{"id":11036,"date":"2021-05-01T08:00:58","date_gmt":"2021-05-01T13:00:58","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=11036"},"modified":"2021-11-25T15:46:16","modified_gmt":"2021-11-25T21:46:16","slug":"helechos-invasivos-en-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=11036","title":{"rendered":"HELECHOS INVASIVOS EN M\u00c9XICO"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/portada.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-11038\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/portada.png\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"527\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/portada.png 754w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/portada-300x226.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 40\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: right;\">Salvador Gonz\u00e1lez De Le\u00f3n*, Alan Aguirre**, Oscar Briones*<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 40\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 24, No.107, mayo-junio 2021<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 40\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Los helechos pertenecen al reino de las plantas y constituyen un grupo distribuido en todo el planeta. Sus especies existen en variadas formas de crecimiento. Los hay herb\u00e1ceos, arborescentes, epifitos, trepadores y hasta flotantes o acu\u00e1ticos. Los esporofitos, fase de vida de los helechos con ra\u00edces, tallo y hojas, y que producen nuevas esporas, de algunas especies terrestres tienen la capacidad de prosperar en paisajes en los cuales no evolucionaron y modificar su distribuci\u00f3n y abundancia en el ecosistema colonizado. Los conceptos de especie no nativa, ex\u00f3tica, al\u00f3ctona o plaga se han utilizado como sin\u00f3nimos de especie invasora, pero son t\u00e9rminos que enfatizan el origen geogr\u00e1fico de la especie o los efectos que causan en el ecosistema, dejando de lado la ecolog\u00eda intr\u00ednseca en el proceso de invasi\u00f3n.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 40\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Valery <em>et al<\/em>. (2008) establecieron que una invasi\u00f3n biol\u00f3gica ocurre cuando una especie adquiere alguna ventaja sobre otras debido a la remoci\u00f3n de barreras naturales que imped\u00edan su proliferaci\u00f3n. Estas barreras pueden ser geogr\u00e1ficas, pero tambi\u00e9n los depredadores, polinizadores y los recursos como el agua o la luz pueden limitar la propagaci\u00f3n de la especie invasora. Cuando la barrera se rompe, los individuos invasores pueden multiplicarse y establecer poblaciones dominantes. A nivel mundial, la mayor\u00eda de los estudios sobre plantas invasoras han sido enfocados en aqu\u00e9llas con flores o angiospermas (Akomolafe y Rahmad, 2018), mientras que los helechos han sido poco investigados.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 41\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>El \u201chelecho macho\u201d o \u201cpesma\u201d (<em>Pteridium aquilinum<\/em>) es la \u00fanica especie terrestre reconocida como invasora en nuestro pa\u00eds (Comisi\u00f3n Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad; www.biodiversidad.gob.mx\/especies\/Invasoras\/invasoras). Sin embargo, la invasi\u00f3n de especies es un fen\u00f3meno global que se ha incrementado sustancialmente desde el siglo pasado y la presencia de especies de helechos invasores posiblemente es mucho mayor en M\u00e9xico. Actualmente, en nuestro pa\u00eds es insuficiente la informaci\u00f3n sobre la distribuci\u00f3n de las especies invasoras y su potencial agresividad (Estrada <em>et al<\/em>., 2018). Por lo anterior, el objetivo de este trabajo fue estimar la riqueza de especies de helechos terrestres con potencial invasor en la rep\u00fablica mexicana, as\u00ed como se\u00f1alar los efectos de la invasi\u00f3n en el ecosistema y los principales mecanismos de control de los helechos malezoides.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/mykyta-martynenko-_1UF_3TlKcQ-unsplash-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-11039\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/mykyta-martynenko-_1UF_3TlKcQ-unsplash-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/mykyta-martynenko-_1UF_3TlKcQ-unsplash-scaled.jpg 2560w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/mykyta-martynenko-_1UF_3TlKcQ-unsplash-300x200.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/mykyta-martynenko-_1UF_3TlKcQ-unsplash-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/mykyta-martynenko-_1UF_3TlKcQ-unsplash-768x512.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/mykyta-martynenko-_1UF_3TlKcQ-unsplash-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/mykyta-martynenko-_1UF_3TlKcQ-unsplash-2048x1365.