{"id":12673,"date":"2023-06-07T13:42:58","date_gmt":"2023-06-07T18:42:58","guid":{"rendered":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=12673"},"modified":"2023-09-01T15:35:44","modified_gmt":"2023-09-01T20:35:44","slug":"una-mirada-a-gaia-el-planeta-azul","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=12673","title":{"rendered":"Una mirada a Gaia, el planeta Azul"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/PORTADA_SUSTENTABILIDAD-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12725\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/PORTADA_SUSTENTABILIDAD-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"778\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/PORTADA_SUSTENTABILIDAD-scaled.jpg 2560w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/PORTADA_SUSTENTABILIDAD-300x193.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/PORTADA_SUSTENTABILIDAD-1024x658.jpg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/PORTADA_SUSTENTABILIDAD-768x494.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/PORTADA_SUSTENTABILIDAD-1536x987.jpg 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/PORTADA_SUSTENTABILIDAD-2048x1316.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 778px) 100vw, 778px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Pedro C\u00e9sar Cant\u00fa Mart\u00ednez*<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 30\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ AN\u0303O 26, No.120, julio-agosto 2023<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Sustentabilidad_ecologica.pdf\">Descargar PDF<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><span style=\"font-size: 0.95em;\">Hace cincuenta y tres an\u0303os, en 1972, en Estocolmo, Suecia, se haci\u0301a un contraste del actuar de la sociedad humana frente a la biosfera, analizando los estragos e impactos ambientales que procedi\u0301an del crecimiento poblacional y la contaminacio\u0301n proveniente de las actividades productivas, cuya finalidad era \u2013y sigue siendo\u2013 satisfacer las demandas cada vez ma\u0301s aumentadas de una sociedad consumista y carente de conocimiento (Cantu\u0301-Marti\u0301nez, 2015). Esto derivo\u0301 en la concientizacio\u0301n de que el mundo se erigi\u0301a como una nave espacial, la cual se estaba vulnerando y era imperativo protegerla y preservarla para subsistir.<\/span><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 31\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>La Tierra \u2013como planeta\u2013 cuenta con alrededor de 4,500 millones de an\u0303os, y a lo largo de este lapso ha tenido incesantes cambios de manera gradual, los cuales han permitido documentar co\u0301mo los \u201ccontinentes se desplazaron; la placa de hielo crecio\u0301 y menguo\u0301; las temperaturas aumentaron y disminuyeron; surgieron especies, evolucionaron y se extinguieron\u201d (Lovelock, 2009:10). Dando asi\u0301 una configuracio\u0301n particular al planeta capaz de dar y proporcionar sustento a las distintas formas de vida que conocemos, a las que Lovelock denomina como Gaia.<\/p>\n<p>Sin embargo, en tan so\u0301lo una insignificante fraccio\u0301n de este tiempo, por ejemplo, la temperatura media de la superficie terrestre ha aumentado aproximadamente 0.8\u00b0C en los u\u0301ltimos 100 an\u0303os, segu\u0301n los registros de temperatura que se remontan a finales del siglo XIX; y casi 0.6\u00b0C de este calentamiento tuvieron lugar en los pasados 30 an\u0303os. Lo anterior se ha caracterizado tangiblemente por contar con niveles atmosfe\u0301ricos de bio\u0301xido de carbono por arriba de los umbrales convenientes, por la acidez de las aguas ocea\u0301nicas y cuerpos de agua dulce, la alteracio\u0301n de las masas de vegetacio\u0301n, los volu\u0301menes de aire contaminados, la pe\u0301rdida de biodiversidad, la cantidad estratosfe\u0301rica de agua sucia y los millones de kilo\u0301metros cuadrados de suelo alterados, por nombrar algunas evidencias (Latour, 2020).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 31\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>La ge\u0301nesis de todo lo anterior se encuentra en el avance de las fronteras urbanas e industriales que han irrumpido en la naturaleza, y no obstante la evidencia, au\u0301n se sigue discutiendo la actualidad de los vi\u0301nculos existentes y sus efectos. Mientras tanto, se continu\u0301an multiplicando las acciones enfocadas a deteriorar el ambiente y comprometer el potencial del capital natural para las siguientes generaciones. Esto se torna relevante, ya que se ha observado paulatinamente que el planeta comienza a reaccionar a nuestras acciones imprudenciales. Es asi\u0301 que en el presente manuscrito abordaremos el origen del planeta azul, la teori\u0301a de Gaia, como la causa del agotamiento del planeta, para culminar con algunas consideraciones finales.