{"id":12048,"date":"2022-09-01T11:55:45","date_gmt":"2022-09-01T16:55:45","guid":{"rendered":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=12048"},"modified":"2022-09-30T13:55:28","modified_gmt":"2022-09-30T18:55:28","slug":"de-androides-obesidad-y-aves-mentirosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=12048","title":{"rendered":"De androides, obesidad y aves mentirosas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12049\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/1-1024x1024.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/1-1024x1024.png 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/1-300x300.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/1-150x150.png 150w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/1-768x768.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/1-1536x1536.png 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/1-2048x2048.png 2048w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/1-90x90.png 90w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/1-75x75.png 75w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 77\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ AN\u0303O 25, No.115, septiembre-octubre 2022<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 80\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: right;\">LUIS ENRIQUE GO\u0301MEZ VANEGAS*<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">PDF:\u00a0<a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Ciencia_en_breve_115.pdf\">Ciencia_en_breve_115<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Yo no s\u00e9 a ustedes, pero a m\u00ed m\u00e1s de una vez me rega\u00f1aron por comer muchos dulces, y la frase siempre era la misma: \u201cNo comas muchos dulces porque te va a dar az\u00facar\u201d. Y es que las mam\u00e1s casi siempre tienen raz\u00f3n, prueba de ello es que por culpa de toda esa comida chatarra que consumimos, mucha gente en el mundo tiene diabetes. S\u00f3lo en Estados Unidos la cifra asciende a m\u00e1s de 34 millones, seg\u00fan algunas estimaciones.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>La vigilancia de los niveles de glucosa en sangre por el propio paciente de diabetes es esencial para mantener a raya a la enfermedad, pero el dolor y la incomodidad causados por la necesidad diaria de tomar muestras de sangre pinch\u00e1ndose un dedo pueden hacer que la gente no se haga la prueba con la frecuencia que deber\u00eda. Sin embargo, hay una buena noticia, y es que investigadores de la Universidad de California han desarrollado un dispositivo de bolsillo que puede medir la glucosa \u00a1en el sudor de la yema de un dedo!, bastando para ello un contacto f\u00edsico suave y breve. El dispositivo cuenta con un algoritmo personalizable para cada individuo que proporciona una estimaci\u00f3n precisa de los niveles de glucosa en sangre.<\/p>\n<p>Dado que los niveles de az\u00facar son mucho m\u00e1s bajos en el sudor que en la sangre, pueden variar con la tasa de sudoraci\u00f3n de una persona y las propiedades de la piel. En consecuencia, el nivel de glucosa en el sudor no suele reflejar con exactitud el valor en sangre. Para obtener una estimaci\u00f3n m\u00e1s fiable del nivel de az\u00facar en sangre a partir del sudor, se opt\u00f3 por idear un sistema que pudiera recoger el sudor de la yema del dedo, medir la glucosa y luego corregir la variabilidad individual.<\/p>\n<p>Cuando la persona coloca la yema del dedo sobre la superficie del sensor durante un minuto, un hidrogel absorbe peque\u00f1as cantidades de sudor. En el interior del sensor, la glucosa del sudor experimenta una reacci\u00f3n enzim\u00e1tica que da lugar a una peque\u00f1a corriente el\u00e9ctrica detectable por un componente del dispositivo.<\/p>\n<p>En las pruebas, el algoritmo tuvo una precisi\u00f3n superior a 95% en la predicci\u00f3n de los niveles de glucosa en sangre antes y despu\u00e9s de las comidas. Para mantener bien calibrado el dispositivo, la persona con diabetes necesitar\u00e1 un pinchazo en el dedo s\u00f3lo una o dos veces al mes. Los creadores de este sistema han publicado los detalles t\u00e9cnicos del mismo en la revista acad\u00e9mica ACS Sensors, con el t\u00edtulo \u201cTouch-Based Fingertip Blood-Free Reliable Glucose Monitoring: Personalized Data Processing for Predicting Blood Glucose Concentrations\u201d (fuente: NCYT de Amazings\/ACS Sensors).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/2.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12050\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/2-1024x1024.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/2-1024x1024.png 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/2-300x300.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/2-150x150.png 150w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/2-768x768.