EL PAPEL DE LAS REVISTAS EN LA SUSTENTABILIDAD CIENTÍFICA

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Pedro César Cantú-Martínez*

CIENCIA UANL / AÑO 23, No.100 marzo-abril 2020

En el ámbito de lo académico y científico el dar a conocer los resultados de las investigaciones se torna sumamente importante. Por esta razón, la actuación que ejercen las revistas científicas como instrumentos para la comunicación del conocimiento es sumamente relevante, deduciendo que, las labores de investigación, como indagación, que se realizan en las instituciones, sobrellevan un persistente avance y retroalimentación a la sociedad para edificar el camino y lograr un desarrollo sustentable (Cantú-Martínez, 2012).

En este sentido, Patalano (2005: 217-218) asevera que “la primera revista científica fue el Journal des Savants, que se publicó por primera vez en enero de 1665 en París. [Y en] el mes de marzo del mismo año, aparece la segunda revista científica, Philosophical Transactions, publicada en Londres”. Estableciendo con esto un diálogo entre el numeroso grupo de científicos de esa época, donde principalmente los resultados emanaban de los trabajos llevados a cabo tanto en los laboratorios como en el campo, pero además de las vastas reflexiones a partir de la profusa lectura que los académicos llevaban a cabo en las bibliotecas.

Es así que el principal resultado de las revistas científicas fue el hecho de convertirse en medios que tuvieran como principal objetivo informar de manera más expedita el conocimiento entre los investigadores y académicos, con el propósito de contribuir a la estructuración de sus opiniones, así como el empleo de criterios, juicios y argumentos discursivos.

Lo anterior permitió una mayor circulación y disposición al conocimiento, ya no sólo para los grupos de científicos y académicos, sino también para la sociedad en general, trazando así un puente de cultura científica entre aquéllos que la generan y las personas inexpertas en estos ambientes.

En el presente manuscrito se abordará el papel de las revistas científicas en la difusión y divulgación del conocimiento, así como la actuación social que las revistas afrontan en el rubro de la sustentabilidad científica.

El Journal des Savants, primera revista científica.

SUSTENTABILIDAD DE LA DIFUSIÓN Y DIVULGACIÓN CIENTÍFICA

En la actualidad, nadie pone en tela de juicio que tanto el conocimiento científico como el de índole tecnológica inciden extraordinariamente en el progreso de toda sociedad en el mundo. Ya que este conocimiento está cada vez más adyacente a las labores cotidianas  que afrontamos en la vida diaria, por este motivo, el conocimiento científico es catalogado como un bien social que las revistas científicas albergan (Cantú-Martínez, 2012).

Puede agregarse que una revista científica, de acuerdo con Jiménez y Castañeda (2003: 1) es

una publicación periódica que presenta especialmente artículos científicos, escritos por autores diferentes e información de actualidad sobre investigación y desarrollo de cualquier área de la ciencia. Tiene un nombre distintivo, se publica a intervalos regulares, por lo general varias veces al año, y cada entrega está numerada o fechada consecutivamente. Su componente básico, el artículo científico, es un escrito en prosa, de regular extensión, publicado como una contribución al progreso de una ciencia o arte.

En particular, Cantú-Martínez (2015: 7) alude la importancia que conllevan las revistas científicas en la difusión y en la divulgación de la ciencia y la tecnología. En este contexto, comenta que

El vocablo difusión refiere que se establece una comunicación de manera particular con grupos focales o sectores sociales de interés que aprovecharán el conocimiento; mientras que la expresión divulgación tiene como objetivo el hacer accesible el conocimiento a un grupo más extenso de público, además de los conjuntos sociales de interés.

Por consiguiente, las revistas científicas actúan como un elemento «clave en la organización, vertebración e institucionalización social de una disciplina o área de conocimiento» (Delgado, Ruiz-Pérez y Jiménez-Contreras, 2006: 10).

En este sentido, en México, mediante el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), se ha instituido el Índice de Revistas Mexicanas de Investigación Científica y Tecnológica y el Índice de Revistas Mexicanas de Divulgación Científica y Tecnológica, que se constituyen en medios para la sustentabilidad del conocimiento científico. Con lo cual, se da cumplimiento a lo estipulado por la Ley de Ciencia y Tecnología, que refiere de manera importante al hecho de transferir y aplicar el conocimiento tecnocientífico para el desarrollo y sustentabilidad de nuestra sociedad.

El cometido que cumplen las revistas científicas en México, pero de manera general en todo el orbe, es consumar su principal tarea: hacer públicos los resultados de toda investigación, al comunicarlos, registrarlos y albergarlos de forma perdurable. Además, se yerguen como espacios donde se puede recobrar información para llevar a cabo nuevas investigaciones e instaurarse como los dispositivos que median entre los autores y los lectores, haciendo de la comunicación científica un baluarte para hacer accesible el conocimiento y la comprensión de éste a toda persona que así lo requiera. Ya que “la ciencia que no llega a un público amplio de manera comprensible no existe, porque finalmente, no es conocida” (Rodríguez-Espinoza, 2016: 80).

