{"id":15296,"date":"2026-07-01T08:00:30","date_gmt":"2026-07-01T14:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=15296"},"modified":"2026-07-01T08:04:33","modified_gmt":"2026-07-01T14:04:33","slug":"el-impacto-del-alcohol-en-tu-salud-bucal-lo-que-necesitas-saber-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=15296","title":{"rendered":"El impacto del alcohol en tu salud bucal: lo que necesitas saber"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.14.31-PM.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15432 aligncenter\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.14.31-PM-300x193.jpeg\" alt=\"\" width=\"665\" height=\"428\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.14.31-PM-300x193.jpeg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.14.31-PM-1024x658.jpeg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.14.31-PM-768x493.jpeg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.14.31-PM-1536x987.jpeg 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/WhatsApp-Image-2026-06-26-at-1.14.31-PM.jpeg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 665px) 100vw, 665px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Noem\u00ed Espinoza-Garc\u00eda*<\/strong><br \/>\n<strong>ORCID:<\/strong> 0000-0001-9001-6003<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Mar\u00eda Leonor Garc\u00eda-L\u00f3pez*<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>* Universidad de Guadalajara, Guadalajara, M\u00e9xico.<\/strong><br \/>\n<strong>Contacto: <\/strong>maria.garcia6261@alumnos.udg.mx;<br \/>\nnoemi.espinoza@academicos.udg.mx<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/GALERA_138_WEB_CONCIENCIA.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Descargar PDF\u00a0<\/a><\/p>\n<p>La ingesta de alcohol es una pr\u00e1ctica socialmente aceptada a nivel mundial y suele considerarse parte de la convivencia. Se trata de la sustancia psicoactiva m\u00e1s consumida en el orbe. En 2019, la prevalencia global de uso fue de 43.8%, con una mayor proporci\u00f3n en varones (52.2%) que en mujeres (35.4%). Ese mismo a\u00f1o, entre los j\u00f3venes de 15 a 19 a\u00f1os, la incidencia en los \u00faltimos 12 meses fue de 22% (23.5% masculinos; 20.5% femeninas) (WHO, 2024).<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, el alcohol ocupa el primer lugar entre las sustancias psicoactivas ingeridas por la poblaci\u00f3n (Conasama, 2024). De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrici\u00f3n, el a\u00f1o pasado se registraron prevalencias de consumo de 55% en adultos de 20 a\u00f1os y m\u00e1s, y de 20.6% en adolescentes de 10 a 19 (Conasama, 2024).<\/p>\n<p>Aunque brindar con una copa pueda parecer inofensivo, su abuso trae consecuencias graves, en muchos casos, irreversibles (Lobato-Guerra et al., 2022a). La OMS estima que cada a\u00f1o m\u00e1s de 2.6 millones de personas pierden la vida en el mundo por motivos relacionadas con el alcohol (WHO, 2024). En M\u00e9xico, se calcula que alrededor de 41 mil muertes anuales est\u00e1n asociadas a esta sustancia (Institute for Health Metrics and Evaluation, 2019). De hecho, seis de las diez principales causas de defunci\u00f3n en el pa\u00eds tienen que ver con \u00e9l (Inegi, 2024).<\/p>\n<p>Aunque sus efectos en \u00f3rganos como el h\u00edgado o el cerebro son ampliamente conocidos, su impacto en la salud bucodental ha recibido menos atenci\u00f3n. Boca seca, mal aliento e irritaci\u00f3n de enc\u00edas despu\u00e9s de una noche de copas son se\u00f1ales tempranas de que tambi\u00e9n afecta a la cavidad bucal, el tejido gingival y la mucosa oral. El consumo de alcohol tiene efectos directos sobre \u00e9stos, aumentando el riesgo de bruxismo (h\u00e1bito involuntario de apretar o rechinar los dientes), p\u00e9rdida de piezas, padecimiento periodontal (enfermedad de las enc\u00edas y el hueso que sostiene la dentadura), halitosis (mal aliento), estomatitis (inflamaci\u00f3n dentro de la boca que causa llagas o enrojecimiento en las el \u00e1rea gingival, lengua o el interior de las mejillas) e incluso c\u00e1ncer oral (Cuberos et al., 2020; Vilas et al., 2023).