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 42\">\n<h4 class=\"section\"><span style=\"font-size: 0.95em;\">CARACTER\u00cdSTICAS DE LOS<\/span>\u00a0<span style=\"font-size: 0.95em;\">HELECHOS INVASORES Y SU\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 0.95em;\">H\u00c1BITAT<\/span><\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 42\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>En los estudios sobre las invasiones de las especies se han identificado los rasgos biol\u00f3gicos de las plantas invasoras que les otorgan ventajas competitivas en los ecosistemas. Uno de los m\u00e1s importantes es la amplia tolerancia fisiol\u00f3gica que les permite desempe\u00f1arse \u00f3ptimamente bajo m\u00faltiples condiciones ambientales. Otros atributos de los helechos invasores son la capacidad para capturar los recursos necesarios para mantener altas tasas de crecimiento, capacidad para establecerse en sustratos deficientes en recursos, presencia de metabolismo para resistir climas extremos, facilidad de reproducci\u00f3n vegetativa y producci\u00f3n masiva de esporas de r\u00e1pida germinaci\u00f3n y largos periodos de viabilidad en el suelo (Van Kleunen <em>et al<\/em>., 2010). De las casi 11,000 especies de helechos existentes en el mundo, aproximadamente 5% tiene rasgos biol\u00f3gicos que podr\u00edan volverlas invasoras bajo ciertas condiciones, y la mayor\u00eda pertenece a las familias Gleicheniaceae y Dennstaedtiaceae (Robinson <em>et al<\/em>., 2010).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 42\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>En general, los helechos habitan regiones con alta evapotranspiraci\u00f3n y precipitaci\u00f3n anual, as\u00ed como topograf\u00eda compleja (Kessler, 2010). Sin embargo, los h\u00e1bitats en donde se han registrado invasiones de helechos tienen cierto grado de perturbaci\u00f3n humana, como las orillas de caminos y bordes de la vegetaci\u00f3n natural con \u00e1reas utilizadas en actividades agr\u00edcolas, pecuarias y zonas incendiadas o abandonadas. Los helechos invasores tambi\u00e9n pueden establecerse en h\u00e1bitats con disturbios naturales, como los claros provocados por la ca\u00edda de \u00e1rboles o sitios desprovistos de vegetaci\u00f3n debido a deslizamientos del terreno o inundaciones.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/pandu-ior-ZO6PQJ_Kljo-unsplash-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-11040\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/pandu-ior-ZO6PQJ_Kljo-unsplash-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"332\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/pandu-ior-ZO6PQJ_Kljo-unsplash-scaled.jpg 1700w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/pandu-ior-ZO6PQJ_Kljo-unsplash-199x300.jpg 199w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/pandu-ior-ZO6PQJ_Kljo-unsplash-680x1024.jpg 680w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/pandu-ior-ZO6PQJ_Kljo-unsplash-768x1156.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/pandu-ior-ZO6PQJ_Kljo-unsplash-1020x1536.jpg 1020w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/pandu-ior-ZO6PQJ_Kljo-unsplash-1360x2048.jpg 1360w\" sizes=\"auto, (max-width: 332px) 100vw, 332px\" \/><\/a><\/p>\n<h4 class=\"page\" title=\"Page 43\"><span style=\"font-size: 0.95em;\">EFECTOS DE LOS HELECHOS<\/span>\u00a0<span style=\"font-size: 0.95em;\">INVASORES SOBRE EL\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 0.95em;\">ECOSISTEMA<\/span><\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 43\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Las especies invasoras tienen efectos negativos sobre el crecimiento, la abundancia, la diversidad y el \u00e9xito reproductivo de las especies vegetales en el ecosistema (Vil\u00e0 <em>et al<\/em>., 2011). \u00c9stas han provocado da\u00f1os equivalentes a billones de d\u00f3lares al a\u00f1o en el mundo. S\u00f3lo en Australia se han gastado 4 billones de d\u00f3lares anualmente para controlar malezas invasoras (Marbuah <em>et al<\/em>., 2014). Los helechos terrestres invasores interrumpen los procesos ecol\u00f3gicos debido a que simplifican la estructura espacial de los h\u00e1bitats que invaden mediante la formaci\u00f3n de extensos parches monoespec\u00edficos, lo cual altera la abundancia, riqueza y estructura de la vegetaci\u00f3n en las comunidades vegetales nativas (Akomolafe y Rahmad, 2018).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 43\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>La productividad de las tierras laborables de muchas regiones del mundo ha sido afectada por la invasi\u00f3n de especies de helechos del g\u00e9nero <em>Pteridium<\/em> (Wolf <em>et al<\/em>., 2019). En el sur de M\u00e9xico existen amplias regiones afectadas por el helecho \u201cmarranero\u201d (<em>Pteridium arachnoideum<\/em>), una especie que posee estrategias competitivas agresivas que le permiten mantener su dominancia en los sitios invadidos. Las hojas en pie y las depositadas en el suelo como hojarasca de <em>P. arachnoideum<\/em> reducen de manera considerable la cantidad de luz, afectando negativamente la germinaci\u00f3n de las semillas y el crecimiento de las pl\u00e1ntulas de otras especies, y sus extensos rizomas y ra\u00edces son barreras f\u00edsicas que impiden el crecimiento de las ra\u00edces de otras especies (Aguilar-Dorantes <em>et al.