{"id":10595,"date":"2020-11-06T22:14:03","date_gmt":"2020-11-07T04:14:03","guid":{"rendered":"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=10595"},"modified":"2021-11-25T15:46:34","modified_gmt":"2021-11-25T21:46:34","slug":"virus-como-arma-contra-las-bacterias-farmacorresistentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/?p=10595","title":{"rendered":"VIRUS COMO ARMA CONTRA LAS BACTERIAS FARMACORRESISTENTES"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/portada-2.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-10596\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/portada-2.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"601\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/portada-2.png 690w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/portada-2-249x300.png 249w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 40\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: right;\">Mar\u00eda Fernanda Velarde Padilla*, Juan Daniel Hern\u00e1ndez Altamirano*<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 40\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: right;\">CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 23, No.104, noviembre-diciembre 2020<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 40\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Reconocidos como uno de los descubrimientos m\u00e1s importantes de la humanidad, los antibi\u00f3ticos, tambi\u00e9n llamados antimicrobianos, son f\u00e1rmacos usados para prevenir y tratar enfermedades en humanos y animales causadas por bacterias pat\u00f3genas. Desde su hallazgo a mediados del siglo XX se han podido salvar incontables vidas.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 40\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Todos han escuchado hablar de los antibi\u00f3ticos. \u00bfPero c\u00f3mo funcionan en realidad? Estos agentes antimicrobianos se componen de mol\u00e9culas que interrumpen procesos metab\u00f3licos vitales para la supervivencia de las bacterias, lo cual conlleva a su muerte y, por ende, a la finalizaci\u00f3n de la infecci\u00f3n bacteriana en cuesti\u00f3n. El proceso se debe a que, de acuerdo con su clasificaci\u00f3n, son capaces de inhibir la s\u00edntesis de prote\u00ednas, la formaci\u00f3n de la pared bacteriana, e incluso impiden que el material gen\u00e9tico de la bacteria se duplique, como si pusi\u00e9ramos un tornillo para atascar el engranaje de una m\u00e1quina, logrando que \u00e9sta deje de funcionar (Calvo y Mart\u00ednez, 2009).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 40\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>A pesar del \u00e9xito que representa el uso de antibi\u00f3ticos para combatir enfermedades, su uso indebido ha provocado el desarrollo de nuevas problem\u00e1ticas, como la resistencia bacteriana. Seg\u00fan datos del Centro para la Prevenci\u00f3n y Control de Enfermedades de EE UU, cerca de 23,000 personas mueren al a\u00f1o a causa de infecciones por bacterias resistentes a los antibi\u00f3ticos (CDC, 2014), y se prev\u00e9 que para 2050 estos medicamentos ser\u00e1n ineficaces para hacerles frente (OMS, 2017).<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, estos f\u00e1rmacos son los m\u00e1s vendidos y consumidos por la poblaci\u00f3n. Se estima que se consumen m\u00e1s que en pa\u00edses desarrollados, aunque el uso justificado apenas se ubica entre 10- 15% de todas las prescripciones m\u00e9dicas (Dreser <em>et al<\/em>., 2008).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 41\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>LA RESISTENCIA BACTERIANA<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 41\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Existen bacterias que, por sus propias caracter\u00edsticas, no son afectadas por los antibi\u00f3ticos, gozan de un mecanismo denominado resistencia intr\u00ednseca o natural. Ya sea que no posean el sitio blanco (donde se une la mol\u00e9cula antimicrobiana) o bien que este punto se encuentre inaccesible para que la mol\u00e9cula antimicrobiana act\u00fae contra ellas.