<\/p>\n<p>La ingesta de alcohol es una pr\u00e1ctica socialmente aceptada a nivel mundial y suele considerarse parte de la convivencia. Se trata de la sustancia psicoactiva m\u00e1s consumida en el orbe. En 2019, la prevalencia global de uso fue de 43.8%, con una mayor proporci\u00f3n en varones (52.2%) que en mujeres (35.4%). Ese mismo a\u00f1o, entre los j\u00f3venes de 15 a 19 a\u00f1os, la incidencia en los \u00faltimos 12 meses fue de 22% (23.5% masculinos; 20.5% femeninas) (WHO, 2024).<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, el alcohol ocupa el primer lugar entre las sustancias psicoactivas ingeridas por la poblaci\u00f3n (Conasama, 2024). De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrici\u00f3n, el a\u00f1o pasado se registraron prevalencias de consumo de 55% en adultos de 20 a\u00f1os y m\u00e1s, y de 20.6% en adolescentes de 10 a 19 (Conasama, 2024).<\/p>\n<p>Aunque brindar con una copa pueda parecer inofensivo, su abuso trae consecuencias graves, en muchos casos, irreversibles (Lobato-Guerra et al., 2022a). La OMS estima que cada a\u00f1o m\u00e1s de 2.6 millones de personas pierden la vida en el mundo por motivos relacionadas con el alcohol (WHO, 2024). En M\u00e9xico, se calcula que alrededor de 41 mil muertes anuales est\u00e1n asociadas a esta sustancia (Institute for Health Metrics and Evaluation, 2019). De hecho, seis de las diez principales causas de defunci\u00f3n en el pa\u00eds tienen que ver con \u00e9l (Inegi, 2024).<\/p>\n<p>Aunque sus efectos en \u00f3rganos como el h\u00edgado o el cerebro son ampliamente conocidos, su impacto en la salud bucodental ha recibido menos atenci\u00f3n. Boca seca, mal aliento e irritaci\u00f3n de enc\u00edas despu\u00e9s de una noche de copas son se\u00f1ales tempranas de que tambi\u00e9n afecta a la cavidad bucal, el tejido gingival y la mucosa oral. El consumo de alcohol tiene efectos directos sobre \u00e9stos, aumentando el riesgo de bruxismo (h\u00e1bito involuntario de apretar o rechinar los dientes), p\u00e9rdida de piezas, padecimiento periodontal (enfermedad de las enc\u00edas y el hueso que sostiene la dentadura), halitosis (mal aliento), estomatitis (inflamaci\u00f3n dentro de la boca que causa llagas o enrojecimiento en las el \u00e1rea gingival, lengua o el interior de las mejillas) e incluso c\u00e1ncer oral (Cuberos et al., 2020; Vilas et al., 2023).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00bfC\u00d3MO AFECTA EL ALCOHOL A LA SALUD BUCAL?<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><strong>Boca seca: la primera se\u00f1al<\/strong><\/h5>\n<p>La saliva act\u00faa como escudo natural ante bacterias y \u00e1cidos. Contiene enzimas que ayudan a remineralizar los dientes, neutralizar \u00e1cidos y controlar los g\u00e9rmenes (Okuyama y Yanamoto, 2024). El alcohol disminuye su producci\u00f3n al alterar la funci\u00f3n de las gl\u00e1ndulas salivales y<\/p>\n<p>del sistema nervioso aut\u00f3nomo. Esta reducci\u00f3n genera sequedad bucal (xerostom\u00eda), favorece un ambiente \u00e1cido y la proliferaci\u00f3n de microorganismos cariog\u00e9nicos. Como consecuencia, se incrementa el riesgo de caries, halitosis y da\u00f1o en los tejidos orales, adem\u00e1s de aminorar la capacidad de remineralizaci\u00f3n dental y de defensa frente a agentes pat\u00f3genos (NIH, 2019).