<\/em>, 2014).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 44\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>La acumulaci\u00f3n de las frondas muertas de <em>Pteridium<\/em> sobre el suelo aumenta el almac\u00e9n de material inflamable y en consecuencia puede incrementar la severidad de los incendios. Posiblemente <em>P. arachnoideum<\/em> establece un mecanismo de retroalimentaci\u00f3n positiva con el fuego, ya que su rizoma le permite sobrevivir a los incendios forestales y posteriormente expandirse subterr\u00e1neamente a sitios aleda\u00f1os. El helecho trepador asi\u00e1tico (<em>Lygodium microphyllum<\/em>) se introdujo como planta para maceta colgante en los Estados Unidos de Am\u00e9rica, pero posteriormente se convirti\u00f3 en una plaga que afect\u00f3 m\u00e1s de 40,000 hect\u00e1reas en Florida (Goolsby, 2004). La invasi\u00f3n del helecho arborescente australiano (<em>Sphaeropteris cooperi<\/em>) benefici\u00f3 a las especies nativas de crecimiento r\u00e1pido, pero desplaz\u00f3 a las de crecimiento lento en Haw\u00e1i (Chau <em>et al<\/em>., 2011).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/pexels-lumn-1410232-scaled.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-11041\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/pexels-lumn-1410232-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"480\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/pexels-lumn-1410232-scaled.jpg 2560w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/pexels-lumn-1410232-300x206.jpg 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/pexels-lumn-1410232-1024x702.jpg 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/pexels-lumn-1410232-768x527.jpg 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/pexels-lumn-1410232-1536x1053.jpg 1536w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/pexels-lumn-1410232-2048x1405.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 44\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>MANEJO Y CONTROL DE LOS HELECHOS INVASORES<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 44\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Las medidas de control y manejo de las especies invasoras cuando las poblaciones dominan el paisaje son econ\u00f3mica y ambientalmente m\u00e1s costosas que las preventivas. Los casos m\u00e1s notables e importantes de invasi\u00f3n por helechos han sido protagonizados por <em>Pteridium aquilinum<\/em> en el hemisferio norte y <em>P. esculentum<\/em> en el hemisferio sur. En los tr\u00f3picos se han registrado invasiones de <em>P. arachnoideum<\/em> y <em>P. caudatum<\/em> y de tres subespecies de <em>P. aquilinum<\/em> (<em>feei<\/em>, <em>pubescens<\/em> y <em>latiusculum<\/em>) (Wolf <em>et al<\/em>., 2019).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 45\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>El control de <em>P. arachnoideum<\/em> en las regiones de clima templado con frecuencia ha sido aplicando los herbicidas asulam y glifosato. En climas c\u00e1lidos el control de las especies de <em>Pteridium<\/em> normalmente ha involucrado la poda de las hojas o la implementaci\u00f3n de tratamientos mec\u00e1nicos constituidos en su mayor\u00eda por la remoci\u00f3n de las hojas en la \u00e9poca de verano, cuando una fracci\u00f3n considerable de los carbohidratos almacenados en el rizoma es utilizada para la producci\u00f3n de hojas. Sin embargo, <em>P. arachnoideum<\/em> no exhibe el mismo patr\u00f3n anual de crecimiento en sitios invadidos del Neotr\u00f3pico, ya que en esta regi\u00f3n la producci\u00f3n de hojas es constante a lo largo del a\u00f1o.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 45\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>En M\u00e9xico, Aguilar Dorantes <em>et al<\/em>. (2014) llevaron a cabo medidas de control experimentalmente, lograron disminuir la cobertura, biomasa de hojas y rizomas de <em>P. arachnoideum<\/em> mediante la poda selectiva y uso de malla sombra. Tambi\u00e9n en M\u00e9xico, Douterlungne <em>et al<\/em>. (2013) controlaron a <em>P. caudatum<\/em> mediante la siembra sistem\u00e1tica de <em>Ochroma piramidale<\/em> en zonas invadidas, debido a que <em>O. piramidale<\/em> es un \u00e1rbol pionero de r\u00e1pido crecimiento con hojas grandes que impiden el paso de la luz y disminuyen la propagaci\u00f3n de los esporofitos. La aplicaci\u00f3n de glifosfato en soluci\u00f3n de 2% result\u00f3 en la reducci\u00f3n de 91% de cobertura del helecho trepador japon\u00e9s (<em>Lygodium japonicum<\/em>) en el sureste de los Estados Unidos de Am\u00e9rica (Minogue <em>et al<\/em>., 2010). El helecho arborescente australiano (<em>Sphaeropteris cooperi<\/em>) fue parcialmente controlado mediante el talado de sus troncos y la aplicaci\u00f3n del herbicida garlon en Haw\u00e1i (Chau <em>et al<\/em>., 2011).