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tierra.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12726 size-medium\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tierra-300x300.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tierra-300x300.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tierra-150x150.png 150w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tierra-90x90.png 90w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tierra-75x75.png 75w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tierra.png 512w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 31\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4><\/h4>\n<h4>EL ORIGEN DE GAIA, EL PLANETA AZUL<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 31\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>La historia del planeta azul, Gaia \u2013Tierra\u2013, se remonta cienti\u0301ficamente a la ge\u0301nesis del universo, el cual tuvo su origen hace 100 millones de an\u0303os, en una condicio\u0301n en la que una gran cantidad de energi\u0301a \u2013a mayu\u0301sculas temperaturas\u2013 se expandio\u0301 y se enfrio\u0301 paulatinamente, formando asi\u0301 las estructuras que hoy en di\u0301a denominamos galaxias (Portilla, 2011). Segu\u0301n datos, en una nebulosa solar se congrego\u0301 inicialmente la masa que formo\u0301 el sistema solar debido a una onda de expansio\u0301n que se origino\u0301 por una parte remanente de una supernova (Echeverri, 2020).<\/p>\n<p>Por esto el trayecto de la conformacio\u0301n del planeta no esta\u0301 forjado a la medida del ser humano, quien so\u0301lo tiene una comprensio\u0301n elemental de e\u0301sta y de otros aspectos relacionados con la existencia de la vida en ella; mientras tanto, los cienti\u0301ficos tratan de explicar la existencia del planeta al que la humanidad nombra su morada. En este sentido, Verstappen (2019) comenta que el ser humano constantemente se ha cuestionado sobre el origen del planeta azul, pero particularmente co\u0301mo fue la ge\u0301nesis de la vida, la cual se establecio\u0301 y se ha diversificado desde hace 3.5 millones de an\u0303os. A la par, tambie\u0301n ha representado una ardua labor el poder precisar que\u0301 es la vida, una tarea au\u0301n inconclusa; pero lo que si\u0301 sabemos es que la vida tiene sus fundamentos en mecanismos sumamente complejos y algunos no develados todavi\u0301a.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 32\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>El hecho de que la vida este\u0301 presente en la Tierra hace que se destaque de otros planetas en el universo observable de una manera especial. Todo inicia con las sustancias qui\u0301micas que componen la vida, que en su generalidad tienen su origen en las entran\u0303as del universo. De tal forma que la materia viviente esta\u0301 constituida por los mismos componentes que en alguna ocasio\u0301n formaron a\u0301tomos en las estrellas (Ortega-Gutie\u0301rrez, 2015). La base de todos los seres vivos esta\u0301 establecida por elementos distintos, pero de manera particular so\u0301lo algunos conforman 99% de la masa total: carbono, hidro\u0301geno, oxi\u0301geno, nitro\u0301geno, azufre, fo\u0301sforo, calcio, magnesio, potasio y sodio (Watanabe, Martini y Ohmoto, 2000).<\/p>\n<p>De esta manera, la formacio\u0301n de mole\u0301culas orga\u0301nicas en el medio espacial ha podido conducir a la aparicio\u0301n de planetas que sustenten la vida. No obstante, aunque la comunidad cienti\u0301fica haya descubierto una gran cantidad de sistemas planetarios, la vida fuera de la Tierra, o al menos la vida simple o compleja, parece ser un acontecimiento muy raro.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 32\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Por otra parte, Gaia, el planeta azul, denominado asi\u0301 por la apariencia que tiene al ser visto desde el espacio, se sustenta en que la mayor parte de la superficie esta\u0301 cubierta por agua \u2013es decir, dos terceras partes\u2013 que se alberga en los oce\u0301anos, mares, lagos, ri\u0301os, pero tambie\u0301n aquella otra existente en la atmo\u0301sfera como vapor de agua (Casierra-Posada, 2017). De ahi\u0301 el hecho de la gran relevancia de este li\u0301quido para la subsistencia de la qui\u0301mica de la vida terrestre, un elemento imprescindible para el funcionamiento, evolucio\u0301n y prolongacio\u0301n de la existencia misma, tal como la conocemos hasta este momento.