{"id":14259,"date":"2025-02-19T10:29:06","date_gmt":"2025-02-19T16:29:06","guid":{"rendered":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=14259"},"modified":"2025-05-09T13:08:32","modified_gmt":"2025-05-09T19:08:32","slug":"literatura-para-mirar-la-ciencia-con-ojos-de-epimeteo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=14259","title":{"rendered":"Literatura para mirar la ciencia con ojos de Epimeteo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/portada-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-14317\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/portada-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"389\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/portada-scaled.jpg 1991w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/portada-233x300.jpg 233w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/portada-796x1024.jpg 796w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/portada-768x988.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/portada-1195x1536.jpg 1195w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/portada-1593x2048.jpg 1593w\" sizes=\"auto, (max-width: 389px) 100vw, 389px\" \/><\/a><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 23\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: right;\">Melina Sarahid-Garci\u0301a*<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 23\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ AN\u0303O 28, No.130, marzo-abril 2025<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/GALERA_130_ALPIEDELALETRA.pdf\">Descargar PDF<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 24\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>\u00bfQuie\u0301n es el monstruo de <em>Frankenstein o el moderno Prometeo<\/em>? \u00bfLas atrocidades cometidas por la criatura, son su responsabilidad o son responsabilidad del Creador? A dos siglos de la publicacio\u0301n de la novela de corte epistolar, su lucidez sigue siendo un parteaguas, una obra literaria imprescindible para las mentes curiosas cuyo sentido de vida esta\u0301 volcado a la ciencia y la inventiva.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 24\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Ya en el subti\u0301tulo su autora, Mary Shelly, dispara directo a la dimensio\u0301n de trascendencia mitolo\u0301gica con el personaje de Vi\u0301ktor Frankenstein, un brillante y disciplinado cienti\u0301fico cuya pasio\u0301n por el conocimiento y el deseo de explorar todas las posibilidades de la ciencia aplicada lo llevan a transgredir la naturaleza transformando el ciclo de la vida y la muerte, usando su saber para generar vida artificial, convirtie\u0301ndolo asi\u0301 en un mito de la modernidad que representa la capacidad de la ciencia frente a la naturaleza.<\/p>\n<p>El Creador sustrae restos de las tumbas, uniendo miembros y o\u0301rganos para concebir un ser vivo nacido en un laboratorio, un ser que superara\u0301 al humano normal en fuerza fi\u0301sica, chispa intelectual e incluso en la intensidad de sus pasiones; el monstruo, criatura, engendro o demonio, como le llama su Creador, es capaz de sentir, persuadir, razonar y, al igual que e\u0301l, transgredir. Repudiado por su apariencia, es condenado a la soledad y, deja\u0301ndose arrastrar por su instintos, se convierte en asesino. Al encontrar muerto a su dios-Creador, el monstruo explica la condicio\u0301n de rechazo que origina sus penas:<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 24\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h5>Cuando la busque\u0301 (la compan\u0303i\u0301a humana), al principio, so\u0301lo deseaba participar del amor al bien y de los sentimientos de felicidad y alegri\u0301a que albergaba mi alma. Pero ahora que la virtud no es para mi\u0301 ma\u0301s que una sombra, la felicidad y la alegri\u0301a se han tornado desesperacio\u0301n, \u00bfdo\u0301nde podri\u0301a buscar comprensio\u0301n? No, me conformo con sufrir solo, mientras duren mis sufrimientos. Y cuando muera aceptare\u0301 que el odio y el oprobio descansen sobre mi memoria.<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Foto_1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-14318\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Foto_1.png\" alt=\"\" width=\"393\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Foto_1.png 964w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Foto_1-236x300.png 236w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Foto_1-805x1024.png 805w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Foto_1-768x978.