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/2-1536x1536.png 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/2-2048x2048.png 2048w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/2-90x90.png 90w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/2-75x75.png 75w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La diabetes se caracteriza por un nivel elevado de az\u00facar en la sangre y la aparici\u00f3n de resistencia a la insulina, la hormona que permite a las c\u00e9lulas utilizar el az\u00facar presente en la sangre para obtener energ\u00eda; tambi\u00e9n est\u00e1 muy relacionada con la obesidad, pues el exceso de tejido adiposo blanco (tejido graso com\u00fanmente llamado grasa blanca, que contiene la mayor parte de la energ\u00eda almacenada en el cuerpo) se asocia con estos s\u00edntomas.<\/p>\n<p>Ahora, lo interesante aqu\u00ed es que los seres humanos y otros mam\u00edferos tenemos un segundo tipo de grasa: la grasa marr\u00f3n, tambi\u00e9n llamada tejido adiposo marr\u00f3n, un tipo especial de grasa corporal que se activa cuando uno se enfr\u00eda, es decir, produce calor para ayudar a mantener la temperatura corporal en condiciones de baja temperatura. Al contener muchas m\u00e1s mitocondrias (la parte de la c\u00e9lula que tiene como principal funci\u00f3n producir energ\u00eda) que la grasa blanca, el tejido adiposo marr\u00f3n se ha investigado como instrumento potencial para la p\u00e9rdida de peso, pero tambi\u00e9n se ha venido sospechando que puede ser capaz de mejorar el nivel de az\u00facar en sangre, independientemente de su ayuda a perder kilos de m\u00e1s.<\/p>\n<p>Un equipo del Centro M\u00e9dico del Sudoeste, dependiente de la Universidad de Texas en Estados Unidos, se propuso averiguar hasta qu\u00e9 punto el tejido adiposo marr\u00f3n puede ayudar a que el cuerpo regule bien los niveles de az\u00facar, pues se ha comprobado que, efectivamente, la grasa marr\u00f3n parece ser capaz de desempe\u00f1ar un importante papel protector contra la diabetes.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Los investigadores hicieron este descubrimiento mientras estudiaban la PLIN5, una prote\u00edna que recubre las gotas de l\u00edpidos en el interior de las c\u00e9lulas, particularmente en el tejido adiposo marr\u00f3n. Cuando modificaron gen\u00e9ticamente ratones, algunos ejemplares, que ten\u00edan un exceso de PLIN5 en el tejido adiposo marr\u00f3n, mantuvieron concentraciones de az\u00facar significativamente menores y una mayor sensibilidad a la insulina durante las pruebas de tolerancia a la glucosa, en comparaci\u00f3n con aqu\u00e9llos con niveles normales de esta prote\u00edna. Tambi\u00e9n era menor su tendencia a presentar h\u00edgado graso, un rasgo nocivo asociado a la diabetes tipo II.<\/p>\n<p>Buscando el mecanismo subyacente en estos cambios positivos, los cient\u00edficos descubrieron que las mitocondrias en las c\u00e9lulas de tejido adiposo marr\u00f3n de los ratones modificados gen\u00e9ticamente se hab\u00edan adaptado para quemar m\u00e1s grasa, de forma similar a lo que se observa en los animales normales sometidos a temperaturas ambientales bajas. Sin embargo, la adaptaci\u00f3n no era suficiente para explicar el efecto de reducci\u00f3n del az\u00facar en sangre. Los expertos comprobaron que los adipocitos blancos de los animales que ten\u00edan un exceso de PLIN5 en sus adipocitos marrones eran m\u00e1s peque\u00f1os y presentaban reducciones en algunos marcadores de inflamaci\u00f3n, cambios que se asocian a una mejor sensibilidad a la insulina y un mejor metabolismo del az\u00facar (fuente: NCYT de Amazings).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/3.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12051\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/3-1024x1024.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/3-1024x1024.png 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/3-300x300.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/3-150x150.png 150w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/3-768x768.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/3-1536x1536.png 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/3-2048x2048.png 2048w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/3-90x90.png 90w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/3-75x75.png 75w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Sentirse bien y estar contentos es muy importante, \u00bft\u00fa sab\u00edas que el contacto interpersonal entre humanos tiende a generar efectos positivos?, como la reducci\u00f3n del estr\u00e9s. Por eso nos afecta la soledad, porque necesitamos a alguien con quien hablar, re\u00edr y hasta \u201cpelear\u201d. Pero qu\u00e9 pensar\u00edas si el que tienes enfrente no es un humano, sino un robot. Los efectos psicol\u00f3gicos del contacto f\u00edsico con los robots han comenzado a ser explorados, y algunos estudios han detectado efectos significativos mientras que otros no han encontrado ninguno.