<\/p>\n<p>La teori\u0301a de Gaia \u2013que evoca la naturaleza\u2013 parte de los estudios que James Lovelock (1979) llevo\u0301 a cabo sobre los mecanismos y procesos de cara\u0301cter fisiolo\u0301gico que propiamente esta\u0301n regulados en nuestro planeta. Con estas investigaciones manifesto\u0301 la posicio\u0301n de que la Tierra se erige como un organismo en el que todos los constituyentes fi\u0301sicos, qui\u0301micos y biolo\u0301gicos son componentes de una vasta existencia que organizadamente cuenta con la fuerza vital que le permite constituirse en una entidad viviente con propiedades insospechadas.<\/p>\n<p>De hecho, Lovelock (1979) determina que Gaia esta\u0301 constituida por distintas dimensiones: lito\u0301sfera, hidro\u0301sfera, atmo\u0301sfera y biosfera, que forman un\u00a0<span style=\"font-size: 0.95em;\">sistema orga\u0301nico autorregulado donde subsiste una retroalimentacio\u0301n permanente y vinculante, que se encarga de preservar el ambiente fisicoqui\u0301mico de manera perfecta para sustentar la vida en el planeta. De hecho, esto tiene fundamento en la postura expresada por Monod (1970), quien refiere las cualidades que ostenta la vida en el planeta, y que se suscriben en su obra <em>El azar y la necesidad<\/em>.<\/span><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 32\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>En este libro, Monod (1970) detalla que en la naturaleza propia que da ge\u0301nesis a Gaia, existe la teleonomi\u0301a, morfoge\u0301nesis auto\u0301noma y finalmente la invariancia reproductiva. Siendo en primera instancia la teleonomi\u0301a, la preexistencia de un propo\u0301sito que se haya en la estructura i\u0301ntima de sus componentes. En tanto, la morfoge\u0301nesis auto\u0301noma refiere a las fuerzas internas que se conjugan en su seno y dan pie a su configuracio\u0301n. Mientras, la invariancia reproductiva da cuenta de la transmisio\u0301n de aquellas cualidades e informacio\u0301n a sus elementos constituyentes, para ajustarse en el tiempo y perpetuar la vida, es decir, vida que se organiza y se autoconstruye a si\u0301 misma.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 32\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>A lo anterior habra\u0301 que agregar que la existencia de la teori\u0301a de Gaia tambie\u0301n puede sostenerse al contemplarla como una unidad totalmente organizada que cuenta con una malla de mu\u0301ltiples procesos, interacciones y trasformaciones que son capaces de crear y echar abajo sus propios elementos. A este mecanismo se le conoce como autopoiesis, y fue establecido por Varela, Maturana y Uribe (1974) en su arti\u0301culo titulado \u201cAutopoiesis: The organization of living systems, its characterization and a model\u201d. Maturana y Varela (1994), tiempo despue\u0301s, indican que cuando se observa nacer un nuevo sistema, brota adema\u0301s el medio, sen\u0303alado e\u0301ste como la propiedad de complementariedad operacional que a manera de estrategia el sistema posee \u2013en este caso Gaia\u2013 para llevar a cabo cambios de manera discreta, mientras su organizacio\u0301n se mantiene en el a\u0301mbito de la cooperacio\u0301n, homeostasis y aprovechamiento de la materia y energi\u0301a.<\/p>\n<p>Es decir, el planeta, juntamente con sus elementos, actu\u0301a de forma organizada, auto\u0301noma y dotada de una capacidad excepcional para desconstruirse, construirse y reconstruirse, en otras palabras, reproducirse, para adecuarse a los constantes cambios. En vista de lo anterior, Gaia emanari\u0301a de los biotopos y biocenosis que conforman los diversos ecosistemas, y que se encuentran en una considerable simbiosis (De Castro, 2013).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/PLANETITAS.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12727\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/PLANETITAS.png\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"367\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/PLANETITAS.png 2771w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/PLANETITAS-300x138.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/PLANETITAS-1024x470.png 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/PLANETITAS-768x352.