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 393px) 100vw, 393px\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 25\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>\u00bfCua\u0301l es la pertinencia hoy de leer una obra escrita en el siglo XIX? Esta joya literaria lleva en su corazo\u0301n una postura de filosofi\u0301a de la ciencia, una manera de analizar las decisiones que tomamos en lo que concierne a los proyectos de investigacio\u0301n cienti\u0301fica. En la historia reciente hemos acudido con desconcierto y algarabi\u0301a a un avance tecnolo\u0301gico sin precedentes, haciendo uso de sus frutos con voracidad, pero tambie\u0301n hemos presenciado sucesos lamentables a los que nos ha llevado la aplicacio\u0301n de la tecnologi\u0301a y el conocimiento sin considerar el impacto en la dignidad del ser humano, como lo fue, por ejemplo, la bomba ato\u0301mica y el desarrollo de armas nucleares.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 25\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Nuestra era se caracteriza por un ciencia pragma\u0301tica y utilitaria en la que la tecnologi\u0301a y la informacio\u0301n persiguen objetivos diversos; la pertinencia de explorar la condicio\u0301n humana a trave\u0301s de la obra go\u0301tica de Mary Shelly radica en poner sobre la mesa de dia\u0301logo una duda vital que da sentido a los proyectos de investigacio\u0301n o creacio\u0301n. \u00bfCiencia para que\u0301?, \u00bfconocimiento para que\u0301?, \u00bfexisten li\u0301mites en su obtencio\u0301n?, \u00bfhay responsables en las consecuencias de investigaciones cienti\u0301ficas?, \u00bfhay li\u0301mites morales? Adelantada a su tiempo, la autora ya percibi\u0301a los escalofriantes resultados que puede conllevar una bu\u0301squeda insaciable de poder a trave\u0301s del saber cienti\u0301fico.<\/p>\n<p>En 1818, an\u0303o en que fue publicada, en los albores de la Revolucio\u0301n Industrial, no existi\u0301a au\u0301n la pertinencia de establecer comite\u0301s de bioe\u0301tica que revisaran y vigilaran el desarrollo de investigaciones, que observaran y analizaran las repercusiones, ya sea de los posibles beneficios o las acciones en detrimento de la humanidad que e\u0301stas conllevan.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 26\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>En el siglo XXI, las narrativas relacionadas a la ciencia y tecnologi\u0301a convierten a sus personajes y relatos en una singular reinvencio\u0301n de las antiguas epopeyas de gestas en las que, sin duda, hay que tocar los terrenos e\u0301ticos y morales del conocimiento, porque hoy, la lucha ya no es por territorios, sino por el poder que lleva consigo la informacio\u0301n.<\/p>\n<p>\u00bfEl monstruo es engendrado tambie\u0301n por condiciones de estructuras sociales? Muestra remordimiento por sus actos, a diferencia del Creador, quien confiesa no sentir culpa por las consecuencias de su experimento. La genialidad de la inventiva y la sensibilidad en la pluma de Mary Wollstoncraft Godwin Shelly esta\u0301n vertidas en la profundidad discursiva y las facultades de juicio, inteligencia, persuasio\u0301n en las que dialogan las voces de ambas partes, Creador-Engendro. Esta obra en tono epistolar lleva la voz narrativa en un explorador que ansi\u0301a conquistar nuevos horizontes en aras de un supuesto beneficio de la humanidad, al igual que Vi\u0301ktor, es capaz del sacrifico en favor del descubrimiento.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 26\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>LOS MOTIVOS DE LA CREACIO\u0301N Y LA BU\u0301SQUEDA DE CONOCIMIENTO<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 26\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>El <em>leitmotiv<\/em> discursivo del doctor Vi\u0301ktor explora las motivaciones psicolo\u0301gicas de este \u00bfgenio?, \u00bfinventor? \u00bfVi\u0301ktor creo\u0301 un monstruo para beneficio de la humanidad o acaso las motivaciones altruistas estaban ocasionadas por orgullo y arrogancia? Podemos trasladar este dilema a las empresas que en primera instancia pretenden aportar bienestar, pero terminan causando dolor, sufrimiento y muerte, como el lamentable suceso de la bomba ato\u0301mica en Hiroshima y Nagasaki. \u00bfCo\u0301mo se sintieron los inventores del arma tras el genocidio de 1945?