<\/p>\n<p>Asimismo, el consumo frecuente altera la funci\u00f3n de las gl\u00e1ndulas salivales, peque\u00f1as \u00abfuentes\u00bb que mantienen la boca h\u00fameda y limpia. Esto agrava la sensaci\u00f3n de sequedad bucal y disminuye la facultad de cicatrizaci\u00f3n en la mucosa oral (Cuberos et al., 2020).<\/p>\n<h5><strong>Caries y desgaste dental<\/strong><\/h5>\n<p>Las bebidas alcoh\u00f3licas, en especial las \u00e1cidas (el vino o la cerveza), reducen el pH bucal, creando un ambiente favorable para los microorganismos que da\u00f1an el esmalte dental. A largo plazo, esto se traduce en erosi\u00f3n, sensibilidad y mayor vulnerabilidad a las picaduras (Oral Health Foundation, 2023).<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n empeora al mezclar alcohol con refrescos o jugos azucarados, pues el az\u00facar alimenta a las bacterias cariog\u00e9nicas (las que causan caries), dejando los dientes sin defensa natural y facilitando la aparici\u00f3n de lesiones como manchas iniciales, cavidades o desgaste del esmalte (Lobato-Guerra et al., 2022b; Vilas et al., 2023).<\/p>\n<p>Es importante distinguir que el da\u00f1o no proviene \u00fanicamente del etanol. Muchas bebidas alcoh\u00f3licas comerciales tienen una alta carga de edulcorantes libres y un pH extremadamente \u00e1cido. Esta combinaci\u00f3n genera un efecto sin\u00e9rgico: mientras el licor disminuye el flujo salival (eliminando la barrera protectora), el az\u00facar propicia el crecimiento bacteriano y la acidez contribuye a la erosi\u00f3n directa del esmalte, acelerando su desmineralizaci\u00f3n (Nik Mohd Rosdy et al., 2023).<\/p>\n<p>Adicionalmente, el consumo de alcohol puede modificar la microbiota oral, favoreciendo la proliferaci\u00f3n de microorganismos acidog\u00e9nicos (aquellos que producen \u00e1cidos a partir de az\u00facares y otros compuestos). Tal desequilibrio, junto con la disminuci\u00f3n del flujo salival, contribuye al desarrollo de lesiones cariosas (Rajasekaran et al., 2024).<\/p>\n<p>En este contexto, es importante considerar que la repercusi\u00f3n del alcohol en la salud bucodental no ocurre de manera aislada. Factores como la combinaci\u00f3n con bebidas azucaradas, la frecuencia de consumo y los h\u00e1bitos de higiene bucal pueden potenciar sus efectos, por lo que el impacto observado suele ser el resultado de la interacci\u00f3n de m\u00faltiples causas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los da\u00f1os sobre el esmalte dental, el licor tambi\u00e9n afecta los tejidos de soporte como las enc\u00edas y el hueso alveolar.<\/p>\n<h5><strong>Enfermedad periodontal (enfermedad de las enc\u00edas)<\/strong><\/h5>\n<p>El alcohol tambi\u00e9n afecta a las enc\u00edas y los tejidos que sostienen los dientes. Al debilitar la mucosa oral, facilita la entrada de microorganismos y altera la respuesta inmune local, particularmente la funci\u00f3n de los neutr\u00f3filos (c\u00e9lulas de defensa encargadas de combatir infecciones). Esto fomenta la colonizaci\u00f3n bacteriana y perpet\u00faa la inflamaci\u00f3n gingival. A largo plazo, tales procesos favorecen la destrucci\u00f3n del tejido y el ligamento periodontal, as\u00ed como el hueso alveolar (Gandhi et al., 2024).<\/p>\n<p>El resultado es un mayor riesgo de gingivitis (enc\u00edas rojas e hinchadas que sangran con facilidad), flogosis cr\u00f3nica, p\u00e9rdida de hueso alveolar (\u00e9ste sostiene los dientes) y, en etapas avanzadas, ca\u00edda de piezas dentales. Adem\u00e1s, la sequedad bucal y los cambios en los<\/p>\n<p>microorganismos que viven en ella (microbiota oral) dificultan la recuperaci\u00f3n de las enc\u00edas y prolongan la inflamaci\u00f3n (Vilas et al., 2023).