<\/p>\n<p>En un nuevo estudio para ayudar a aclarar la cuesti\u00f3n, especialistas de las universidades del Ruhr en Bochum (Alemania) y de Duisburgo-Essen, en Alemania, reclutaron a 48 estudiantes para que entablaran una conversaci\u00f3n de asesoramiento escolar con un robot humanoide. En el transcurso de la conversaci\u00f3n con algunos de los participantes, el robot acarici\u00f3 de manera breve y aparentemente espont\u00e1nea el dorso de la mano del participante. Esto difiere del dise\u00f1o de otros estudios, que se basaron en el contacto f\u00edsico humano-robot iniciado por el ser humano.<\/p>\n<p>En respuesta al toque del robot, la mayor\u00eda de los participantes sonri\u00f3 y se rio, y ninguno se apart\u00f3. Quienes fueron tocados eran m\u00e1s propensos que quienes no lo fueron a aceptar la propuesta que el robot les hizo de interesarse por un curso acad\u00e9mico concreto del que se habl\u00f3 durante la conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se pidi\u00f3 a los participantes que rellenaran un cuestionario despu\u00e9s de la conversaci\u00f3n con el robot. Los participantes que fueron tocados informaron de un mejor estado emocional tras la conversaci\u00f3n que quienes no fueron tocados. Sin embargo, los que no fueron tocados opinaron sobre el robot y su interacci\u00f3n con \u00e9l de forma tan favorable como quienes fueron tocados.<\/p>\n<p>Las investigadoras concluyen que el contacto f\u00edsico iniciado por el robot durante la conversaci\u00f3n puede tener un efecto positivo en la experiencia de las personas. Adem\u00e1s, el impacto en el cumplimiento de las peticiones podr\u00eda aprovecharse para utilizar los robots con fines motivadores, por ejemplo, para persuadir a la gente de que haga ejercicio f\u00edsico.<\/p>\n<p>Los resultados del<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>estudio se han hecho p\u00fablicos en la revista <em>PLoS ONE<\/em>. La referencia del trabajo es la siguiente: Hoffmann, L., Kr\u00e4mer, N.C. (2021). The persuasive power of robot touch. Behavioral and evaluative consequences of non-functional touch from a robot. <em>PLoS ONE<\/em>. 16(5): e0249554.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/4.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12053\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/4-1024x1024.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/4-1024x1024.png 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/4-300x300.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/4-150x150.png 150w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/4-768x768.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/4-1536x1536.png 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/4-2048x2048.png 2048w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/4-90x90.png 90w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/4-75x75.png 75w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Pero imag\u00ednate que un robot no s\u00f3lo te tome de la mano y te persuada a que compres un curso en especial, sino que sea tu compa\u00f1ero en el trabajo y te sonr\u00eda o ponga cara de enojado o de sorpresa. Y es que se sabe que el lenguaje no verbal es un componente importante de la comunicaci\u00f3n entre seres humanos, para quienes las expresiones faciales desempe\u00f1an un gran papel a la hora de generar confianza, no obstante, la mayor\u00eda de los robots con aspecto humano (androides) son inexpresivos.<\/p>\n<p>Con el creciente uso de robots en lugares en los que deben colaborar estrechamente con humanos, desde residencias para ancianos hasta almacenes y f\u00e1bricas, la necesidad de un aut\u00f3mata que no s\u00f3lo tenga aspecto humano, sino que adem\u00e1s sea receptivo a la expresi\u00f3n de emociones humanas, es cada vez m\u00e1s urgente.<\/p>\n<p>Al respecto, un equipo de la Universidad de Columbia, en Nueva York, lleva cinco a\u00f1os trabajando en la creaci\u00f3n y desarrollo de EVA, un nuevo robot de tipo androide y aut\u00f3nomo con rostro blando y expresivo que es sensible a las expresiones faciales de los humanos que tenga cerca y es capaz de corresponder a ellas.<\/p>\n<p>Aunque parezca sencillo, lograr que la cara de un androide resulte convincente y adopte expresiones faciales que se vean tan naturales como las de una persona ha sido un reto formidable. Durante d\u00e9cadas, las partes del cuerpo de estas m\u00e1quinas han sido de metal o pl\u00e1stico duro, materiales demasiado r\u00edgidos para tener la flexibilidad que exige emular al rostro humano.<\/p>\n<p>EVA, el nuevo androide, puede expresar las seis emociones b\u00e1sicas de ira, asco, miedo, alegr\u00eda, tristeza y sorpresa, as\u00ed como versiones menos marcadas de ellas y tambi\u00e9n diversas combinaciones. Para lograrlo cuenta con \u201cm\u00fasculos\u201d artificiales (a base de motores y cables) que tiran de puntos espec\u00edficos de la cara de EVA, imitando los movimientos de los m\u00e1s de 42 m\u00fasculos diminutos unidos en varios puntos a la piel y los huesos de las caras humanas.