<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 26\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>La estructura de la consiste en, misivas de un explorador que ansi\u0301a conquistar tierras desconocidas, ser el primero en llegar a donde ningu\u0301n otro lo ha hecho, desafiando los li\u0301mites que impone la naturaleza con un clima a\u0301spero en frialdad, y corriendo graves peligros con tal de triunfar con su empresa: ir ma\u0301s alla\u0301 de lo conocido. En esta exploracio\u0301n se encuentra con el moderno Prometeo y protagonista, Vi\u0301ktor Frankenstein, quien, obnubilado, persigue al engendro que ha creado juntando piezas de muertos para coronarse en una especie de dios de laboratorio cuyo conocimiento cienti\u0301fico transgrede las leyes de la naturaleza alumbrando un ser que supera al ser humano en fuerza e inteligencia.<\/p>\n<p>El subti\u0301tulo, el <em>moderno Prometeo<\/em>, alude al personaje cla\u0301sico de la mitologi\u0301a griega quien, siendo capaz de mirar el futuro, roba el fuego de los dioses y lo entrega a los humanos en un afa\u0301n protector: con e\u0301ste les otorga la posibilidad de transmutar la materia y abre las puertas al desarrollo de las te\u0301cnicas que les permiten dominar la naturaleza para sobrevivir, alejando a las bestias, cocinando la carne, transformando; su hermano, Epimeteo, representa la reflexio\u0301n posterior a los actos ya consumados, es decir, es quien medita ma\u0301s tarde en las consecuencias de sus decisiones. Walton, el escritor de las epi\u0301stolas, ya encaminado en su objetivo por el cual ha abandonado la comodidad de su hogar, encuentra en el testimonio de Vi\u0301ktor un reflejo de si\u0301 mismo.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 27\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Al final de la correspondencia a su hermana Margaret, Waldo, quien lleva la voz narrativa, encuentra al engendro de Frankenstein frente al cada\u0301ver del doctor, llorando, y le dice que no se vaya, e\u0301ste le explica que es su u\u0301ltima vi\u0301ctima, producto de una desesperacio\u0301n que le motiva a la conclusio\u0301n de su objetivo, pero que tambie\u0301n se lamenta y se arrepiente pues en esa muerte ha quedado ya simbolizada la marca de su existencia como la de un ser hecho no con las capacidades racionales y las altas virtudes en las emociones, sino con la crueldad, la soledad y el infortunio.<\/p>\n<p>Considero que al final de las epi\u0301stolas hay dos discursos que permiten un dia\u0301logo filoso\u0301fico sobre las cuestiones de la existencia en ambos personajes, por un lado la arenga que hace Vi\u0301ktor tratando de convencer a la tripulacio\u0301n de que no abandonen su objetivo y sean firmes de espi\u0301ritu, alegando que quienes no tienen capacidad para prever ma\u0301s alla\u0301 en su imaginacio\u0301n la trascendencia que implica alcanzar los fines idealistas, acusa\u0301ndoles de no ser capaces de aguantar las penalidades que conllevan las grandes empresas, es decir, quiere alentarlos a continuar por un camino similar al suyo. Por otro lado esta\u0301 el encuentro del engendro con el cada\u0301ver, en el que expresa su arrepentimiento y tristeza por vivir en soledad, en co\u0301mo tambie\u0301n siente emociones semejantes a lo humano, porque se ha dejado llevar por su arrebato de venganza y odio hasta la consumacio\u0301n de un u\u0301ltimo fin, si bien nosotros sentimos, al igual que e\u0301l, arrebatos pasionales que pueden inducir a la criminalidad y al dan\u0303o sobre otros, es la facultad de suprimir esos deseos lo que nos permite construir una sociedad poli\u0301ticamente organizada y no vivir en un aislamiento perpetuo.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 27\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>El engendro, a quien describen horrible y desproporcionado, es un representante opuesto de los ideales de belleza, aspecto que tambie\u0301n lo hace sentir excluido y por el cual juzga a la humanidad de no tener la capacidad de ver ma\u0301s alla\u0301 de las apariencias, sino que se le excluye por una diferencia fi\u0301sica, esto lo llena de odio y rencor hacia la sociedad normalizada. \u00bfQuie\u0301n es realmente el monstruo? \u00bfEl cienti\u0301fico que impone su voluntad sobre la naturaleza creando vida en el laboratorio y condena\u0301ndole a una soledad existencial? \u00bfO el monstruo que, por cierto, es un vegetariano que no se alimenta del sufrimiento de otras especies y que so\u0301lo pedi\u0301a la aceptacio\u0301n y una compan\u0303i\u0301a que le traeri\u0301a comprensio\u0301n y alegri\u0301a? \u00bfTuvo alguna vez Vi\u0301ktor Frankenstein compasio\u0301n hacia su criatura? Jama\u0301s, en todo el desarrollo de la novela, manifiesta ternura, sino que sus palabras son expresadas siempre desde un discurso de racionalidad.