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 45\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>RIQUEZA DE HELECHOS INVASORES EN M\u00c9XICO<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 45\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Debido a la gravedad de los efectos negativos en los ecosistemas y a los impactos econ\u00f3micos de los helechos invasores, es necesario conocer las especies que se han comportado como invasoras en el mundo e investigar si existen reportes de su presencia en la rep\u00fablica mexicana. Con base en los estudios de Robinson <em>et al<\/em>. (2010), Tejero-D\u00edez y Torres-D\u00edaz (2012), Akomolafe y Rahmad (2018) y Jones <em>et al<\/em>. (2019), y mediante la depuraci\u00f3n de los datos del repositorio mundial Global Biodiversity Information Facility (GBIF 2019), se reconocieron 42 especies de helechos invasores terrestres en el mundo que crecen en M\u00e9xico (figura 1).<\/p>\n<div id=\"attachment_11042\" style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Figura1-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-11042\" class=\"wp-image-11042\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Figura1-1.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"598\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Figura1-1.png 1087w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Figura1-1-300x300.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Figura1-1-1024x1020.png 1024w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Figura1-1-150x150.png 150w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Figura1-1-768x765.png 768w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Figura1-1-90x90.png 90w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Figura1-1-75x75.png 75w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-11042\" class=\"wp-caption-text\">Figura 1. Distribuci\u00f3n de especies de helechos con potencial invasor y n\u00famero de especies compartidas en las entidades federativas de M\u00e9xico.<\/p><\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 45\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>El 74% de esas especies son nativas al continente americano. El patr\u00f3n de distribuci\u00f3n del n\u00famero de especies en las entidades federativas indic\u00f3 que la mayor riqueza de helechos terrestres invasores se localiz\u00f3 en el sur del pa\u00eds. Esto es explicable por las caracter\u00edsticas clim\u00e1ticas, ya que la mayor\u00eda de las especies prospera en climas tropicales. La entidad federativa con el mayor n\u00famero de especies invasoras fue Veracruz, con 21 especies nativas y cinco introducidas en el continente americano, seguido por Chiapas y Oaxaca. Esos tres estados comparten de ocho a 14 especies de helechos. Las especies de helechos terrestres invasores con mayor distribuci\u00f3n en M\u00e9xico son nativas del continente americano, sobresaliendo <em>Cystopterys fragilis<\/em> y <em>P. aquilinum<\/em>, seguidas por <em>Adiantum capillus<\/em>, <em>Lygodium ventustum<\/em>, <em>Pityrogramma calomelanos<\/em> y <em>Nephrolepis biserrata<\/em>. As\u00ed como <em>Christella dentata<\/em> introducida en Am\u00e9rica.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 46\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>CONCLUSIONES<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 46\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Los problemas asociados a las invasiones biol\u00f3gicas com\u00fanmente se dimensionan hasta que sus efectos negativos son evidentes. Para evitar lo anterior, es conveniente la detecci\u00f3n temprana de las especies con potencial invasor y generar conocimiento biol\u00f3gico sobre ellas, con \u00e9nfasis en\u00a0<span style=\"font-size: 0.95em;\">las especies cuya distribuci\u00f3n natural no se encuentra en el continente americano, ya que sus poblaciones poseen mayor probabilidad de desatar una invasi\u00f3n biol\u00f3gica (Jones <em>et al<\/em>., 2019).<\/span><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 46\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Aunque detectamos la presencia de m\u00e1s de cuatro decenas de especies de helechos terrestres invasores, s\u00f3lo tres especies de <em>Pteridium<\/em> han sido reconocidas como helechos pro<span style=\"font-size: 0.95em;\">blema en nuestro pa\u00eds. El resto de las especies aqu\u00ed reveladas con potencial invasor probablemente se encuentra en proceso de naturalizaci\u00f3n, sobresaliendo <em>Cystopterys fragilis<\/em> por su presencia en diez estados y seis especies en seis estados.