<\/p>\n<p>Esto es m\u00e9rito de la parte mec\u00e1nica, pero tambi\u00e9n de la inform\u00e1tica, ya que EVA, gracias al sistema de inteligencia artificial con el que se la ha dotado, es capaz de \u201cleer\u201d las expresiones de emociones y luego corresponder a ellas.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Los creadores de EVA advierten que esta androide es todav\u00eda un experimento de laboratorio, y que su capacidad de comunicaci\u00f3n no verbal est\u00e1 a\u00fan muy lejos de la compleja forma en que los humanos nos comunicamos entre nosotros mediante expresiones faciales (fuente: NCYT de Amazings).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/5.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12054\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/5-1024x1024.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/5-1024x1024.png 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/5-300x300.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/5-150x150.png 150w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/5-768x768.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/5-1536x1536.png 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/5-2048x2048.png 2048w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/5-90x90.png 90w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/5-75x75.png 75w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Y si habl\u00e1bamos l\u00edneas antes de un enemigo silencioso pero mortal como la diabetes, ahora quiero platicarte de otros dos que tambi\u00e9n nos est\u00e1n ganando la batalla y restando muchas fuerzas: la obesidad y el sobrepeso. Se estima que en pa\u00edses como Australia y M\u00e9xico, dos tercios de la poblaci\u00f3n adulta tienen obesidad o sobrepeso. Ese exceso de kilos puede dar lugar a complicaciones m\u00e9dicas severas, como diabetes, enfermedades cardiovasculares y algunos c\u00e1nceres, y aunque los cambios en el estilo de vida son esenciales para perder peso, la medicaci\u00f3n es una opci\u00f3n de tratamiento complementario crucial para algunas personas.<\/p>\n<p>Sin embargo, la mayor\u00eda de los medicamentos actuales utilizados para tratar la obesidad act\u00faan sobre el cerebro para suprimir el apetito y pueden tener efectos secundarios notables que limitan su uso. De hecho, un nuevo estudio revela un enfoque alternativo en el cual se act\u00faa directamente en los tejidos grasos y que implica la generaci\u00f3n de calor corporal. Este enfoque podr\u00eda ser una forma m\u00e1s segura de prevenir y tratar la obesidad.<\/p>\n<p>En el estudio, realizado por el equipo del Instituto Garvan de Investigaci\u00f3n M\u00e9dica en Australia, se utilizaron modelos experimentales y biopsias de tejido graso de individuos obesos. Los resultados de la investigaci\u00f3n indican que el bloqueo de un receptor espec\u00edfico de la mol\u00e9cula neurop\u00e9ptido Y(NPY), que ayuda a nuestro organismo a regular su producci\u00f3n de calor, podr\u00eda aumentar el metabolismo de las grasas (o sea su uso para eliminarlas del cuerpo) y evitar el aumento de peso.<\/p>\n<p>El receptor Y1 act\u00faa como \u201cfreno\u201d de la generaci\u00f3n de calor en el cuerpo. En el nuevo estudio se comprob\u00f3 que bloquear este receptor en los tejidos grasos transform\u00f3 la grasa \u201calmacenadora de energ\u00eda\u201d en grasa \u201cconsumidora de energ\u00eda\u201d, lo que activ\u00f3 la producci\u00f3n de calor corporal y redujo el aumento de peso.<\/p>\n<p>En el estudio, se constat\u00f3 que los ratones a los que se les administr\u00f3 el BIBO3304 y se les aliment\u00f3 con una dieta alta en grasas ganaron alrededor de 40% menos de peso corporal durante siete semanas que los ratones que s\u00f3lo recibieron una dieta alta en grasas. Esta reducci\u00f3n significativa del aumento de peso corporal se debi\u00f3 a un aumento de la generaci\u00f3n de calor corporal y a la reducci\u00f3n de la masa grasa.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, cuando aplicaron el BIBO3304 a c\u00e9lulas grasas humanas aisladas de individuos obesos, descubrieron que empezaron a activar los mismos genes implicados en la producci\u00f3n de calor que los ratones, lo que sugiere que actuar en la v\u00eda del receptor Y1 podr\u00eda aumentar en los humanos el metabolismo de las grasas, reduciendo as\u00ed el aumento de peso. El estudio se titula \u201cPeripheral-specific Y1 receptor antagonism increases thermogenesis and protects against diet-induced obesity\u201d. Y se ha publicado en la revista acad\u00e9mica <em>Nature Communications<\/em> (fuente: NCYT de Amazings).<a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/6.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12055\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/6-1024x1024.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/6-1024x1024.png 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/6-300x300.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/6-150x150.png 150w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/6-768x768.