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/CHOMPA3-copia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-14321\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/CHOMPA3-copia.jpg\" alt=\"\" width=\"386\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/CHOMPA3-copia.jpg 1567w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/CHOMPA3-copia-232x300.jpg 232w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/CHOMPA3-copia-791x1024.jpg 791w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/CHOMPA3-copia-768x994.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/CHOMPA3-copia-1186x1536.jpg 1186w\" sizes=\"auto, (max-width: 386px) 100vw, 386px\" \/><\/a><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 27\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Por otro lado, con su muerte, Vi\u0301ktor Frankenstein no siente un arrepentimiento, no asume culpa o responsabilidad sobre su creacio\u0301n, sino que se va hacia ella con deseo de. venganza, incluso tratando de convencer a otros de que arriesguen su propia vida, semejante a aquella voluntad humana movida por Oppenheimer con tal de demostrar la verdad en sus teori\u0301as.<\/p>\n<p>El convencimiento que tiene sobre el grupo de viaje hacia la exploracio\u0301n esta\u0301 en la gloria que supone el conquistar nuevas tierras y llevar conocimiento para beneficio de la humanidad, lo cual acarreari\u0301a fama y fortuna al demostrar que la fuerza de voluntad se ha impuesto sobre las inclemencias del hielo, cuando el grupo le pide al capita\u0301n que se den por vencidos y vuelvan a Inglaterra, Vi\u0301ktor lanza una arrebatado discurso en el que busca persuadirles de continuar con la empresa, de alguna manera explicando con ello co\u0301mo su deseo de dominar la voluntad le ha instado a perseguir sus fines cienti\u0301ficos en una bu\u0301squeda arrogante por conquistar la trascendencia de su nombre en un supuesto altruismo, en el que se desdobla la complejidad de la condicio\u0301n humana: mientras por un lado puede comprender co\u0301mo esa ambicio\u0301n lo lleva a elaborar en el laboratorio su propia destruccio\u0301n, tambie\u0301n fue impulsado por deseos personales de gloria estimulados por el ego y la arrogancia.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 27\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>\u00bfCua\u0301l es el sentido del conocimiento? \u00bfAcumularlo, generarlo, alardear, construir bienestar, transgredir la naturaleza, ejercer poder a trave\u0301s de las posibilidades de la tecnologi\u0301a sobre e\u0301sta, domesticarla, superarla? En esta obra exploramos la condicio\u0301n humana en relacio\u0301n al saber cienti\u0301fico, la pertinencia de su ana\u0301lisis en el mundo contempora\u0301neo es necesaria porque au\u0301n con todos los alcances de la ciencia y la tecnologi\u0301a que se han generado desde su publicacio\u0301n en el siglo XIX hasta la fecha, la humanidad no ha logrado hacer uso del conocimiento hacia una vida de bienestar que se distribuya de manera democra\u0301tica, al contrario, parece que e\u0301ste se encuentra a merced de un pequen\u0303o nu\u0301mero de personas que usan los saberes del capital intelectual en beneficio del mercado.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 28\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Revisar esta obra es fundamental para las y los cienti\u0301ficos del siglo XXI, porque nos sensibiliza frente a las posibilidades del conocimiento y nos insta a reconocer que\u0301 tanto hay de Creador ambicioso en cada lector y que\u0301 tanto somos semejantes al engendro de Vi\u0301ktor Frankenstein, quien, atormentado por el producto de su creacio\u0301n en el laboratorio, persigue a su monstruo como aquel que sale a la caceri\u0301a de su propia sombra en el diva\u0301n.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 28\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Shelly Mary. (1818).<em> Frankenstein o el moderno Prometeo<\/em>, Ediciones Ariel.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 23\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: right;\">* Instituto Estatal Electoral y de Participacio\u0301n Ciudadana de Nuevo Leo\u0301n, Monterrey, Me\u0301xico.<br \/>\nContacto: melinasarahid@gmail.com<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Melina Sarahid-Garci\u0301a* CIENCIA UANL \/ AN\u0303O 28, No.130, marzo-abril 2025 Descargar PDF &nbsp; \u00bfQuie\u0301n es el monstruo de Frankenstein o el moderno Prometeo? \u00bfLas atrocidades cometidas por la criatura, son su responsabilidad o son responsabilidad del Creador? 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