<\/p>\n<h5><strong>C\u00e1ncer oral<\/strong><\/h5>\n<p>El etanol es un factor de riesgo importante para desarrollar c\u00e1ncer en la boca, la lengua y la garganta. Act\u00faa como un solvente: disuelve los l\u00edpidos que protegen la mucosa oral, da\u00f1ando su capa protectora y dejando el acceso abierto por lo que sustancias cancer\u00edgenas pueden entrar con mayor facilidad (Stornetta et al., 2018).<\/p>\n<p>La amenaza aumenta de manera exponencial cuando el consumo de alcohol se combina con el tabaquismo. Juntos, tabaco y licor, act\u00faan como una \u201cllave y cerradura\u201d que podr\u00eda abrir la puerta al c\u00e1ncer oral (Cuberos et al., 2020; Lobato-Guerra et al., 2022b; Vilas et al., 2023).<\/p>\n<p>El etanol se metaboliza en acetaldeh\u00eddo (Stornetta et al., 2018), un compuesto considerado carcin\u00f3geno, que puede da\u00f1ar el ADN y favorecer mutaciones celulares (Kruman et al., 2012). Adem\u00e1s, aumenta la permeabilidad de la mucosa oral, facilitando la entrada de otras sustancias carcinog\u00e9nicas, especialmente en combinaci\u00f3n con el tabaco (Gandhi et al., 2024). En la figura 1 se resumen los principales efectos del consumo de alcohol sobre la salud bucal.<a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura1_CONCIENCIA_138.jpg.png\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-15297 aligncenter\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura1_CONCIENCIA_138.jpg-300x227.png\" alt=\"\" width=\"467\" height=\"353\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura1_CONCIENCIA_138.jpg-300x227.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura1_CONCIENCIA_138.jpg-1024x773.png 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura1_CONCIENCIA_138.jpg-768x580.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura1_CONCIENCIA_138.jpg-1536x1160.png 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Figura1_CONCIENCIA_138.jpg.png 1650w\" sizes=\"auto, (max-width: 467px) 100vw, 467px\" \/><br \/>\nFigura 1. Entre los principales efectos del consumo de alcohol en la salud bucal se incluyen sequedad oral, caries, enfermedad periodontal y c\u00e1ncer oral (figura: elaboraci\u00f3n propia).<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><strong>IMPACTO SOCIAL Y DE SALUD P\u00daBLICA<\/strong><\/h5>\n<p>La ingesta de alcohol no s\u00f3lo representa un problema individual. Sus consecuencias afectan a comunidades enteras y al sistema de salud. En M\u00e9xico, el inicio temprano del consumo, en edades entre 16 y 17 a\u00f1os, aumenta el riesgo de dependencia y de enfermedades asociadas en etapas posteriores de la vida (Benjet et al., 2014).<\/p>\n<p>La falta de acceso a atenci\u00f3n odontol\u00f3gica, h\u00e1bitos de higiene deficientes y una alimentaci\u00f3n inadecuada agravan a\u00fan m\u00e1s el impacto del alcohol en la salud bucodental, sobre todo en poblaciones vulnerables.<\/p>\n<p>Difundir esta informaci\u00f3n es esencial para que la sociedad comprenda que la sanidad bucal no es un tema secundario, sino parte integral del bienestar general y la calidad de vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00bfC\u00d3MO PODEMOS PREVENIR ESTOS DA\u00d1OS?<\/strong><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A pesar de los riesgos, existen medidas pr\u00e1cticas que permiten a minimizar el da\u00f1o:<\/p>\n<p><strong>1.<\/strong> Beber con moderaci\u00f3n. Limitar la cantidad y frecuencia de consumo.<\/p>\n<p><strong>2.<\/strong> Mantenerse hidratado. Es recomendable utilizar agua mientras se ingiere licor (esto evita una deshidrataci\u00f3n) y despu\u00e9s de hacerlo para enjuagar la boca, as\u00ed ayudaremos a eliminar los restos de alcohol y estimula la producci\u00f3n de saliva.