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/6-1536x1536.png 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/6-2048x2048.png 2048w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/6-90x90.png 90w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/6-75x75.png 75w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La obesidad, el sobrepeso y la diabetes son problemas graves, as\u00ed como las enfermedades cardiacas. Ahora se sabe que las personas con este tipo de padecimiento son m\u00e1s propensas a sufrir problemas neurol\u00f3gicos que desembocan en demencias y viceversa, pero hasta ahora se desconoc\u00eda si esta relaci\u00f3n tambi\u00e9n existe en personas m\u00e9dicamente calificables de sanas. Una investigaci\u00f3n ha explorado ahora esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Un grupo de la Universidad Queen Mary de Londres, en el Reino Unido, examin\u00f3 los v\u00ednculos entre la salud del coraz\u00f3n y la funci\u00f3n cognitiva en m\u00e1s de 32,000 personas. Evalu\u00f3 la salud del coraz\u00f3n mediante mediciones de anatom\u00eda y de funci\u00f3n obtenidas a partir de escaneos por resonancia magn\u00e9tica. La funci\u00f3n cognitiva se evalu\u00f3 mediante pruebas de inteligencia fluida (la capacidad de resolver problemas basados en la l\u00f3gica) y el tiempo de reacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los resultados muestran que, en este amplio grupo de individuos mayoritariamente sanos, los que ten\u00edan una estructura y una funci\u00f3n cardiaca m\u00e1s saludables obtuvieron resultados significativamente mejores en las pruebas de capacidad cognitiva. Para investigar los mecanismos subyacentes en las relaciones observadas, el equipo tambi\u00e9n estudi\u00f3 si los v\u00ednculos entre la salud del coraz\u00f3n y la del cerebro pod\u00edan estar relacionados con factores de riesgo compartidos de enfermedades vasculares, como la diabetes, el tabaquismo, la hipertensi\u00f3n arterial y la obesidad.<\/p>\n<p>Los m\u00e9dicos descubrieron que, aunque estos factores eran importantes para determinar tanto la salud del coraz\u00f3n como la del cerebro, no proporcionaban una explicaci\u00f3n completa de las asociaciones observadas. Esto sugiere que otros mecanismos alternativos pueden ser importantes en la mediaci\u00f3n de las interacciones entre el coraz\u00f3n y el cerebro.<\/p>\n<p>Por ejemplo, algunos estudios anteriores demostraron que las prote\u00ednas que se depositan anormalmente en el cerebro con la enfermedad de Alzheimer tambi\u00e9n pueden acumularse en el m\u00fasculo card\u00edaco y provocar problemas de salud en \u00e9l. Otra posibilidad es que la mala salud del cerebro y la mala salud del coraz\u00f3n sean meramente consecuencias de un envejecimiento algo m\u00e1s r\u00e1pido de lo normal.<\/p>\n<p>Los especialistas advierten que, al tratarse de un estudio observacional, no es posible llegar a conclusiones definitivas sobre la causalidad y no se puede afirmar que las enfermedades card\u00edacas causen un deterioro de la cognici\u00f3n, o viceversa. Tambi\u00e9n es posible que la salud del cerebro y la del coraz\u00f3n parezcan estar conectadas debido a su asociaci\u00f3n com\u00fan con un tercer factor. El estudio se titula \u201cAssociations of cognitive performance with cardiovascular magnetic resonance phenotypes in the UK Biobank\u201d, y ha sido publicado en la revista acad\u00e9mica <em>European Heart Journal Cardiovascular Imaging<\/em> (fuente: NCYT de Amazings).<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/7.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12056\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/7-1024x1024.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/7-1024x1024.png 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/7-300x300.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/7-150x150.png 150w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/7-768x768.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/7-1536x1536.png 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/7-2048x2048.png 2048w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/7-90x90.png 90w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/7-75x75.png 75w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Ahora d\u00e9jame cambiar un poco de tema para hablar de algo que me llam\u00f3 la atenci\u00f3n, y es que es com\u00fan en muchos animales que el crecimiento de las cr\u00edas siga un ritmo concreto, que no var\u00eda mucho de un individuo a otro. Sin embargo, ante una escasez de comida, la cr\u00eda puede sufrir trastornos graves en su desarrollo y morir. Pero no era as\u00ed en los dinosaurios de la especie <em>Massospondylus carinatus<\/em>, que ten\u00edan un ciclo de crecimiento muy flexible, seg\u00fan se deduce de los resultados de una investigaci\u00f3n reciente.