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/PLANETITAS-1536x705.png 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/PLANETITAS-2048x939.png 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 32\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>GAIA SE AGOTA<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 32\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>A partir de la de\u0301cada de los setenta del siglo pasado, se establecio\u0301 un amplio consenso del surgimiento de una crisis de cara\u0301cter global que evidentemente deriva de otras dificulta- des bastante cri\u0301ticas que coexisten simulta\u0301neamente: econo\u0301mica, energe\u0301tica, alimentaria y, por supuesto, ambiental, y como se ha sen\u0303alado, se trata de una crisis civilizatoria. E\u0301sta es descrita por Bartra (2013:26) elocuentemente al indicar:<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 32\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La humanidad enfrenta una emergencia polimorfa, pero unitaria. Una gran crisis cuyas sucesivas, paralelas o entreveradas manifestaciones conforman un periodo histo\u0301rico de intensa turbulencia, una cata\u0301strofe cuyas mu\u0301ltiples facetas tienen, creo, el mismo origen y se retroalimentan, se entreveran; un estrangulamiento planetario.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 32\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>A lo que Lander (2020) agrega puntualmente, al sen\u0303alar que se esta\u0301n echando abajo los medios que hacen viable la produccio\u0301n y reproduccio\u0301n de la vida en Gaia. Esta crisis de orden siste\u0301mica que se extiende globalmente ahonda las desigualdades y esta\u0301 promoviendo el trastorno clima\u0301tico, y ha originado una gran perplejidad sobre el futuro que nos depara. Esencialmente, porque ha quedado a la zaga todo escepticismo sobre el escenario que nos depara y las consecuencias que sobrevendra\u0301n. Entre los efectos que se cuantifican ahora tenemos el cambio clima\u0301tico, la pe\u0301rdida de diversidad biolo\u0301gica, el debilitamiento de la capa de ozono en la estratosfera, la contaminacio\u0301n, la deforestacio\u0301n, entre otras condiciones que esta\u0301n mermando la biocapacidad de Gaia (Colome\u0301s y Valenzuela, 2020).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/TORTUGUITA.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12728\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/TORTUGUITA.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"599\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/TORTUGUITA.png 2771w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/TORTUGUITA-250x300.png 250w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/TORTUGUITA-854x1024.png 854w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/TORTUGUITA-768x920.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/TORTUGUITA-1282x1536.png 1282w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/TORTUGUITA-1709x2048.png 1709w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><span style=\"font-size: 0.95em;\">Debemos entender que la capacidad biolo\u0301gica a la que nos referimos es aque\u0301lla que los sistemas naturales ostentan para generar los materiales necesarios para la subsistencia y equilibrio de Gaia, tambie\u0301n se representa por la solvencia para asimilar los residuos producidos por las actividades productivas del ser humano y que esta\u0301n suscitando un gran impacto socioambiental, que augura un porvenir sombri\u0301o por el ecocidio que se esta\u0301 promoviendo. En este sentido, Wheeler (1971), desde la de\u0301cada de los setenta, interpretaba como una ecodestruccio\u0301n que se generaba por la ambicio\u0301n de exiguos beneficios marginales; ma\u0301s adelante Broswimmer (2002) lo concibe como una visio\u0301n pavorosa de efectos aglomerados de la crisis civilizatoria que esta\u0301n desencadenando una extincio\u0301n masiva y pe\u0301rdida de ha\u0301bitat, y que es provocada por el propio ser humano.