{"id":1507,"date":"2014-04-07T16:24:10","date_gmt":"2014-04-07T22:24:10","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=1507"},"modified":"2015-02-08T19:43:23","modified_gmt":"2015-02-09T01:43:23","slug":"el-siglo-del-cerebro-apuntes-sobre-los-dilemas-del-libre-albedrio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=1507","title":{"rendered":"El siglo del cerebro: apuntes sobre los dilemas del libre albedr\u00edo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">ALEJANDRO HEREDIA*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/eprints.uanl.mx\/3584\/1\/Ciencia_UANL_Marzo_Abril_2014.pdf\" target=\"_blank\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 17, No. 66, MARZO-ABRIL 2014<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>La consciencia. Un manual de uso<\/em><br \/>\nAdam Zeman; trad. de Roberto Reyes-Mazzoni<br \/>\nM\u00e9xico: FCE, 2009<br \/>\n<em>Decisiones, incertidumbre y el cerebro.<\/em><br \/>\n<em> La ciencia de la neuroeconom\u00eda<\/em><br \/>\nPaul W. Glimcher; trad. de Roberto Elier y Alfredo<br \/>\nOcampo<br \/>\nM\u00e9xico: FCE, 2009.<br \/>\n<em>Cerebro y libertad. Ensayo sobre la moral,<\/em><br \/>\n<em> el juego y el determinismo<\/em><br \/>\nRoger Bartra,<br \/>\nM\u00e9xico: FCE, 2011<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Free will it\u2019s a bitch.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">El abogado del diablo (1997)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/laconscienciamanualuso.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-1511\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/laconscienciamanualuso.jpg\" alt=\"laconscienciamanualuso\" width=\"460\" height=\"630\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/laconscienciamanualuso.jpg 1096w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/laconscienciamanualuso-219x300.jpg 219w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/laconscienciamanualuso-748x1024.jpg 748w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><\/p>\n<p>I<\/p>\n<p>La diferencia espec\u00edfica entre \u201cconsciencia\u201d y \u201cconciencia\u201d\u00a0no es como suelen afirmar ciertos diccionarios\u00a0enciclop\u00e9dicos, que toman los dos t\u00e9rminos como sin\u00f3nimos,\u00a0sin atender los matices pertinentes ni precisar\u00a0las connotaciones aplicables. Esto es grave, sobre\u00a0todo en medio de la fiebre desencadenada de investigaciones\u00a0sobre el cerebro, que van desde la localizaci\u00f3n de\u00a0los principales m\u00f3dulos de actividad cerebral hasta los\u00a0m\u00e1s recientes hallazgos sobre los procesos psicol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Pues bien, en el libro La consciencia, de Adam\u00a0Zeman (1957), neurobi\u00f3logo de la Universidad de\u00a0Exeter, se precisa que la \u201cconsciencia\u201d tiene distintos\u00a0significados de acuerdo al idioma del que se trate, pero\u00a0existe cierto consenso sobre que se trata de un conocimiento\u00a0de s\u00ed. \u201cEstar despierto es una precondici\u00f3n para\u00a0adquirir conocimientos\u00a0de toda clase. Una vez\u00a0despiertos, por lo general\u00a0adquirimos conocimiento\u00a0mediante la\u00a0experiencia\u201d; luego, \u201cel\u00a0conocimiento que obtenemos\u00a0es \u2018consciente\u2019\u201d.\u00a0Por su parte, en ingl\u00e9s\u00a0contempor\u00e1neo se\u00a0connota a la \u201cconciencia\u201d\u00a0como algo que\u00a0\u201cnos recuerda lo que\u00a0hemos hecho \u2013cuando no deber\u00edamos haberlo hechoy\u00a0nos importuna sobre lo que hemos hecho \u2013y que deber\u00edamos\u00a0haber hecho\u2013\u201d. Lo que viene a decirnos, que la\u00a0conciencia es ese Pepe Grillo interno, que nos reprocha\u00a0nuestros pecados y festeja las buenas acciones.