<\/p>\n<p>El <em>Massospondylus<\/em> era un dinosaurio de tama\u00f1o medio, de hasta 500 kg de peso, que vivi\u00f3 en el Jur\u00e1sico temprano, es decir, hace unos 200 millones de a\u00f1os y se alimentaba de plantas como los helechos. Al observar los huesos f\u00f3siles del muslo bajo el microscopio, los investigadores pueden contar los anillos de crecimiento, comparables a los anillos de crecimiento anual de un \u00e1rbol, esto les permite averiguar cu\u00e1nto creci\u00f3 cada a\u00f1o el animal estudiado.<\/p>\n<p>Observando los anillos de crecimiento en huesos de <em>Massospondylus carinatus<\/em>, el equipo del Museo Americano de Historia Natural en Nueva York, y de la Universidad de Witwatersrand, en Sud\u00e1frica, ha podido demostrar que el crecimiento variaba de una estaci\u00f3n a otra, m\u00e1s como un \u00e1rbol que como un cachorro o un beb\u00e9 humano. Un a\u00f1o pod\u00edan ganar 100 kilos de peso corporal y al a\u00f1o siguiente s\u00f3lo 10.<\/p>\n<p>El estudio sugiere que el crecimiento del <em>Massospondylus<\/em> respond\u00eda directamente a las condiciones ambientales. En un buen a\u00f1o, con mucha lluvia y alimento, la cr\u00eda crec\u00eda mucho, por ejemplo, hasta casi duplicar su tama\u00f1o. En un a\u00f1o malo, en el que los nutrientes eran escasos, apenas crec\u00eda. Los especialistas sugieren que esta estrategia de crecimiento pudo ayudar al <em>Massospondylus<\/em> a hacer frente a las duras condiciones ambientales que siguieron a la extinci\u00f3n masiva de finales del Tri\u00e1sico, hace 200 millones de a\u00f1os, cuando m\u00e1s de la mitad de las especies sucumbieron (fuente: NCYT de Amazings).<a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/8.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12057\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/8-1024x1024.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/8-1024x1024.png 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/8-300x300.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/8-150x150.png 150w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/8-768x768.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/8-1536x1536.png 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/8-2048x2048.png 2048w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/8-90x90.png 90w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/8-75x75.png 75w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La vida de los animales siempre es muy interesante, porque hay infinidad de cosas que desconocemos, por ejemplo, qu\u00e9 me responder\u00edas si te dijera que te voy a hablar de unas aves muy particulares, pues son maestras de la mentira, como los y las ex de muchos de los que est\u00e1n leyendo esto (risas nerviosas aqu\u00ed).<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>El enga\u00f1o y la mentira son aspectos de la comunicaci\u00f3n que requieren un nivel bastante alto de inteligencia. Comunicar intencionadamente informaci\u00f3n falsa a los dem\u00e1s permite a un individuo obtener una ventaja sobre el receptor o receptores de dicha informaci\u00f3n. Los humanos juzgamos la fiabilidad de nuestros interlocutores bas\u00e1ndonos mayormente en nuestra experiencia personal. Si alguien nos miente repetidamente, lo m\u00e1s probable es que dejemos de confiar en esa persona muy pronto. \u00bfExiste en otros animales un proceso comparable de p\u00e9rdida de credibilidad? Un estudio reciente ha examinado la cuesti\u00f3n en el caso de una especie de ave.<\/p>\n<p>Los p\u00e1jaros de la especie <em>Perisoreus infaustus<\/em> viven en grupos territoriales y tienen un elaborado sistema de comunicaci\u00f3n: una amplia gama de sonidos les permite advertirse mutuamente de la presencia de diferentes depredadores, as\u00ed como del comportamiento de su m\u00e1s feroz enemigo: el halc\u00f3n. Sin embargo, en ocasiones, los vecinos que se inmiscuyen en el territorio de un grupo ajeno utilizan con un prop\u00f3sito diferente los mismos sonidos que indicar\u00edan la presencia de un halc\u00f3n. Su objetivo es enga\u00f1ar a los miembros del grupo sobre la presencia del depredador, y as\u00ed ahuyentarlos para acceder a su comida.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de las aves que reciben la alerta es delicada. Si ignoran el aviso, podr\u00eda llevarlas a un desenlace fatal. Pero si hacen caso de \u00e9ste, el resultado, aunque no fatal, tambi\u00e9n podr\u00eda perjudicarlas. \u00bfC\u00f3mo juzgan estos p\u00e1jaros el nivel de credibilidad de cada aviso que reciben?<\/p>\n<p>Para responder a esta pregunta, cient\u00edficos de la Universidad de Constanza, en Alemania, examinaron una poblaci\u00f3n de p\u00e1jaros salvajes de esa especie en el norte de Suecia.