<\/span><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Por otra parte, este ecocidio tambie\u0301n es descrito por Valqui <em>et al<\/em>. (2021:12), y lo ilustran de la siguiente manera: \u201cEsta destruccio\u0301n planetaria revela la quiebra siste\u0301mica del metabolismo de seres humanos entre si\u0301, y de e\u0301stos con la madre naturaleza, y por ende la aniquilacio\u0301n capitalista de la compleja unidad diale\u0301ctica de la humanidad y la madre naturaleza\u201d. Aseverando adema\u0301s que se esta\u0301n vislumbrando de manera ma\u0301s tangible los escenarios del fin de la vida. Aspecto que Rami\u0301rez (2011:17) argumento\u0301 de la siguiente manera: \u201cTenemos la sospecha, y valga al menos como hipo\u0301tesis, de que la respuesta humanista a nuestros desmanes resulta insuficiente, insustancial, quiza\u0301s contradictoria, si no es que meramente ideolo\u0301gica\u201d.<\/p>\n<p>Estas reflexiones denotan cada vez ma\u0301s la alarmante y creciente desconfianza respecto al comportamiento del ser humano. Ya que a pesar del reconocimiento de las devastaciones llevadas a cabo sobre Gaia, e\u0301stas no se han frenado, por el contrario, se han intensificado.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RECICLA-01.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-12729\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RECICLA-01.png\" alt=\"\" width=\"245\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RECICLA-01.png 758w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RECICLA-01-245x300.png 245w\" sizes=\"auto, (max-width: 245px) 100vw, 245px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RECICLA-02.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-12730\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RECICLA-02.png\" alt=\"\" width=\"234\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RECICLA-02.png 567w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RECICLA-02-234x300.png 234w\" sizes=\"auto, (max-width: 234px) 100vw, 234px\" \/><\/a><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>CONSIDERACIONES FINALES<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>La promulgacio\u0301n de un desarrollo sustentable es hasta ahora meramente una quimera, ya que los estragos ambientales son dificultosamente resarcibles y la restauracio\u0301n de e\u0301stos es totalmente imposible e impensable en Gaia. Todo esto parece confirmar que las continuas reuniones internacionales donde se hace un dispendio de millones de do\u0301lares para congregar acade\u0301micos, cienti\u0301ficos, acceder a conferencias y a la firma de acuerdos globales son meramente infructuosas.<\/p>\n<p>Lo inverosi\u0301mil de esta situacio\u0301n es que, no obstante que se cuenta con el conocimiento y el consenso internacional, persisten los modelos de vida humana depredadores sobre Gaia, por lo cual se esta\u0301 perdiendo la batalla para detener este camino que nos esta\u0301 conduciendo al suicido ambiental, que debemos razonar como aquella accio\u0301n en la cual el ser humano esta\u0301 destruyendo la vida de su entorno natural, la de sus semejantes y la suya propia con plena conciencia.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RECICLA-03.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12731\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RECICLA-03.png\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RECICLA-03.png 680w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RECICLA-03-192x300.png 192w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/RECICLA-03-654x1024.png 654w\" sizes=\"auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 30\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: right;\">*Universidad Auto\u0301noma de Nuevo Leo\u0301n, San Nicola\u0301s de los Garza, Me\u0301xico.<br \/>\nE-mail: cantup@hotmail.com<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<h4>REFERENCIAS<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Bartra, A. (2013). Crisis civilizatoria. En: R. Ornelas (coord.). <em>Crisis civilizatoria<\/em> <em>y superacio\u0301n del capitalismo<\/em>. Me\u0301xico: Universidad Nacional Auto\u0301noma de Me\u0301xico.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Broswimmer, F.J. (2002). <em>Ecocide. A Short History of the Mass Extinction of Species<\/em>. Sterling: Pluto Press.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Cantu\u0301-Marti\u0301nez, P.C. (2015). Ascenso del desarrollo sustentable. De Estocolmo a Ri\u0301o +20. <em>Ciencia UANL<\/em>. 18(75):33-39.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Casierra-Posada, P. (2017). Planeta Agua en lugar de Planeta Tierra. <em>Pensamiento y Accio\u0301n<\/em>. 23:103-111.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Colome\u0301s, N.M., y Valenzuela, V.H. (2020). Ecologi\u0301a poli\u0301tica y crisis civilizatoria: una revisio\u0301n necesaria para el debate sociomedioambiental. <em>Utopi\u0301a y Praxis <\/em>Latinoamericana. 