<\/p>\n<p>El libro de Adam Zeman es un manual de todo lo\u00a0relativo a la consciencia como sistema de aprehensi\u00f3n\u00a0del mundo y como integrador del conocimiento del\u00a0individuo, que se consigue a trav\u00e9s de un examen exhaustivo\u00a0del funcionamiento del sistema nervioso,\u00a0desde los quehaceres de las neuronas y sus redes, hasta\u00a0sus componentes protag\u00f3nicos (enc\u00e9falo, cerebelo,\u00a0cuerpo calloso, bulbo raqu\u00eddeo y muchos m\u00e1s), todos\u00a0ellos responsables de la percepci\u00f3n, la cual implica toda\u00a0una serie de procesos bioqu\u00edmicos. Mecanismos complejos\u00a0que configuran un sistema incre\u00edble, como dice\u00a0Zeman, \u201cun sistema nervioso complejo contiene los\u00a0mismos elementos y realiza las mismas funciones generales\u00a0que uno sencillo\u201d. Las maravillas de lo micro y\u00a0lo macro en la biolog\u00eda, los organismos se diferencian\u00a0s\u00f3lo por peque\u00f1os detalles.<\/p>\n<p>\u201cLa complejidad del cerebro humano depende de\u00a0la elaboraci\u00f3n interminable de elementos sencillos\u201d,\u00a0esta sentencia viene a significar lo mismo que la innumerable\u00a0fauna de bacterias presente en el organismo\u00a0humano, las cuales le insuflan de equilibrio. El estudio\u00a0del cerebro ha celebrado hace relativamente poco\u00a0su primera centuria; sin embargo,todav\u00eda se encuentra\u00a0en pa\u00f1ales, pero lo que queda claro es el constante\u00a0consumo de combustible, el equivalente a la energ\u00eda\u00a0que consume un foco de 20 vatios; el cual genera desperdicios\u00a0que son arrastrados por el torrente sangu\u00edneo\u00a0que le lleva su abastecimiento de energ\u00eda; es ba\u00f1ado\u00a0por el l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo que siempre se\u00a0est\u00e1 formando, circulando, reingresando a la sangre.\u00a0Toda neurona env\u00eda material en sus procesos ascendentes\u00a0o descendentes para alimentar sus extremos, y\u00a0todas est\u00e1n enviando se\u00f1ales, como una computadora\u00a0que siempre est\u00e1 regulando la vida del organismo.<\/p>\n<p>El cerebro siempre est\u00e1 despierto, como lo demuestran\u00a0dos series de descubrimientos cruciales. A finales\u00a0del siglo XIX, Hans Berger, por medio del electroencefalograma,\u00a0aclar\u00f3 que las actividades del cerebro\u00a0humano variaban con los \u201cestados de consciencia\u201d. Es\u00a0el primer atisbo de las frecuencias que emite el cerebro:\u00a0\u201clos ritmos r\u00e1pidos \u2018beta\u2019 abundan en el cerebro\u00a0activo; el ritmo \u2018alfa\u2019 resuena durante el descanso o\u00a0relajamiento despiertos, y la actividad m\u00e1s lenta de\u00a0todas, los ritmos \u2018theta\u2019 y \u2018delta\u2019, parecen dominar el\u00a0sue\u00f1o\u201d. Para 1950, con las investigaciones de\u00a0Nathaniel Kleitman, se revelaron los vaivenes de los\u00a0ritmos cerebrales durante el periodo de sue\u00f1o, as\u00ed como\u00a0la sincron\u00eda neuronal prevaleciente: \u201clos danzantes ritmos\u00a0de la consciencia pueden ser m\u00e1s complejos que\u00a0las lentas ondas del dormir, pero en el centro de ambos\u00a0se encuentra actividad neuronal concertada\u201d.<\/p>\n<p>La segunda serie fue la observaci\u00f3n hecha por\u00a0Constantin von Economo de una enfermedad llamada\u00a0encefalitis let\u00e1rgica, la cual sugiri\u00f3 que el bulbo\u00a0raqu\u00eddeo y el dienc\u00e9falo deben tener centros que regulan\u00a0los estados de consciencia, as\u00ed como el movimiento\u00a0y el estado de \u00e1nimo. Otras investigaciones\u00a0(Jouvet, Moruzzi y Magoun) han confirmado tales\u00a0hallazgos, revelando de tal forma que tanto el bulbo\u00a0raqu\u00eddeo, el dienc\u00e9falo y el t\u00e1lamo son puertos de\u00a0arranque de la consciencia.