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 41\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>De igual manera, existen otros tipos de resistencias conocidas como resistencia adquirida, que ocurren cuando la bacteria modifica el sitio de acci\u00f3n o crea mecanismos para evitar la penetraci\u00f3n del f\u00e1rmaco a la membrana bacteriana, como:<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 41\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<ul>\n<li>Bloqueo del transporte del antibi\u00f3tico.<\/li>\n<li>Transformaci\u00f3n enzim\u00e1tica del antibi\u00f3tico.<\/li>\n<li>Producci\u00f3n de bombas que expulsan el antimicrobiano.<\/li>\n<li>Modificaci\u00f3n del sitio blanco.<\/li>\n<\/ul>\n<div class=\"page\" title=\"Page 41\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Un ejemplo de modificaci\u00f3n del sitio blanco es el caso de la bacteria <em>Streptococcus pneumoniae<\/em> resistente a betalact\u00e1micos, dicha bacteria muta las mol\u00e9culas de su membrana celular donde se unen estos medicamentos, para que sean inefectivos y no ocasionen alteraciones en los ciclos vitales (Chiou y Hseih, 2003).<\/p>\n<p>Los mecanismos se transmiten de una bacteria a otra por medio de fragmentos de material gen\u00e9tico codificados para dichas modificaciones fisiol\u00f3gicas y las bacterias puedan sobrevivir al ataque de estos compuestos qu\u00edmicos (Serra, 2017).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 42\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>NUEVAS ESTRATEGIAS\u00a0CONTRA LAS\u00a0BACTERIAS PAT\u00d3GENAS<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 42\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>A todas luces, este futuro escenario parece sombr\u00edo. Por eso, en la lucha para erradicar a las infecciones bacterianas, se han desarrollado nuevos f\u00e1rmacos para las bacterias que han adquirido resistencia a los medicamentos com\u00fanmente usados. Un ejemplo de estas nuevas mol\u00e9culas terap\u00e9uticas son los p\u00e9ptidos: cadenas peque\u00f1as de amino\u00e1cidos que desestabilizan la membrana bacteriana, ocasionan su ruptura y con ello la muerte celular (Calvo y Mart\u00ednez, 2009).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 42\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>De igual manera, se ha propuesto la reinvenci\u00f3n y mejoramiento de f\u00e1rmacos a trav\u00e9s de nuevas \u00e1reas como la nanotecnolog\u00eda. Como es el caso del uso de peque\u00f1as part\u00edculas (nanopart\u00edculas) met\u00e1licas, polim\u00e9ricas e incluso nanocristales, las cuales, debido a la escala nanom\u00e9trica, provocar\u00edan un mejor contacto entre la bacteria y la nanopart\u00edcula, ya que, al ser muy peque\u00f1as, \u00e9stas pueden escabullirse entre las estructuras bacterianas logrando que act\u00faen de manera m\u00e1s eficaz en comparaci\u00f3n con aqu\u00e9llas de mayor tama\u00f1o (Lima, S\u00e1 de Fiol y Balc\u00e3o, 2019).<\/p>\n<p>Dentro de las estrategias planteadas como alternativa contra las bacterias resistentes a m\u00faltiples f\u00e1rmacos se encuentra la <em>fagoterapia<\/em>, que involucra el uso terap\u00e9utico de virus poseedores de una afinidad espec\u00edfica por las bacterias, conocidos como bacteri\u00f3fagos o fagos, dichas part\u00edculas virales al s\u00f3lo infectar bacterias tienen varias ventajas en comparaci\u00f3n a los f\u00e1rmacos antimicrobianos, ya que estos virus pueden dise\u00f1arse para atacar de manera exclusiva a ciertas bacterias que causan enfermedades graves, como si se dise\u00f1ara una llave para una cerradura concreta.<\/p>\n<div id=\"attachment_10597\" style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Figura1-2.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-10597\" class=\"wp-image-10597\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Figura1-2.png\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"529\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Figura1-2.png 470w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Figura1-2-227x300.png 227w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-10597\" class=\"wp-caption-text\">Figura 1. Estructura general del fago T2 de enterobacteria, morfologia caracteristica de la mayor\u00eda de bacteri\u00f3fagos.<\/p><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 43\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>\u00bfES LA FAGOTERAPIA UNA SOLUCI\u00d3N?