{"id":11560,"date":"2022-03-01T09:20:59","date_gmt":"2022-03-01T15:20:59","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=11560"},"modified":"2022-05-02T09:19:57","modified_gmt":"2022-05-02T14:19:57","slug":"editorial-ciencia-uanl-25-112","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=11560","title":{"rendered":"EDITORIAL CIENCIA UANL 25-112"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/marie_curie_color.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-11561\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/marie_curie_color.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"595\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/marie_curie_color.jpg 1415w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/marie_curie_color-252x300.jpg 252w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/marie_curie_color-860x1024.jpg 860w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/marie_curie_color-768x914.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/marie_curie_color-1291x1536.jpg 1291w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 6\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 6\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: right;\">*CARMEN AMELIA MOLINA TORRES<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ AN\u0303O 25, No.112, marzo-abril 2022<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 6\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>La participacio\u0301n de las mujeres en la ciencia ha sido desde tiempos inmemorables un proceso con muchas dificultades. Quiza\u0301 el nombre de la cienti\u0301fica que ma\u0301s nos suena es el de Marie Curie, conocida por sus investigaciones sobre la radioactividad y ganadora de dos Premios Nobel, el de Fi\u0301sica en 1903 y el de Qui\u0301mica en 1911. Marie atraveso\u0301 por una serie de inconvenientes desde pequen\u0303a teniendo que acudir incluso a una universidad clandestina y trabajar como institutriz para costearse los estudios. Fue la primera mujer cienti\u0301fica en recibir el Premio Nobel y la primera catedra\u0301tica de la Universidad de la Sorbona de Pari\u0301s.<\/p>\n<p>Otras mujeres han hecho enormes aportes a la ciencia, pero sus nombres son poco conocidos. So\u0301lo por mencionar algunas, tenemos a Mary Anning, paleonto\u0301loga inglesa que describio\u0301 el primer pterosaurio y los primeros esqueletos de ictiosaurio y plesiosaurio; Hedy Lamarr, inventora y actriz austriaca, coautora de la tecnologi\u0301a en la que se basan las redes mo\u0301viles; Rosalind Franklin, qui\u0301mica y cristalo\u0301grafa inglesa, quien tomo\u0301 la primera foto de la doble he\u0301lice del ADN; Vera Rubin, astro\u0301noma estadounidense que realizo\u0301 investigaciones sobre la rotacio\u0301n espiral de las galaxias; Valentina Tereshkova, astronauta rusa y primera mujer en volar al espacio exterior, con un viaje de 48 vueltas a la tierra durante 71 horas, en 1963. En Me\u0301xico destaca Helia Bravo-Hollis, mexicana que en 1927 se convirtio\u0301 en la primera bio\u0301loga titulada en el pai\u0301s. Pionera en el estudio de Biologi\u0301a y especialmente de las cacta\u0301ceas, tema en el que fue referente internacional.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 6\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>El nu\u0301mero de mujeres en la ciencia y la ingenieri\u0301a esta\u0301 incrementando, pero au\u0301n los hombres continu\u0301an sobre<span style=\"font-size: 0.95em;\">pasando en nu\u0301mero, especialmente en los niveles ma\u0301s altos de estas profesiones. En el libro <em>\u00bfPor que\u0301 tan pocas?<\/em> Catherin Hill <em>et al<\/em>., habla de los recientes hallazgos sobre los factores sociales y ambientales que contribuyen a una baja representacio\u0301n de las mujeres en la ciencia y la ingenieri\u0301a. Hace treinta an\u0303os habi\u0301a 13 nin\u0303os por cada nin\u0303a que obteni\u0301a una puntuacio\u0301n superior a 700 en el examen de Matema\u0301ticas SAT a los 13 an\u0303os; hoy, esa proporcio\u0301n se ha reducido a alrededor de 3:1. Este aumento en el nu\u0301mero de nin\u0303as identificadas como \u201cmatema\u0301ticamente dotadas\u201d sugiere que la educacio\u0301n puede y marca una diferencia en los niveles ma\u0301s altos de rendimiento matema\u0301tico. Mientras las diferencias biolo\u0301gicas de ge\u0301nero, au\u0301n por entender bien, pueden jugar un papel, y claramente no son la historia completa. Otro hallazgo muestra que cuando los maestros y los padres conminan a las nin\u0303as a aprender y a que confien en su inteligencia obtienen mejores resultados en las pruebas y es ma\u0301s probable que digan que quieren seguir estudiando Matema\u0301ticas en el futuro. Es decir, hacerles creer en su potencial de crecimiento intelectual, en si\u0301 mismas, mejora los resultados.