<\/p>\n<p>Es ah\u00ed donde entramos al terreno de las patolog\u00edas\u00a0de la consciencia, en las que se constata la fragilidad\u00a0de la misma, as\u00ed como tambi\u00e9n se constata que, sin\u00a0importar lo m\u00e1gica que puede ser, es algo f\u00edsico: \u201cen el\u00a0cerebro se deben satisfacer requerimientos mundanos\u00a0de ox\u00edgeno y glucosa, equilibrio el\u00e9ctrico, sangre \u2018limpia\u2019,\u00a0y un adecuado sue\u00f1o, pues de otra manera la\u00a0consciencia falla\u201d. Por eso cuando alg\u00fan tipo de anomal\u00eda\u00a0o de agentes externos afectan su funcionamiento\u00a0(como las drogas) matizan tambi\u00e9n el contenido de la\u00a0consciencia.<\/p>\n<p>Asimismo, los chimpanc\u00e9s o los delfines disponen\u00a0de un nivel de inteligencia que les permite tener conocimiento\u00a0de su entorno, pero hoy se abre la pesquisa\u00a0sobre qu\u00e9 pasa con seres vivos como las serpientes,\u00a0las ara\u00f1as o los salmones. Pero si la consciencia en los\u00a0animales genera dudas, la posibilidad de una consciencia\u00a0incorp\u00f3rea, de un ser et\u00e9reo que insufla vida\u00a0psicol\u00f3gica dentro de un cuerpo f\u00edsico, el alma como\u00a0el sustrato fundamental de la espiritualidad, genera\u00a0dudas en los cient\u00edficos que poseen evidencias sobre\u00a0la vulnerabilidad del sistema nervioso.<\/p>\n<p>Los factores end\u00f3genos son important\u00edsimos en\u00a0los contenidos de la consciencia, pero tambi\u00e9n los factores\u00a0externos coadyuvan a su funcionamiento, como\u00a0el ejercido por parte de la luz solar, en constante convivencia\u00a0con el ritmo circadiano, al propio tiempo que\u00a0la luz determina la percepci\u00f3n visual, al constituir el\u00a0conocimiento del mundo externo y sus fen\u00f3menos.<\/p>\n<p>Por otro lado, Zeman estudia la \u201chabilidad oculta\u201d\u00a0de la consciencia mejor estudiada: la vista ciega.\u00a0La cual se presenta en individuos con da\u00f1os en la corteza\u00a0visual, quienes pueden hacer una variedad de juicios\u00a0visuales sobre objetos que ellos afirman poder ver.<\/p>\n<p>Todo lo anterior es el resultado de miles de a\u00f1os\u00a0de evoluci\u00f3n, en los que se han venido identificando\u00a0teor\u00edas que desvelan mecanismos y funciones prometedoras\u00a0para la consciencia. Para Zeman, el libre albedr\u00edo\u00a0queda subordinado al funcionamiento bioqu\u00edmico\u00a0del cerebro, o sea, el comportamiento y la volici\u00f3n se\u00a0encuentran subordinados a la din\u00e1mica cerebral, dejando\u00a0poco espacio para cuestiones que se escapen de\u00a0la estructura neurol\u00f3gica.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/decisionesincertidumbre.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-1514\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/decisionesincertidumbre.jpg\" alt=\"decisionesincertidumbre\" width=\"432\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/decisionesincertidumbre.jpg 600w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/decisionesincertidumbre-215x300.jpg 215w\" sizes=\"auto, (max-width: 432px) 100vw, 432px\" \/><\/a><\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>Muy variadas y enfrentadas\u00a0disciplinas abordan al\u00a0cerebro, desde su atalaya\u00a0reflexionan sobre los diversos\u00a0patrones por los\u00a0cuales se toman decisiones,\u00a0se efect\u00faan acciones o\u00a0simplemente se realizan\u00a0operaciones autom\u00e1ticas,\u00a0como caminar o percibir la belleza del paisaje. Desde\u00a0tiempos de Ren\u00e9 Descartes, el pensamiento cient\u00edfico\u00a0se decant\u00f3 entre los que observaban los fen\u00f3menos\u00a0fisiol\u00f3gicos como una serie de manifestaciones\u00a0mec\u00e1nicas y necesarias y los que pensaban que tales\u00a0sucesos los generaban fuerzas desconocidas.