<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 43\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Los fagos, al ser virus que poseen la capacidad de infectar bacterias, se unen a determinados receptores de superficie e inyectan su material gen\u00e9tico con el fin de que \u00e9ste se replique empleando la maquinaria celular de sus hospederos bacterianos (Reina y Reina, 2018). Los fagos se caracterizan por tener dos ciclos de replicaci\u00f3n denominados l\u00edticos y lisog\u00e9nicos, el primero de mayor inter\u00e9s para el desarrollo de nuevas terapias contra bacterias, ya que destruyen las bacterias directamente, ocasionando que \u00e9stas estallen por el rompimiento de su membrana celular.<\/p>\n<p>En el ciclo lisog\u00e9nico, el material gen\u00e9tico del bacteri\u00f3fago se inserta en la bacteria y permanece latente. Es decir, se mantiene dentro de la c\u00e9lula y se acopla en el cromosoma bacteriano, adem\u00e1s de poder ser transmitido en cada divisi\u00f3n celular. En contraparte, el ciclo l\u00edtico, llamado as\u00ed porque cuando surge la progenie de nuevos bacteri\u00f3fagos en la c\u00e9lula bacteriana, \u00e9sta muere por la lisis celular. En otras palabras, la bacteria muere por la ruptura de su membrana.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 43\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Sin duda alguna, la creciente problem\u00e1tica de resistencia a antibi\u00f3ticos ha posicionado a la fagoterapia como una alternativa prometedora, en especial contra aquellas bacterias que ya han adquirido una resistencia a m\u00faltiples antibi\u00f3ticos. Los fagos, al ser espec\u00edficos para determinadas cepas bacterianas, tienen la capacidad de eliminarlas sin afectar la microbiota (bacterias ben\u00e9ficas) del hu\u00e9sped en comparaci\u00f3n con los antibi\u00f3ticos.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 43\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Al ser sumamente sencillos los genomas de los fagos, es posible realizar modificaciones mediante t\u00e9cnicas de ingenier\u00eda gen\u00e9tica y biolog\u00eda sint\u00e9tica. Esto facilita que los fagos acarreen genes, prote\u00ednas y mol\u00e9culas antimicrobianas que puedan atacar de forma m\u00e1s eficiente a las bacterias, en especial a aqu\u00e9llas que producen biopel\u00edculas o biofilms. Es decir, bacterias que sintetizan estructuras polim\u00e9ricas y que ayudan en la protecci\u00f3n contra ambientes hostiles, al conferir una barrera f\u00edsica contra los ataques de los antibi\u00f3ticos convencionales. Este mecanismo favorece la patogenicidad de las bacterias para causar infecciones cr\u00f3nicas, sobre todo en los centros hospitalarios (Reina y Reina, 2018; Chen <em>et al<\/em>., 2019).<\/p>\n<div id=\"attachment_10598\" style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Figura2-2.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-10598\" class=\"wp-image-10598\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Figura2-2.png\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"654\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Figura2-2.png 470w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Figura2-2-184x300.png 184w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-10598\" class=\"wp-caption-text\">Figura 2. Diagrama del ciclo l\u00edtico y lisog\u00e9nico de los bacteri\u00f3fagos en las c\u00e9lulas bacterianas.<\/p><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 44\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Debido a la capacidad de las bacterias pat\u00f3genas de formar estas biocapas, se les atribuye una mayor resistencia a los antibi\u00f3ticos; se ha comprobado que la mezcla de diferentes fagos frente a las bacterias responsables de estas infecciones, en el uso en conjunto con un antibi\u00f3tico, permite aumentar la actividad bactericida. El bacteri\u00f3fago vuelve m\u00e1s accesibles las dianas farmacol\u00f3gicas a las que se dirige las mol\u00e9culas antibi\u00f3ticas (Reina y Reina, 2017).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 44\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Un ejemplo del uso de estas tecnolog\u00edas contra biopel\u00edculas bacterianas fue el dise\u00f1o de un fago T7 que acarreaba el gen <em>DspB<\/em> de <em>Actinobacillus<\/em> <em>actinomycetemcomitans<\/em> que codifica para la enzima degradadora de biofilm dispersina B (DspB) y reduc\u00eda significativamente el recuento bacteriano en la biopel\u00edcula de una determinada cepa de <em>Eschericia coli<\/em>, de un 65.9 y 74.5% en un promedio de 4 y 8 horas, respectivamente.