<\/span><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 46\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>El patr\u00f3n de distribuci\u00f3n de la riqueza de especies indica que existe mayor riesgo por helechos terrestres\u00a0<span style=\"font-size: 0.95em;\">invasores en el sur, en comparaci\u00f3n con el norte del pa\u00eds. Las investigaciones que describan los procesos de germinaci\u00f3n de la espora, establecimiento, reproducci\u00f3n y tolerancia al estr\u00e9s ambiental de los gametofitos y esporofitos y los patrones demogr\u00e1ficos e interacciones ecol\u00f3gicas de las poblaciones ser\u00e1n fundamentales para prevenir y controlar las invasiones por helechos en el pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 40\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Instituto de Ecolog\u00eda, A.C., Red de Biolog\u00eda Evolutiva.<br \/>\n** Universidad Veracruzana.<br \/>\nContacto: oscar.briones@inecol.mx<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>REFERENCIAS<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Aguilar-Dorantes, K., Mehltreter, K., Vibrans, H., <em>et al.<\/em> (2014). Repeated selective cutting controls neotropical bracken (<em>Pteridium arachnoideum<\/em>) and Restores Abandoned Pastures. <em>Invasive Plant Science and Management<\/em>. 7(4):580-589.<br \/>\n<span style=\"font-size: 0.9em;\">Akomolafe, G.F., y Rahmad, Z.B. (2018). A review on global ferns invasions: mechanisms, management and control. <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Journal of Research in Forestry, Wildlife and Environment.<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\"> 10(3):42-54.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 0.9em;\">Chau, M.M., Walker, L.R., y Mehltreter, K. (2013). An invasive tree fern alters soil and plant nutrient dynamics in Hawaii. <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Biological Invasions.<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\"> 15(2):355- 370.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 0.9em;\">Douterlungne, D., Thomas, E., y Levy Tacher, S.I. (2013). Fast-growing pioneer tree stands as a rapid and effective strategy for bracken elimination in the Neotropics, Quentin Paynter (ed.). <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Journal of Applied Ecology.<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\"> 50(5):1257- 1265.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 0.9em;\">Estrada, J.R., Cardoza, J.F., y Salas, J.S. (2018). Plantas ex\u00f3ticas invasoras pre- sentes en las \u00e1reas naturales protegi- das (ANP) de M\u00e9xico y su impacto en la biodiversidad. <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Ciencia UANL.<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\"> 21(89).<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 0.9em;\">Marbuah, G., Gren, I.M., y McKie, B. (2014). Economics of harmful invasive species: A review. <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Diversity<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\">. 6(3):500-523.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 0.9em;\">Goolsby, J.A. (2004). Potential distribution of the invasive Old World climbing fern, <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Lygodium microphyllum<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\"> in North and South America. <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Natural Areas Journal<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\">. 24(4):351-353.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 0.9em;\">Jones, E.J., Kraaij, T., Fritz, H., <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">et al.<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\"> (2019). A global assessment of terrestrial alien ferns (<\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Polypodiophyta<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\">): species\u2019 traits as drivers of naturalisation and invasion. Biological Invasions. 21(3):861-873.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 0.9em;\">Kessler, M. (2010). Biogeography of ferns. <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Fern Ecology.<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\"> Cambrige University Press:Cambrige, UK. Pp. 22-60.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 0.9em;\">Richardson, D.M., y Py\u0161ek, P. (2006). Plant invasions: merging the concepts of species invasiveness and community invasibility. <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Progress in Physical<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\"> Geography. 30(3):409-431.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 0.9em;\">Marbuah, G., Gren, I.M., y McKie, B. (2014). Economics of harmful invasive species: A review. <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Diversity<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\">. 6(3):500-523.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 0.9em;\">Minogue, P.J., Bohn, K.K., Osiecka, A., <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">et al.