<\/p>\n<p>Es preciso destacar que gracias al pensamiento\u00a0determinista-mecanicista, en 1738, el relojero franc\u00e9s\u00a0Jacques de Vaucanson, de 29 a\u00f1os de edad, exhibi\u00f3\u00a0en el Jard\u00edn de las Tuller\u00edas el que tal vez sea el\u00a0robot m\u00e1s celebrado de todos los tiempos: un pato\u00a0de tama\u00f1o natural, de pie sobre una elaborada base\u00a0de madera. Casi por completo estaba cubierto de\u00a0plumas, lo cual complicaba diferenciarlo de un pato\u00a0real, \u00e9ste, al ponerlo en funcionamiento, levantaba\u00a0la cabeza, miraba a su alrededor, aleteaba y hasta\u00a0com\u00eda de un platillo de granos, los cuales, al ser ingeridos,\u00a0eran procesados en su interior, convirti\u00e9ndose\u00a0en pelotillas que eran evacuadas.<\/p>\n<p>Este paradigma ha inspirado a una multitud de\u00a0investigadores, quienes han emprendido estudios\u00a0sobre el funcionamiento del cuerpo humano, as\u00ed\u00a0como del cerebro, abord\u00e1ndolo desde diversos enfoques.\u00a0Uno de esas parcelas del conocimiento ha sido la\u00a0neuroeconom\u00eda, la cual se preocupa sobre la existencia\u00a0de un patr\u00f3n en la toma de decisiones del cerebro.<\/p>\n<p>Como menciona Paul W. Glimcher (1961), la\u00a0econom\u00eda tiene vasos comunicantes con la biolog\u00eda,\u00a0porque ambas se preocupan por el mantenimiento\u00a0de la vida; y a su vez \u00e9stas, en el caso de la neurociencia\u00a0o la neuroeconom\u00eda, se entrelazan con el discurso\u00a0neurol\u00f3gico, con el fin de explicar las decisiones de\u00a0los individuos.<\/p>\n<p>Para Glimcher, profesor de la Universidad de\u00a0Nueva York, de acuerdo con los experimentos llevados\u00a0a cabo a lo largo del siglo XX en chimpanc\u00e9s, las\u00a0decisiones en el mundo natural se toman a partir de\u00a0una consideraci\u00f3n de car\u00e1cter econ\u00f3mico, no se pierde\u00a0tiempo en el alimento que no reporta el m\u00e1ximo\u00a0de utilidad.<\/p>\n<p>Para Glimcher, el libre albedr\u00edo es un ejercicio de\u00a0probabilidades que luego dejan su impronta en la consciencia.\u00a0Construcci\u00f3n que desvela la complejidad de\u00a0la simpleza de la volici\u00f3n humana. \u201cSe puede emplear\u00a0un solo cuerpo de teor\u00eda matem\u00e1tica para modelar todo\u00a0tipo de comportamiento humano o animal, un enfoque\u00a0matem\u00e1tico enraizado en la teor\u00eda econ\u00f3mica\u00a0moderna\u201d. Este modelo sirve de puente, como hip\u00f3tesis\u00a0que deja en evidencia la conexi\u00f3n entre el cerebro\u00a0y el comportamiento. Esto no quiere decir que\u00a0todo pueda ser reducible a los algoritmos del libre albedr\u00edo,\u00a0o a una f\u00f3rmula que describa la consciencia.\u00a0Sin embargo, estos algoritmos son parte de la consciencia,\u00a0que \u201cempleamos nosotros y tal vez otras especies\u00a0estrechamente emparentadas para producir un\u00a0comportamiento\u201d.<\/p>\n<p>Los comportamientos deterministas simples, apunta\u00a0Glimcher, debemos entenderlos como instrumentos\u00a0desarrollados por la evoluci\u00f3n para lograr objetivos\u00a0espec\u00edficos, los cuales se relacionan en el \u00e1mbito\u00a0ecol\u00f3gico con la capacidad evolutiva del organismo.