<\/p>\n<p>Sus experimentos y observaciones muestran que estos p\u00e1jaros conf\u00edan mucho en las advertencias de los miembros de su propio grupo, pero mayormente ignoran las advertencias de sus cong\u00e9neres de otros grupos. As\u00ed, las aves utilizan la informaci\u00f3n social para diferenciar entre las advertencias fiables y las que muy probablemente son falsas. En definitiva, s\u00f3lo conf\u00edan en las advertencias de los miembros de su propio grupo, porque son los individuos con los que suelen cooperar y existe confianza. En cambio, aunque los p\u00e1jaros vecinos no sean unos desconocidos, no forman parte del grupo y por tanto sus intenciones no son de fiar (fuente: NCYT de Amazings).<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/9.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12058\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/9-1024x1024.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/9-1024x1024.png 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/9-300x300.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/9-150x150.png 150w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/9-768x768.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/9-1536x1536.png 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/9-2048x2048.png 2048w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/9-90x90.png 90w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/9-75x75.png 75w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Hablando de comunicaci\u00f3n entre otras especies, d\u00e9jame contarte de una investigaci\u00f3n que propone t\u00e9cnicas para interpretar las se\u00f1ales el\u00e9ctricas que usan los hongos para comunicarse de forma interna. El objetivo es aprovechar la actividad el\u00e9ctrica de \u00e9stos para la computaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se sabe que algunos materiales poseen propiedades que pueden usarse para resolver problemas computacionales, seg\u00fan estudios acerca de la computaci\u00f3n basada en sustratos. Las computadoras BZ, las de moho mucilaginoso, las vegetales y las computadoras de canicas l\u00edquidas basadas en colisiones son s\u00f3lo algunos ejemplos de prototipos producidos para dispositivos inform\u00e1ticos futuros y emergentes. Sin embargo, modelar los procesos computacionales que existen en tales sistemas es una tarea dif\u00edcil en general, y determinar qu\u00e9 parte del sistema incorporado est\u00e1 realizando el c\u00e1lculo todav\u00eda no es algo que est\u00e9 adecuadamente definido.<\/p>\n<p>Afirmar que los hongos son los organismos vivos m\u00e1s inteligentes del mundo parece una exageraci\u00f3n. Sin embargo, un reciente estudio de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), que a\u00f1ade m\u00e1s conocimientos a un conjunto creciente sobre el uso de los materiales f\u00fangicos, asienta esta idea, en el mismo sentido en que podemos considerar muy inteligente dentro de su limitado campo a una calculadora porque hace c\u00e1lculos con una velocidad y eficiencia mayores que las alcanzables por el ser humano. Las repercusiones que pueden tener los resultados de la nueva investigaci\u00f3n son muchas y con aplicaciones pr\u00e1cticas a medio y largo plazo. Entre ellas est\u00e1 la posibilidad de utilizar los tejidos de los hongos como aut\u00e9nticas m\u00e1quinas de computaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos emplear un hongo a modo de ordenador?<\/p>\n<p>El micelio de hongos como el <em>Pleurotus djamor<\/em>, tambi\u00e9n conocido como seta rosa, puede resolver una incre\u00edble gama de problemas de geometr\u00eda computacional, seg\u00fan comprob\u00f3 un estudio sobre materiales f\u00fangicos publicado tiempo atr\u00e1s. En el reciente trabajo se ha logrado demostrar que la seta rosa genera una serie de picos de potencial el\u00e9ctrico que se propagan por un micelio creciente.<\/p>\n<p>La propiedad electromagn\u00e9tica del hongo responde a la complej\u00edsima comunicaci\u00f3n interna que utiliza y puede analizarse y utilizarse para operar y desarrollar medidas de computaci\u00f3n. En la investigaci\u00f3n, los autores proponen diversas medidas para poder \u201ctraducir\u201d estas se\u00f1ales el\u00e9ctricas en mensajes seg\u00fan la clasificaci\u00f3n de los picos de potencial que se pueden detectar.<\/p>\n<p>Las se\u00f1ales el\u00e9ctricas en el tejido f\u00fangico son tan tenues y complejas que es imposible analizarlas con t\u00e9cnicas est\u00e1ndar de neurociencia, la disciplina que tradicionalmente se dedica a medirlas. La propuesta de los investigadores consiste en un m\u00e9todo para detectar el tiempo de llegada de los picos a trav\u00e9s de un algoritmo exhaustivo que permite una caracterizaci\u00f3n eficiente de la actividad el\u00e9ctrica.<\/p>\n<p>Para los autores, el objetivo de las computadoras f\u00fangicas no es reemplazar los chips de silicio, ya que las acciones en este tipo de ordenadores son demasiado lentas para eso. Pero s\u00ed se podr\u00edan usar las propiedades de los hongos como un \u201csensor ambiental a gran escala\u201d. Las redes f\u00fangicas podr\u00edan monitorizar de manera habitual y no urgente grandes cantidades de flujos de datos. Si pudi\u00e9ramos conectarnos a sus redes e interpretar las se\u00f1ales que utilizan para procesar la informaci\u00f3n, podr\u00edamos aprender m\u00e1s sobre lo que est\u00e1 sucediendo en un ecosistema y actuar en consecuencia. El estudio se titula \u201cElectrical activity of fungi: Spikes detection and complexity analysis\u201d, y se ha publicado en la revista acad\u00e9mica <em>Biosystems<\/em> (fuente: UOC).