<\/p>\n<p><strong>3.<\/strong> Tener a la mano caramelos con xilitol. \u00c9ste es un edulcorante natural con un bajo \u00edndice gluc\u00e9mico que se incluye com\u00fanmente en alimentos y art\u00edculos de cuidado bucal debido a sus propiedades ben\u00e9ficas, al equilibrar el pH y aumentar el flujo salival (Cuberos et al., 2020).<\/p>\n<p><strong>4.<\/strong> Mantener una buena rutina de higiene. Cepillarse los dientes y usar hilo dental de manera frecuente.<\/p>\n<p><strong>5.<\/strong> Acudir con regularidad al dentista. Al menos cada seis meses, para la detecci\u00f3n anticipada de cualquier problema.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de estas medidas individuales, es fundamental considerar estrategias de educaci\u00f3n en salud y acceso a servicios odontol\u00f3gicos. La promoci\u00f3n de h\u00e1bitos saludables y el consumo responsable de alcohol desde edades tempranas pueden contribuir a reducir el impacto de estos padecimientos a nivel poblacional.<\/p>\n<p>Existen factores sociales y pedag\u00f3gicos determinantes, como la falta de pol\u00edticas de etiquetado que adviertan de los riesgos para la salud bucal, la publicidad dirigida a grupos juveniles y el acceso limitado a servicios odontol\u00f3gicos preventivos, especialmente en zonas rurales. En este sentido, los programas educativos que incorporen la salud bucal dentro de los proyectos sobre adicciones representan una estrategia prometedora para abordar dicho problema de manera integral, en comparaci\u00f3n con intervenciones aisladas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><strong>CONCLUSIONES<\/strong><\/h5>\n<p>El consumo excesivo de alcohol tiene un impacto significativo en la salud bucal, que va desde alteraciones funcionales hasta enfermedades graves como el c\u00e1ncer oral, lo que lo convierte en un problema de prevenible, pero frecuentemente subestimado.<\/p>\n<p>La buena noticia es que gran parte del da\u00f1o puede evitarse. Moderar el consumo, mantener una adecuada higiene oral, acudir regularmente al dentista y promover la educaci\u00f3n en este rubro son estrategias efectivas para proteger dientes y enc\u00edas.<\/p>\n<p>Asimismo, es importante reconocer que estos resultados no dependen \u00fanicamente de beber alcohol, sino de la interacci\u00f3n con otros factores como la dieta, la higiene bucal y el acceso a servicios de salud, lo que resalta la necesidad de un enfoque integral en su prevenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuidar la boca es atender la salud general. \u00a1Disfruta con responsabilidad y protege tu sonrisa!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><strong>CONFLICTOS DE INTER\u00c9S<\/strong><\/h5>\n<p>Los autores declaran no tener ning\u00fan conflicto de inter\u00e9s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/h5>\n<p>Benjet, Corina, Borges, Guilherme, M\u00e9ndez, Enrique, et al. (2014). <em>Adolescent alcohol use and alcohol use disorders in Mexico City<\/em>. <em>Drug and Alcohol Dependence<\/em>, 136(1), 43\u201350. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.drugalcdep.2013.12.006\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.drugalcdep.2013.12.006<\/a><\/p>\n<p>Comisi\u00f3n Nacional de Salud Mental y Adicciones. (2024). <em>Hoja de datos: Panorama de la demanda de atenci\u00f3n por consumo nocivo de alcohol en M\u00e9xico<\/em>.<\/p>\n<p>Cuberos, Mara, Chatah, Elias M., Baquerizo, Hugo Z., et al. (2020). <em>Dental management of patients with substance use disorder<\/em>. <em>Clinical Dentistry Reviewed<\/em>, 4(1), 1\u20138. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/S41894-020-00078-8\">https:\/\/doi.org\/10.1007\/S41894-020-00078-8<\/a><\/p>\n<p>Gandhi, Utsav H., Benjamin, Amit, Gajjar, Shreya, et al. (2024). <em>Alcohol and periodontal disease: A narrative review<\/em>. <em>Cureus<\/em>, 16(6), e62270. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.7759\/cureus.62270\">https:\/\/doi.org\/10.7759\/cureus.62270<\/a><\/p>\n<p>Instituto Nacional de Estad\u00edstica y Geograf\u00eda. (2024). <em>N\u00famero de defunciones registradas. Estad\u00edsticas de defunciones registradas de enero a junio 2023<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.inegi.org.mx\/contenidos\/saladeprensa\/boletines\/2024\/EDR\/EDR2023_En-Jn.pdf\">https:\/\/www.inegi.org.mx\/contenidos\/saladeprensa\/boletines\/2024\/EDR\/EDR2023_En-Jn.pdf<\/a><\/p>\n<p>Institute for Health Metrics and Evaluation. (2019). <em>GBD Compare<\/em>. <a href=\"https:\/\/vizhub.healthdata.org\/gbd-compare\/\">https:\/\/vizhub.healthdata.org\/gbd-compare\/<\/a><\/p>\n<p>Instituto Nacional de Investigaci\u00f3n Dental y Craneofacial. (2019). <em>La boca seca: causas, s\u00edntomas, diagn\u00f3stico y tratamiento<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.nidcr.nih.gov\/espanol\/temas-de-salud\/la-boca-seca\">https:\/\/www.nidcr.nih.gov\/espanol\/temas-de-salud\/la-boca-seca<\/a><\/p>\n<p>Kruman, Inna I., Henderson, George I., &amp; Bergeson, Susan E. (2012). <em>DNA damage and neurotoxicity of chronic alcohol abuse<\/em>. <em>Experimental Biology and Medicine<\/em>, 237(7), 740\u2013747. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1258\/ebm.2012.011421\">https:\/\/doi.org\/10.1258\/ebm.2012.011421<\/a><\/p>\n<p>Lobato-Guerra, Lizette F., Rojina-Maga\u00f1a, Christopher A., L\u00f3pez-Santacruz, Hiram D., et al. (2022). <em>Adolescencia y consumo de sustancias: abordaje odontol\u00f3gico<\/em>. <em>Revista de Odontopediatr\u00eda Latinoamericana<\/em>, 12(1). <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.47990\/alop.v12i1.507\">https:\/\/doi.org\/10.47990\/alop.v12i1.507<\/a><\/p>\n<p>Nik Mohd Rosdy, N., Noor Aina Shuhada, Mohd Amin, &amp; Roslan, Nurnabila. (2023). <em>Erosive potential and sugar content of popular beverages: A double whammy for dentition<\/em>. <em>International Journal of Dentistry<\/em>, 9924186. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1155\/2023\/9924186\">https:\/\/doi.org\/10.1155\/2023\/9924186<\/a><\/p>\n<p>Okuyama, Kohei, &amp; Yanamoto, Souichi. (2024). <em>Saliva in balancing oral and systemic health, oral cancer, and beyond: A narrative review<\/em>. <em>Cancers<\/em>, 16(24), 4276. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390\/cancers16244276\">https:\/\/doi.org\/10.3390\/cancers16244276<\/a><\/p>\n<p>Oral Health Foundation. (2023). <em>Cheers to oral health: The positive impact of giving up alcohol<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.dentalhealth.org\/blog\/cheers-to-oral-health\">https:\/\/www.dentalhealth.org\/blog\/cheers-to-oral-health<\/a><\/p>\n<p>Rajasekaran, John J., Krishnamurthy, Hari K., Bosco, Jophi, et al. (2024). <em>Oral microbiome: A review of its impact on oral and systemic health<\/em>. <em>Microorganisms<\/em>, 12(9), 1797. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390\/microorganisms12091797\">https:\/\/doi.org\/10.3390\/microorganisms12091797<\/a><\/p>\n<p>Stornetta, Alessia, Guidolin, Valeria, &amp; Balbo, Silvia. (2018). <em>Alcohol-derived acetaldehyde exposure in the oral cavity<\/em>. <em>Cancers<\/em>, 10(1), 20. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390\/cancers10010020\">https:\/\/doi.org\/10.3390\/cancers10010020<\/a><\/p>\n<p>Vilas-Rivero, Tal\u00eda, Rodr\u00edguez-\u00c1lvarez, Leslie M., &amp; Betancourt-Valladares, Miriela. (2023). <em>Alcoholism: Its effects on both oral and general health<\/em>. <em>Revista Progaleno<\/em>, 6(1), 31\u201343.