\u00a0De tal manera, las herramientas principales para entender\u00a0c\u00f3mo el cerebro produce determinados comportamientos\u00a0deben ser, para estimar la probabilidad\u00a0de sucesos inciertos, las t\u00e9cnicas bayesianas; y para\u00a0estimar el valor de los resultados del comportamiento\u00a0en t\u00e9rminos evolutivos, las teor\u00edas de la utilidad.<\/p>\n<p>No obstante, el comportamiento del ser humano\u00a0o de cualquier ser vivo puede ser impredecible cuando\u00a0su sobrevivencia no est\u00e1 garantizada, vivimos en\u00a0un mundo rigurosamente predecible, al menos aproximadamente.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/cerebroylibertad.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-1519\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/cerebroylibertad.jpg\" alt=\"cerebroylibertad\" width=\"371\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/cerebroylibertad.jpg 371w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/cerebroylibertad-185x300.jpg 185w\" sizes=\"auto, (max-width: 371px) 100vw, 371px\" \/><\/a><\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>En el llamado siglo del cerebro, las investigaciones\u00a0sobre el mismo se enfrentan a dilemas significativos,\u00a0enredados en la vor\u00e1gine del crecimiento geom\u00e9trico\u00a0de los descubrimientos sobre las funciones y propiedades\u00a0de los diferentes \u00f3rganos que integran el sistema\u00a0nervioso central, como tambi\u00e9n las c\u00e9lulas y los\u00a0m\u00f3dulos que hacen posible la percepci\u00f3n y la consciencia.<\/p>\n<p>En Cerebro y libertad,\u00a0Roger Bartra\u00a0(1942) reflexiona acerca\u00a0de las implicaciones\u00a0sobre la libertad y la\u00a0moral del determinismo\u00a0neurocient\u00edfico, en\u00a0las que se describen los\u00a0procesos cerebrales\u00a0como un devenir puramente\u00a0qu\u00edmico, divorciado\u00a0de las redes\u00a0exocerebrales y las actividades\u00a0neuronales descritas\u00a0en Antropolog\u00eda del cerebro, texto del mismo\u00a0Bartra.<\/p>\n<p>Esto nace a partir de la necesidad de estudiar el\u00a0cerebro no solamente desde la perspectiva brindada\u00a0por los investigadores especializados en la neurolog\u00eda\u00a0o los fil\u00f3sofos, sino que ha tomado otra direcci\u00f3n gracias\u00a0a las pesquisas emprendidas por equipos multidisciplinarios.<\/p>\n<p>La pol\u00e9mica inicia en el verano de 1930, cuando\u00a0Rabindranath Tagore y Albert Einstein sostuvieron un\u00a0debate sobre el espacio de libertad presente en el universo,\u00a0as\u00ed como que el azar a nivel infinitesimal es una\u00a0muestra de que la existencia no est\u00e1 determinada. El\u00a0genio de la f\u00edsica sosten\u00eda la causalidad de todos los\u00a0elementos presentes en el universo, o cuando menos\u00a0hasta donde alcanza la explicaci\u00f3n de la inteligencia\u00a0humana.<\/p>\n<p>Esto directamente nos lleva a la pregunta sobre si\u00a0existe el libre albedr\u00edo, sobre si las acciones humanas\u00a0se encuentran supeditadas a lo que\u00a0neuroqu\u00edmicamente determinen las circunstancias.\u00a0Sobre el particular se han pronunciado fil\u00f3sofos tan\u00a0encumbrados como Baruch Spinoza (1632-1677),\u00a0quien dijo: \u201cLos hombre se equivocan, en cuanto piensan\u00a0que son libres; y esta opini\u00f3n s\u00f3lo consiste en que\u00a0son conscientes de sus acciones e ignorantes de las\u00a0causas por las que son determinados\u201d. De acuerdo con\u00a0Daniel Wegner (1948-2013), la idea de la libertad\u00a0para Spinoza radicaba en que los humanos desconocen\u00a0las causas de sus acciones.