<a href=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/10.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12059\" src=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/10-1024x1024.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/10-1024x1024.png 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/10-300x300.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/10-150x150.png 150w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/10-768x768.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/10-1536x1536.png 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/10-2048x2048.png 2048w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/10-90x90.png 90w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/10-75x75.png 75w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Y si las aves mentirosas y los hongos el\u00e9ctricos no te sorprendieron, pues d\u00e9jame contarte ahora de unos bichos muy particulares: los insectos de la especie <em>Phyllotreta armoraciae<\/em>. Cuando se alimentan de sus plantas predilectas, estos peque\u00f1itos toman de ellas no s\u00f3lo nutrientes, sino tambi\u00e9n gluc\u00f3sidos de aceite de mostaza, los compuestos defensivos t\u00edpicos de diversas plantas de la familia <em>Brassicaceae<\/em>. Utilizando estos gluc\u00f3sidos, los <em>Phyllotreta<\/em> se convierten en \u201cbombas de aceite de mostaza\u201d vivientes, lo que disuade a sus depredadores de atacarlos para devorarlos.<\/p>\n<p>Aunque hace tiempo se sabe que <em>P. armoraciae<\/em> y otras especies con estrecho parentesco evolutivo pueden acumular glucosinolatos, se desconoc\u00eda c\u00f3mo absorben y almacenan altas cantidades de las sustancias de este tipo en su cuerpo. Ahora, un equipo del Instituto Max Planck de Ecolog\u00eda Qu\u00edmica en Alemania, se propuso identificar los transportadores de glucosinolatos en este insecto, y encontraron 1401 posibles transportadores en el intestino y el sistema excretor. Finalmente, los investigadores lograron identificar un grupo de transportadores espec\u00edficos de glucosinolatos.<\/p>\n<p>\u00c9stos se encuentran ubicados en el sistema excretor, concretamente en los as\u00ed llamados \u201ctubos de Malpighi\u201d. La funci\u00f3n de estas estructuras tubulares en los insectos es similar a la funci\u00f3n de los ri\u00f1ones en los vertebrados. El estudio es el primero en identificar transportadores en los tubos de Malpighi que permiten a un insecto acumular sustancias defensivas provenientes de plantas.<\/p>\n<p>El equipo quiere ahora identificar otros transportadores implicados en el fen\u00f3meno. Los insectos de la especie <em>Phyllotreta armoraciae<\/em> constituyen una plaga para diversos cultivos agr\u00edcolas, por ello, toda informaci\u00f3n sobre c\u00f3mo evitan los efectos perjudiciales de ingerir compuestos qu\u00edmicos que los vegetales usan para defenderse de insectos herb\u00edvoros, puede resultar crucial para idear alg\u00fan modo de volver vulnerables a esos insectos frente a las plantas de las que se alimentan.<\/p>\n<p>El estudio se titula \u201cSugar transporters enable a leaf beetle to accumulate plant defense compounds\u201d. Y se ha publicado en la revista acad\u00e9mica <em>Nature Communications<\/em> (fuente: NCYT de Amazings).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, San Nicol\u00e1s de los Garza, M\u00e9xico.<br \/>\nContacto: luis.gomezv@uanl.mx<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CIENCIA UANL \/ AN\u0303O 25, No.115, septiembre-octubre 2022 LUIS ENRIQUE GO\u0301MEZ VANEGAS* PDF:\u00a0Ciencia_en_breve_115 Yo no s\u00e9 a ustedes, pero a m\u00ed m\u00e1s de una vez me rega\u00f1aron por comer muchos dulces, y la frase siempre era la misma: \u201cNo comas muchos dulces porque te va a dar az\u00facar\u201d. Y es que las mam\u00e1s casi siempre tienen raz\u00f3n, prueba de ello [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":12049,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-12048","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-en-breve"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12048","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12048"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12048\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12107,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12048\/revisions\/12107"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12049"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12048"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12048"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12048"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}