<\/span><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 7\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Segu\u0301n Catherine Hill <em>et al.<\/em>, la mayori\u0301a de las personas asocian los campos de ciencias y Matema\u0301ticas con \u00abmasculino\u00bb y los campos de humanidades y artes con \u201cfemenino\u201d. El sesgo impli\u0301cito es comu\u0301n, incluso entre individuos que rechazan activamente estos estereotipos. Este sesgo no so\u0301lo afecta las actitudes de los individuos hacia los dema\u0301s, tambie\u0301n puede influir en la probabilidad de que las nin\u0303as y las mujeres cultiven su propio intere\u0301s por las ciencias.<\/p>\n<p>El techo de cristal tambie\u0301n sigue siendo un obsta\u0301culo para las carreras de las mujeres en el mundo acade\u0301mico, a pesar de algunos avances. A nivel mundial, las mujeres han alcanzado la paridad nume\u0301rica (45-55%) en los\u00a0<span style=\"font-size: 0.95em;\">niveles de estudio de grado y ma\u0301ster y esta\u0301n en puertas de conseguirla en los niveles de doctorado (44%), segu\u0301n el Instituto de Estadi\u0301stica de la UNESCO. En Me\u0301xico, si bien los datos de la participacio\u0301n de las catedra\u0301ticas en proyectos de investigacio\u0301n resultan alentadores, puesto que ellas representan 40.8%, au\u0301n es necesario impulsar la participacio\u0301n de las mujeres en campos como el conocimiento del universo, la energi\u0301a y el desarrollo tecnolo\u0301gico. El Sistema Nacional de Investigadores (SNI), o\u0301rgano que reconoce la labor de las personas dedicadas a producir conocimientos cienti\u0301ficos y tecnolo\u0301gicos, en 2017, mostro\u0301 que so\u0301lo 36.7% de quienes perteneci\u0301an al Sistema eran mujeres. La diferencia se agudiza conforme el nivel del SNI aumenta.<\/span><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 7\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>El sesgo de ge\u0301nero tambie\u0301n se constata en los procesos de revisio\u0301n por pares y en los congresos cienti\u0301ficos, en los que se invita a hombres a hablar en paneles cienti\u0301ficos dos veces ma\u0301s que a mujeres (los datos sobre la proporcio\u0301n mundial de mujeres investigadoras se basan en la informacio\u0301n recopilada en 107 pai\u0301ses en el periodo 2015-2018 por el Instituto de Estadi\u0301stica de la UNESCO).<\/p>\n<p>Bajo este panorama, concluyo que el progreso educativo de las mujeres y su mayor inclusio\u0301n en la ciencia, la tecnologi\u0301a, la ingenieri\u0301a y las Matema\u0301ticas es au\u0301n un tema pendiente. El Estado y las organizaciones cienti\u0301ficas tienen el compromiso de implementar estrategias en el sistema educativo para aumentar el intere\u0301s de las nin\u0303as por la ciencia y la tecnologi\u0301a. Asimismo, se deben garantizar legislaciones y poli\u0301ticas pu\u0301blicas que favorezcan el acceso igualitario a becas, programas y fondos de investigacio\u0301n para las mujeres cienti\u0301ficas. Por u\u0301ltimo, como sociedad debemos promover la eliminacio\u0301n de roles y estereotipos de ge\u0301nero que masculinizan y por tanto acaparan el a\u0301mbito de la ciencia y la tecnologi\u0301a.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 6\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">*Universidad Auto\u0301noma de Nuevo Leo\u0301n.<br \/>\nContacto: carmelia7@hotmail.com<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>*CARMEN AMELIA MOLINA TORRES CIENCIA UANL \/ AN\u0303O 25, No.112, marzo-abril 2022 La participacio\u0301n de las mujeres en la ciencia ha sido desde tiempos inmemorables un proceso con muchas dificultades. 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