<\/p>\n<p>Sin embargo, Roger Bartra se\u00f1ala en su texto que\u00a0el libre albedr\u00edo s\u00ed es constatable en el comportamiento\u00a0del ser humano, ya sea desde el punto de vista moral,\u00a0en las actividades l\u00fadicas o en los ambientes donde\u00a0la raz\u00f3n se escapa de entre las manos como una\u00a0presa huidiza.<\/p>\n<p>Menciona Bartra que al parecer el entorno cultural\u00a0incierto obliga a los seres humanos a tomar decisiones\u00a0constantemente, al mismo tiempo que el mundo\u00a0simb\u00f3lico que los incluye les permite la posibilidad\u00a0de escapar del espacio biol\u00f3gico determinista para\u00a0entrar en un mundo en que es posible, aunque dif\u00edcil,\u00a0elegir libremente. El mundo sociocultural no es un\u00a0espacio contingente en el que las opciones surgen al\u00a0azar ante unos humanos azorados que tendr\u00edan que\u00a0tomar decisiones en un espacio no s\u00f3lo incierto, sino\u00a0incomprensible. Con frecuencia, desde un punto de\u00a0vista biol\u00f3gico, se interpreta la relaci\u00f3n de los humanos\u00a0con el mundo circundante como un fen\u00f3meno de\u00a0homeostasis (homeo, semejante; stasis, estabilidad) que\u00a0funciona lo mismo en un ser unicelular como la ameba\u00a0que en un organismo tan complejo como el de los\u00a0mam\u00edferos superiores. Es una tendencia que mantiene\u00a0estable el medio ambiente interior de los animales\u00a0mediante procesos fisiol\u00f3gicos que interact\u00faan con el\u00a0exterior.<\/p>\n<p>Para el neur\u00f3logo Antonio Damasio, la\u00a0homeostasis es el modelo que explica las actitudes y\u00a0las acciones propias de las mentes conscientes, las cuales\u00a0engendran nuevas formas de alcanzar un equilibrio\u00a0estable en el nivel de los espacios naturales. Asimismo,\u00a0los desequilibrios en el medio ambiente\u00a0interno son corregidos gracias a los impulsos\u00a0homeost\u00e1ticos, los desequilibrios sociales ser\u00edan compensados\u00a0mediante reglas morales y leyes. Seg\u00fan\u00a0Damasio, habr\u00eda una homeostasis sociocultural que\u00a0funcionar\u00eda igual que las amebas. De tal manera, la\u00a0consciencia humana funcionar\u00eda como un termostato\u00a0capaz de regular la temperatura de un ambiente, pero\u00a0a un nivel mucho m\u00e1s complejo.<\/p>\n<p>Otro modelo buscar\u00eda ese mismo equilibrio, acu\u00f1ado\u00a0por Uexk\u00fcll, el Umwelt, tendr\u00eda la ventaja de\u00a0explicar la relaci\u00f3n del organismo con su entorno simb\u00f3lico\u00a0y como un espacio semi\u00f3tico. Empero, su gran\u00a0desventaja radica en su rechazo a la idea de la adaptaci\u00f3n\u00a0en nombre de un supuesto equilibrio perfecto\u00a0entre el animal y su entorno. Por su parte, la\u00a0homeostasis implica una continua adaptaci\u00f3n del organismo\u00a0a los desequilibrios provocados por la escasez de\u00a0alimentos, la falta de agua o los rigores del clima.<\/p>\n<p>IV<\/p>\n<p>A pesar de la rotundidad de las posturas, el libre albedr\u00edo\u00a0sigue siendo un recurso fecundo de inspiraci\u00f3n\u00a0para las filosof\u00edas religiosas. Claro que esto no significa\u00a0la libre voluntad del ser humano, sino la libertad\u00a0ejercitada bajo los par\u00e1metros de la confesi\u00f3n religiosa\u00a0de la cual se trate.<\/p>\n<p>La libertad de consciencia se ve cuestionada aun\u00a0m\u00e1s en el mundo moderno, cuando las condiciones\u00a0materiales logran determinar cada vez m\u00e1s las acciones\u00a0individuales y colectivas. Lo anterior se revela con\u00a0un grado de sutileza que se disfraza de m\u00faltiples maneras,\u00a0ya sea como la actuaci\u00f3n de las fuerzas del mercado,\u00a0las consecuencias de un sistema democr\u00e1tico,\u00a0as\u00ed como la lucha contra las ideolog\u00edas de signo contrario.