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 44\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Por otro lado, los fagos no s\u00f3lo han sido dise\u00f1ados contra bacterias formadoras de biopel\u00edculas, tambi\u00e9n como m\u00e9todos para escindir o romper genes de resistencia a antibi\u00f3ticos. Tal es el caso del uso del sistema CRISPR-<em>Cas9<\/em>, herramienta de edici\u00f3n del ADN capaz de introducir cambios en el genoma tras reconocer de forma espec\u00edfica la secuencia que se quiere modificar. Un ejemplo es el dise\u00f1o de fag\u00e9midos, fragmentos de material gen\u00e9tico circular que poseen genes de un fago que conten\u00edan al sistema CRISPR-<em>Cas9<\/em> y cuyo blanco era el gen de resistencia a kanamicina <em>aph-3<\/em>. Este vector fue empacado en el fago \u03a6NM1 espec\u00edfico para <em>Staphylococcus aureus<\/em>, en donde al ser evaluado frente a la cepa resistente, se observ\u00f3 una fuerte inhibici\u00f3n del crecimiento bacteriano (Chen <em>et al<\/em>., 2019).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Imagen-1-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-10599\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Imagen-1-1.png\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"518\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Imagen-1-1.png 964w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Imagen-1-1-300x222.png 300w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Imagen-1-1-768x569.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 45\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>LOS RETOS EN EL USO DE BACTERI\u00d3FAGOS<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 45\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Debido a su naturaleza proteica, los bacteri\u00f3fagos pueden ser reconocidos por el sistema inmune y as\u00ed perder su eficacia terap\u00e9utica, debido a que est\u00e1n sujetos a la desnaturalizaci\u00f3n o cambios en sus estructuras, se prev\u00e9 que una posible soluci\u00f3n podr\u00eda ser el uso de nanoacarreadores, mol\u00e9culas que pueden servir como una c\u00e1psula transportadora que los haga invisibles para el sistema inmune, tal y como lo har\u00eda un submarino antirradar para evitar ser detectado, y as\u00ed poder generar el efecto deseado contra las bacterias que causen alguna infecci\u00f3n (Lima <em>et al.<\/em>, 2019).<\/p>\n<p>En cuanto a la dosificaci\u00f3n, podr\u00eda representar todo un reto en materia de seguridad porque los fagos poseen la capacidad de transferir ADN de una bacteria a otra. Previo a su uso, habr\u00eda que modificarlos gen\u00e9ticamente con el fin de que carezcan de dicha capacidad (Furfaro <em>et al.<\/em>, 2018).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 45\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Al ser altamente espec\u00edficos, ante una infecci\u00f3n, la etiolog\u00eda bacteriana deber\u00eda ser inmediatamente determinada, ya que su especificidad podr\u00eda representar una limitaci\u00f3n para aquellas enfermedades causadas por infecciones polimicrobiales. Es decir, aquellas bacterias que poseen inmunidad contra una gama diversa de antibi\u00f3ticos; sin embargo, se ha planteado que la terapia puede ser basada en un coctel de m\u00faltiples fagos espec\u00edficos, con el fin de abarcar el mayor n\u00famero de especies posibles causantes de infecciones cl\u00ednicas (Reina y Reina, 2018).<\/p>\n<p>Por otro lado, la naturaleza autorreplicativa de los fagos y la disponibilidad de procesos de producci\u00f3n simples, r\u00e1pidos y de bajo costo presentan ventajas adicionales para su uso como una terapia antimicrobiana asequible y eficaz (Pires <em>et al<\/em>., 2016).