<p>Wright, A., Hawkins, C. H., \u00c4ngg\u00e5rd, E. E., et al. (2009). <em>A controlled clinical trial of a therapeutic bacteriophage preparation in chronic otitis due to antibiotic-resistant Pseudomonas aeruginosa, a preliminary report of efficacy<\/em>. Clinical Otolaryngology, 34(4), 349-357.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1111\/j.1749-4486.2009.01973.x\">https:\/\/doi.org\/10.1111\/j.1749-4486.2009.01973.x<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.11.46-PM.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15422 aligncenter\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.11.46-PM-300x200.jpeg\" alt=\"\" width=\"605\" height=\"403\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.11.46-PM-300x200.jpeg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.11.46-PM-1024x682.jpeg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.11.46-PM-768x512.jpeg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.11.46-PM-1536x1023.jpeg 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.11.46-PM.jpeg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 605px) 100vw, 605px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4>Bacteri\u00f3fagos: aliados invisibles en la lucha contra las bacterias resistentes a los antimicrobianos<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><strong>RESUMEN<\/strong><\/h5>\n<p>Debido al aumento de bacterias resistentes a los antibi\u00f3ticos y a las dificultades del desarrollo de nuevos f\u00e1rmacos de este tipo, actualmente se incentiva a la comunidad cient\u00edfica la b\u00fasqueda de tratamientos alternativos, entre las cuales resurge la fagoterapia. Los bacteri\u00f3fagos son virus que infectan bacterias, que pueden replicarse y eliminar a sus hospederos mediante ciclos l\u00edticos, un mecanismo con el que desde hace d\u00e9cadas se ha planteado el potencial de estas part\u00edculas. Este art\u00edculo expone aspectos b\u00e1sicos de los bacteri\u00f3fagos, revisa los avances actuales en cuanto a su aplicaci\u00f3n y analiza ventajas y limitaciones de su uso terap\u00e9utico.<\/p>\n<p><strong>Palabras clave:<\/strong> bacteri\u00f3fagos, fagoterapia, resistencia antimicrobiana, bacterias resistentes, alternativas terap\u00e9uticas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: left;\">Bacteriophages: invisibles alies in the fight against antimicrobial-resistant bacteria<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5>ABSTRACT<\/h5>\n<p><em>Due to the increasing prevalence of antibiotic-resistant bacteria and the challenges associated with developing new antibiotics, the scientific community is currently encouraged to explore novel therapeutic alternatives, among which phage therapy has re-emerged. Bacteriophages are viruses that infect bacteria and can replicate and eliminate their hosts through lytic cycles, a mechanism that has been recognized for decades as holding significant therapeutic potential. This article presents the fundamental aspects of bacteriophages, reviews recent advances in their application, and analyzes the advantages and limitations of their therapeutic use.<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Keywords:<\/strong> bacteriophages, phage therapy, antimicrobial resistance, resistant bacteria, therapeutic alternatives.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Jos\u00e9 M. Garc\u00eda-P\u00e9rez* ORCID: 0009-0004-3978-0574 Gloria M. Gonz\u00e1lez* ORCID: 0000-0001-6874-7176 Gerardo Garc\u00eda-Gonz\u00e1lez* ORCID: 0000-0003-3287-6886 * Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, Monterrey, M\u00e9xico. Contacto: garciamanuel027@gmail.com, gloria62@hotmail.com, gerardo.garciagnzl@uanl.edu.mx Descargar PDF\u00a0 ENFERMEDADES INFECCIOSAS: UN RETO PERSISTENTE PARA LA SALUD GLOBAL Las enfermedades infecciosas contin\u00faan siendo un desaf\u00edo cr\u00edtico para la salud p\u00fablica mundial. Son causadas por bacterias, virus, hongos, protozoarios y helmintos, [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":15420,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-15367","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ejes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15367","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15367"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15367\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15426,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15367\/revisions\/15426"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15420"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15367"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15367"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15367"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}