<\/p>\n<p>Esto ocurre cuando la explosi\u00f3n de la investigaci\u00f3n\u00a0focalizada en el cerebro hace posibles intervenciones\u00a0no invasivas, como las practicadas por el cient\u00edfico\u00a0espa\u00f1ol \u00c1lvaro Pascual Leone, quien es profesor\u00a0de neurolog\u00eda en Harvard Medical School. La estimulaci\u00f3n\u00a0magn\u00e9tica transcraneal, como la el\u00e9ctrica\u00a0transcraneal, constituye una terapia que puede utilizarse\u00a0para estimular diversas \u00e1reas cerebrales y para\u00a0mejorar su funcionamiento. Los avances de la terapia\u00a0cerebral, en un futuro cercano, har\u00e1n sentir su influencia\u00a0sobre la consciencia y el libre albedr\u00edo, quiz\u00e1s\u00a0agudizando los dilemas que provoca el determinismo,\u00a0quiz\u00e1s despejando todas las dudas sobre lo indeterminado\u00a0en el compartimento del ser humano.<\/p>\n<p>Sin embargo, esto todav\u00eda no es parte de las prioridades\u00a0de la investigaci\u00f3n neurol\u00f3gica, la cual todav\u00eda\u00a0se encuentra en la etapa de la focalizaci\u00f3n de las\u00a0funciones cerebrales, as\u00ed como la descripci\u00f3n de las\u00a0din\u00e1micas modulares que se llevan a cabo al interior\u00a0del cerebro y la conductibilidad de las redes neuronales\u00a0que se encuentran en todo el cuerpo humano.<\/p>\n<p>La fascinaci\u00f3n que el hombre siente por el gran\u00a0computador que la naturaleza dise\u00f1\u00f3 (se ha sostenido\u00a0que el cerebro del homo sapiens, probablemente, nunca\u00a0ser\u00e1 superado por alguna computadora dise\u00f1ada\u00a0por el hombre) ha motivado la investigaci\u00f3n para recrear\u00a0las funciones cerebrales en los artefactos humanos.\u00a0Como sostiene Eduard Punset, la ciencia neurol\u00f3gica\u00a0ha podido simular el funcionamiento cerebral\u00a0de un p\u00e1jaro, aunque el ritmo del conocimiento en la\u00a0materia avanza grandes trancos a\u00f1o tras a\u00f1o. Es cuando\u00a0los divulgadores cient\u00edficos empiezan a so\u00f1ar con\u00a0sistemas visuales artificiales, memorias extra\u00edbles del\u00a0cerebro, sistemas de aprendizaje instant\u00e1neo. Pero no\u00a0se repara en que una ciencia que no responde a las\u00a0implicaciones \u00e9ticas de sus avances, puede obrar de\u00a0manera fraudulenta con su mismo quehacer cient\u00edfico.\u00a0Sabemos desde hace mucho tiempo que la filosof\u00eda\u00a0de la ciencia se ha quedado atr\u00e1s en la reflexi\u00f3n de\u00a0tales problemas que implican los avances cu\u00e1nticos del\u00a0conocimiento; por ello, es necesaria una dinamizaci\u00f3n\u00a0de los estudios filos\u00f3ficos sobre la rob\u00f3tica, la inform\u00e1tica\u00a0y las aplicaciones nanotecnol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>No obstante, los dilemas de la consciencia y el libre\u00a0albedr\u00edo se dejar\u00e1n sentir, si no hay una reflexi\u00f3n\u00a0filos\u00f3fica profunda que revolucione el conocimiento\u00a0en la misma magnitud con que el Renacimiento lo\u00a0hizo con la filosof\u00eda escol\u00e1stica.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n,\u00a0DFDCI-FACDYC-UANL.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALEJANDRO HEREDIA* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 17, No. 66, MARZO-ABRIL 2014 &nbsp; La consciencia. Un manual de uso Adam Zeman; trad. de Roberto Reyes-Mazzoni M\u00e9xico: FCE, 2009 Decisiones, incertidumbre y el cerebro. La ciencia de la neuroeconom\u00eda Paul W. Glimcher; trad. de Roberto Elier y Alfredo Ocampo M\u00e9xico: FCE, 2009. Cerebro y libertad. 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