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Imagen-2-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-10600\" src=\"http:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Imagen-2-1.png\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"635\" srcset=\"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Imagen-2-1.png 566w, https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Imagen-2-1-189x300.png 189w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"page\" title=\"Page 46\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>DESAF\u00cdOS\u00a0LEGALES EN\u00a0MEDICINA<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 46\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>En materia de fagoterapia, en 2008 la Administraci\u00f3n de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en ingl\u00e9s) aprob\u00f3 el primer ensayo cl\u00ednico (n\u00famero de registro <em>NCT00663091<\/em>), donde se eval\u00fao la eficacia y seguridad de la preparaci\u00f3n de fagos <em>WPP-201<\/em> para el tratamiento de \u00falceras venosas de la pierna. Esta preparaci\u00f3n comprend\u00eda ocho bacteri\u00f3fagos l\u00edticos para las bacterias <em>Pseudomona aeruginosa<\/em>, <em>Staphylococcus aureus<\/em> y <em>Escherichia coli<\/em>. A pesar de que no se observaron efectos adversos ante la administraci\u00f3n de la terapia, el estudio no continu\u00f3 a fases de investigaci\u00f3n subsecuentes (Rhoads <em>et al.<\/em>, 2009).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 46\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>La fagoterapia contin\u00faa sin ser completamente regulada por las autoridades sanitarias, lo cual se puede observar en el poco n\u00famero de ensayos cl\u00ednicos registrados en el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos (NIH por sus siglas en ingl\u00e9s). \u00danicamente han sido registrados 15 ensayos cl\u00ednicos. De \u00e9stos, s\u00f3lo uno ha llegado hasta la fase III. Los restantes han sido retirados o llevados hasta la fase I\/II de investigaci\u00f3n, e incluso los resultados derivados de dichas investigaciones contin\u00faan sin ser publicados. Por lo tanto, contin\u00faa la expectativa de los efectos ben\u00e9ficos de esta terapia (Chen <em>et al<\/em>., 2019; Reina y Reina, 2018).<\/p>\n<p>Es notable el poco desarrollo en materia de investigaci\u00f3n cl\u00ednica en torno a este tipo de terapias. Con todo, uno de los motivos por los cuales a\u00fan no hay alguna fagoterapia para uso humano en el mercado es debido a que, en la Uni\u00f3n Europea y en los Estados Unidos, los bacteri\u00f3fagos han sido clasificados como productos medicinales, por lo que se requieren estudios cl\u00ednicos estrictos y procedimientos de aprobaci\u00f3n complicados (Chen<em> et al<\/em>., 2019). Sin embargo, se prev\u00e9 que en un futuro esto cambie.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Otro de los puntos que debe continuar analiz\u00e1ndose desde el \u00e1mbito de seguridad es que existe la posibilidad de que algunas bacterias generen resistencia contra los fagos mediante la modificaci\u00f3n de los sitios diana (receptores celulares de membrana) que permiten la uni\u00f3n del fago a la bacteria. Sin embargo, esta limitaci\u00f3n puede ser superada por medio de la edici\u00f3n gen\u00e9tica de los fagos (Reina y Reina, 2018).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>CONCLUSI\u00d3N<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>A pesar de que esta estrategia pudiese resultar novedosa, su uso existe desde hace casi cien a\u00f1os, primordialmente en pa\u00edses de Europa Oriental. Sin embargo, a pesar de su enorme potencial como alternativa contra las bacterias multirresistentes, a\u00fan no es ampliamente aceptada en Occidente debido quiz\u00e1 al extenso uso y sobreuso de medicamentos por parte de la poblaci\u00f3n. Como toda terapia, \u00e9sta tambi\u00e9n presenta una serie de retos que han causado que a\u00fan no sea comercializada o usada de manera cotidiana en pacientes, por lo que se han encaminado grupos de investigaci\u00f3n para probar su eficacia y seguridad en las diferentes infecciones por bacterias pat\u00f3genas.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>El aumento exponencial de resistencia a antibi\u00f3ticos continuar\u00e1 impulsando a la comunidad m\u00e9dica y cient\u00edfica a explorar \u00e9sta y otras alternativas para el tratamiento de enfermedades. Por esto es importante que seamos conscientes y evitemos el uso indebido de antibi\u00f3ticos con el fin de impedir que m\u00e1s bacterias adquieran estos mecanismos de supervivencia. De esta manera se lograr\u00e1 que la terapia farmacol\u00f3gica contra este tipo de infecciones sea eficaz por m\u00e1s tiempo.