<\/p>\n<p>World Health Organization. (2024). <em>Over 3 million annual deaths due to alcohol and drug use, majority among men<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.who.int\/news\/item\/25-06-2024-over-3-million-annual-deaths-due-to-alcohol-and-drug-use-majority-among-men\">https:\/\/www.who.int\/news\/item\/25-06-2024-over-3-million-annual-deaths-due-to-alcohol-and-drug-use-majority-among-men<\/a><\/p>\n<p>World Health Organization. (2024). <em>Alcohol<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.who.int\/news-room\/fact-sheets\/detail\/alcohol\">https:\/\/www.who.int\/news-room\/fact-sheets\/detail\/alcohol<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4>El impacto del alcohol en tu salud bucal: lo que necesitas saber<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><strong>RESUMEN<\/strong><\/h5>\n<p>El consumo excesivo de alcohol es un problema de salud p\u00fablica que provoca millones de muertes cada a\u00f1o. M\u00e1s all\u00e1 de sus efectos en el organismo, tambi\u00e9n da\u00f1a la salud bucodental, aumenta el riesgo de caries, enfermedad periodontal, desgaste, manchas, halitosis, traumatismos y, en casos graves, c\u00e1ncer oral. Estos da\u00f1os se relacionan con la reducci\u00f3n de saliva, el debilitamiento de la mucosa y la disminuci\u00f3n de defensas inmunol\u00f3gicas. Afortunadamente, la prevenci\u00f3n es posible mediante h\u00e1bitos sencillos: higiene bucal adecuada, consumo moderado y visitas peri\u00f3dicas al dentista para la detecci\u00f3n temprana de complicaciones.<\/p>\n<p><strong>Palabras clave:<\/strong> alcohol, salud bucodental, caries dental, enfermedad periodontal, prevenci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4>The impact of alcohol on your oral health: what you need to know<\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><strong>ABSTRACT<\/strong><\/h5>\n<p><em>Excessive alcohol consumption is a public health problem that causes millions of deaths each year. Beyond its effects on the body, it also damages oral health, increasing the risk of tooth decay, periodontal disease, dental wear, tooth staining, halitosis, oral trauma, and in severe cases, oral cancer. This damage is related to reduced saliva, weakened mucosa, and decreased immune defenses. Fortunately, prevention is possible through simple habits: proper oral hygiene, moderate alcohol consumption, and regular visits to the dentist for early detection of complications.<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Keywords:<\/strong> alcohol, oral health, dental caries, periodontal disease, prevention.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Noem\u00ed Espinoza-Garc\u00eda* ORCID: 0000-0001-9001-6003 Mar\u00eda Leonor Garc\u00eda-L\u00f3pez* * Universidad de Guadalajara, Guadalajara, M\u00e9xico. Contacto: maria.garcia6261@alumnos.udg.mx; noemi.espinoza@academicos.udg.mx Descargar PDF\u00a0 La ingesta de alcohol es una pr\u00e1ctica socialmente aceptada a nivel mundial y suele considerarse parte de la convivencia. Se trata de la sustancia psicoactiva m\u00e1s consumida en el orbe. En 2019, la prevalencia global de uso fue de 43.8%, con [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":15432,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-15296","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15296"}],"version-history":[{"count":19,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15296\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15434,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15296\/revisions\/15434"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15432"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}