<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\"> (2010). Japanese Climbing Fern (<\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Lygodium japonicum<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\">) Management in Florida&#8217;s Apalachicola Bottomland Hardwood Forests. <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Invasive Plant Science and Management<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\">. 3(3):246- 252.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 0.9em;\">Richardson, D.M., y Py\u0161ek, P. (2006). Plant invasions: merging the concepts of species invasiveness and community invasibility. <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Progress in Physical Geography<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\">. 30(3):409-431.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 0.9em;\">Robinson, R.C., Sheffield, E., y Sharpe, J.M. (2010). Problem ferns: their impact and management. <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Fern Ecology<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\">. Cambrige University Press:Cambrige, UK. Pp. 255-322.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 0.9em;\">Tejero-D\u00edez, D., y Torres-D\u00edaz, A.N. (2012). <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Phymatosorus grossus<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\"> (<\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Polypodiaceae<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\">) en M\u00e9xico y comentarios sobre otros pteridobiontes no-nativos. <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Acta Bot Mex.<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\"> 98:111-124.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 0.9em;\">Val\u00e9ry, L., Fritz, H., Lefeuvre, J.C., <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">et al<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\">. (2008). In search of a real definition of the biological invasion phenomenon itself. <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Biological Invasions<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\">. 10(8):1345- 1351.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 0.9em;\">Van Kleunen, M., Weber, E., y Fischer, M. (2010). A meta-analysis of trait differences between invasive and non-invasive plant species. <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Ecology letters<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\">. 13(2):235-245.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 0.9em;\">Vil\u00e0, M., Espinar, J.L., Hejda, M., <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">et al<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\">. (2011). Ecological impacts of invasive alien plants: a meta-analysis of their effects on species, communities and ecosystems: Ecological impacts of invasive alien plants. <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Ecology Letters<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\">. 14(7):702-708.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-size: 0.9em;\">Wolf, P., Rowe, C., Kinosian, S., <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">et al<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\">. (2019). Worldwide relationships in the fern genus <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">Pteridium<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\"> (bracken) based on nuclear genome markers. <\/span><em style=\"font-size: 0.9em;\">American Journal of Botany<\/em><span style=\"font-size: 0.9em;\">.106(10):1365-1376.<\/span><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salvador Gonz\u00e1lez De Le\u00f3n*, Alan Aguirre**, Oscar Briones* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 24, No.107, mayo-junio 2021 Los helechos pertenecen al reino de las plantas y constituyen un grupo distribuido en todo el planeta. Sus especies existen en variadas formas de crecimiento. Los hay herb\u00e1ceos, arborescentes, epifitos, trepadores y hasta flotantes o acu\u00e1ticos. Los esporofitos, fase de vida de los helechos [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":11038,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-11036","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-curiosidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11036","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11036"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11036\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11191,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11036\/revisions\/11191"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11038"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11036"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11036"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11036"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}