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>AGRADECIMIENTOS<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Por la revisi\u00f3n de la redacci\u00f3n al Est. LLH. \u00c1ngel Gamaliel Fig\u00f3n Minor de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 40\">\n<div class=\"section\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">* Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n.<br \/>\nContacto: fernanda.velardepdll@uanl.edu.mx<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<h4>REFERENCIAS<\/h4>\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>Calvo, J., y Mart\u00ednez-Mart\u00ednez, L. (2009). Mecanismos de acci\u00f3n de los antimicrobianos. <em>Enfermedades Infecciosas y Microbiolog\u00eda Cl\u00ednica<\/em>. 27(1):44-52.<br \/>\nCenters for Disease Control and Prevention. (2014). <em>Antibiotic Resistance Threats in the United States. Chicago<\/em>. EE. UU.<br \/>\nChen, Y., Batra,H., Dong,J., <em>et al<\/em>. (2019). Genetic Engineering of Bacteriophages Against Infectious Diseases. Front. <em>Microbiol<\/em>. 10(954):1-9.<br \/>\nChiou C.C., y Hseih K.S. (2003) Pneumococcal infection in children: rational antibiotic choice for drug-resistant <em>Streptococcus pneumoniae. Acta Paediatr Taiwan<\/em>. 44(2):67-74.<br \/>\nDreser, A., Wirtz, V., Corbett, K., <em>et al<\/em>. (2008) Uso de antibi\u00f3ticos en M\u00e9xico: revisi\u00f3n de problemas y pol\u00edticas. <em>Salud Publica de M\u00e9xico<\/em>. 50(4):480-487.<br \/>\nFurfaro, L., Payne, M., y Chang, B. (2018). Bacteriophage Therapy: Clinical Trials and Regulatory Hurdles. Front. <em>Cell. Infect. Microbiol<\/em>, 8(376), pp. 1-5.<br \/>\nLeitner, L., Sybesma, W., Chanishvili, N., <em>et al.<\/em> (2017). Bacteriophages for treating urinary tract infections in patients undergoing transurethral resection of the prostate: a randomized, placebo-controlled, double-blind clinical trial. B<em>MC urology<\/em>. 17(1):90.<br \/>\nLima, R., S\u00e1 Del Fiol, F., y Balc\u00e3o, V. (2019). Prospects for the Use of New Technologies to Combat Multidrug-Resistan Bacteria. <em>Frontiers in Pharmacology<\/em>. 692(10):3-10.<br \/>\nPires, D., Cleto, S., Sillankorva, S., <em>et al<\/em>. (2016) Genetically Engineered Phages: a Review of Advances over the Last Decade. <em>Microbiol Mol Biol Rev<\/em>. 80(3):523-543.<br \/>\nReina, J. y Reina, N. (2018). Fagoterapia \u00bfuna alternativa a la antibioticoterapia? <em>Rev Esp Quimioter<\/em>. 31(2):101-104.<br \/>\nRhoads, D., Wolcott, D., Kuskowski, M., <em>et al<\/em>. (2009). Bacteriophage therapy of venous leg ulcers in humans: results of a phase I safety trial. <em>Journal of wound care.<\/em> 18(6):237-243.<br \/>\nSerra, M.A.V. (2017). La resistencia microbiana en el contexto actual y la importancia del conocimiento y aplicaci\u00f3n en la pol\u00edtica antimicrobiana. <em>Revista Habanera de Ciencias M\u00e9dicas. 16<\/em>(3):402-419.<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<div class=\"page\" title=\"Page 47\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Fernanda Velarde Padilla*, Juan Daniel Hern\u00e1ndez Altamirano* CIENCIA UANL \/ A\u00d1O 23, No.104, noviembre-diciembre 2020 Reconocidos como uno de los descubrimientos m\u00e1s importantes de la humanidad, los antibi\u00f3ticos, tambi\u00e9n llamados antimicrobianos, son f\u00e1rmacos usados para prevenir y tratar enfermedades en humanos y animales causadas por bacterias pat\u00f3genas. Desde su hallazgo a mediados del siglo XX se han podido salvar [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":10596,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-10595","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10595","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10595"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10595\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10602,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10595\/revisions\/10602"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10596"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10595"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10595"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciauanl.uanl.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10595"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}