25(9):70-80.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>De Castro, C. (2013). En defensa de una teori\u0301a Gaia orga\u0301nica. <em>Ecosistemas<\/em>. 22(2):113-118.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Echeverri, M. (2020).<em> El Planeta Azul: la Tierra<\/em>. Disponible en: https:\/\/www2.utp.edu.co\/planetario\/inicio\/el-planeta-azul- la-tierra.html<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Lander, E. (2020).<em> Crisis civilizatoria. Experiencias de los gobiernos progresistas y debates en la izquierda latinoamericana<\/em>. Quito: FLACSO.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Latour, B. (2020).<em> La sfida di Gaia.<\/em> Milano: Meltemi Editore.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Lovelock, J. (1979). <em>Gaia. A new look at life on earth<\/em>. Oxford. Oxford Universty Press.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Lovelock, J. (2009). <em>La tierra se agota<\/em>. Barcelona: Ed. Planeta.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Maturana, H., y Varela, F. (1994). <em>De ma\u0301quinas y seres vivos<\/em>. Santiago de Chile: Editorial Universitaria.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Monod, J. (1970). <em>El azar y la necesidad<\/em>. Barcelona: Ed. Orbis.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Ortega-Gutie\u0301rrez, F. (2015). El origen <em>geolo\u0301gico de la vida: una perspectiva desde la meteori\u0301tica. TIP Revista Especializada en Ciencias Qui\u0301mico-Biolo\u0301gicas<\/em>. 18(1):71-81.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Portilla, J.G. (2011). El planeta tierra como un recepta\u0301culo de vida: \u00bfun planeta corriente o una rareza en el universo? <em>Acta Biol. Colomb<\/em>. 16(3):3-14.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Rami\u0301rez, M.T. (2011). <em>Humanismo para una nueva e\u0301poca. Nuevos ensayos sobre el pensamiento de Luis Villoro<\/em>. Me\u0301xico: Siglo Veintiuno Editores.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Valqui, C., Manzano, M.A., Quintero, D.M., <em>et al<\/em>. (2021). Las Humanidades ante la crisis civilizatoria del Siglo XXI: una contribucio\u0301n cri\u0301tica de la complejidad diale\u0301ctica. <em>Dialektika Revista de Investigacio\u0301n Filoso\u0301fica y Teori\u0301a Social<\/em>. 3(6):11-24.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Varela, F.G., Maturana, H.R., y R. Uribe, R. (1974). Autopoiesis: The organization of living systems, its characterization and a model. <em>Biosystems<\/em>. 5(4):187-196.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Verstappen, H. (2019). El planeta Tierra y la humanidad. <em>Investigaciones Geogra\u0301ficas<\/em>. 100:1-9.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Watanabe, Y., Martini, J., y Ohmoto, H. (2000). Geochemical evidence for terrestrial ecosystems 2.6 billion years ago. Nature. 408:574-578.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 33\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Wheeler, H. (1971). Ecocatastrophe. En: C. Fadiman y J. White (eds.). <em>Ecocide and thoughts toward survival.<\/em> Santa Barbara: Center for the Study of Democratic Institutions.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pedro C\u00e9sar Cant\u00fa Mart\u00ednez* CIENCIA UANL \/ AN\u0303O 26, No.120, julio-agosto 2023 Descargar PDF Hace cincuenta y tres an\u0303os, en 1972, en Estocolmo, Suecia, se haci\u0301a un contraste del actuar de la sociedad humana frente a la biosfera, analizando los estragos e impactos ambientales que procedi\u0301an del crecimiento poblacional y la contaminacio\u0301n proveniente de las actividades productivas, cuya finalidad era [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":12725,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-12673","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sustentabilidad-ecologica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12673","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12673"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12673\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12765,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12673\/revisions\/12765"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12725"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12673"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12673"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12673"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}