Al mismo tiempo, las revistas científicas contribuyen a la iniciativa que impulsa la UNESCO de Memoria del Mundo (Swan, 2013: 9) un programa que tiene como intención la salvaguarda del patrimonio documental mundial. Este programa involucra tres propósitos fundamentales:

1. Facilitar la preservación del patrimonio documental mundial mediante las técnicas más adecuadas.
2. Facilitar el acceso universal al patrimonio documental.
3. Crear una mayor conciencia en todo el mundo de la existencia y la importancia del patrimonio documental.

En este marco, las revistas científicas contribuyen a la sustentabilidad científica propuesta por la UNESCO, haciendo del almacenamiento, visibilidad, accesibilidad y usabilidad de la información científica el principal bastión que las caracteriza (Cantú-Martínez, 2013).

LAS REVISTAS CIENTÍFICAS Y SU COMPROMISO SOCIAL

Las revistas científicas, en el marco de su compromiso social, hoy en día adquieren una sustancial importancia, esencialmente por el cúmulo de información que subsiste en los medios de comunicación masivos como la prensa, la radio, la televisión y ahora el Internet, que informan en muchas ocasiones de un conocimiento pseudocientífico cuya cualidad es la de no seguir normas científicas, reglas ni experimentaciones con esta catalogación, creando en las personas imaginarios científicos muy apartados de la realidad científica.

De esta manera, se admite que las revistas científicas llenan un espacio social al relatar y detallar a la sociedad de los descubrimientos y adelantos tecnocientíficos, con lo cual se promueve una alfabetización científica cívica. Esta alfabetización científica cívica, refiere al empoderamiento de los resultados de una investigación por parte de la sociedad. Recordemos que en la vida diaria de toda persona permean los progresos tecnocientíficos y la comprensión de estos avances se torna relevante particularmente, como indican Nieto y Aceituno (2019: 5),

para la satisfacción personal y bienestar de los individuos, para la participación de los ciudadanos en una sociedad democrática, para los trabajadores cuyas habilidades y ocupaciones tienen algún involucramiento científico o técnico, para las personas empleadas cuyas decisiones tienen efecto en el medio ambiente.

A lo anterior, habría que agregar lo que Montañés (2011: 101) indica como alfabetización científica cívica, la cual proporciona un

nivel de conocimiento de principios básicos de la ciencia y tecnología suficiente como para leer información sobre el tema […] y para entender los argumentos que intervienen […] [y permitir] a un individuo desenvolverse como ciudadano en una sociedad moderna.

Por ejemplo, en este contexto de alfabetización científica cívica, en México se destaca el trabajo de la revista Ciencia, editada por la Academia Mexicana de Ciencias, que inició sus labores de difusión y divulgación en 1940 (AMC, 2019). Aunado a este esfuerzo también es encomiable la labor de la Revista Ciencia y Desarrollo, que es editada por el Conacyt, a través de la Dirección de Divulgación y Difusión de Ciencia y Tecnología que emprende sus labores editoriales en 1971 (Sánchez, 2015).

En el caso de la Universidad Autónoma de Nuevo León, esta responsabilidad institucional con la sociedad –de alfabetización científica cívica– se ha estado llevando a cabo desde enero de 1998, con la constitución del órgano oficial de difusión y divulgación del conocimiento científico denominado Ciencia UANL. Que entre sus propósitos principales se encuentra el empoderar a la sociedad y popularizar el conocimiento científico entre sus miembros.

Ciencia UANL , a través de sus contenidos –impresos y electrónicos– ha logrado allegar el conocimiento tecnocientífico, humanista, en ciencias naturales, exactas y sociales a sus lectores –especializados o no– tanto en el ámbito nacional como internacional, y al mismo tiempo ha documentado y mostrado la senda de desarrollo que de forma progresiva se ha dado en los últimos 22 años en el mundo.

Definitivamente, con las alusiones antes comentadas, se puede aseverar que las revistas científicas se instituyen en portales para facilitar la asimilación del quehacer científico y de la concretización social de un mundo que está constantemente cambiando conforme avanzan los progresos científicos y tecnológicos.

CONSIDERACIONES FINALES

Como se ha observado a lo largo del discurso expresado, el escenario de la difusión y divulgación científica en el mundo es cada vez más importante, en particular por los múltiples destinatarios que hacen uso de los resultados concretos del trabajo llevado a cabo por la comunidad científica. Por consiguiente, las revistas científicas contribuyen a la sustentabilidad científica del conocimiento, pero además se erigen en una función sumamente relevante como la integración social, fundamentalmente para que subsista un mayor entendimiento y vinculación entre los científicos y el público en general.

Esta comprensión ha de venir del discernimiento y familiarización de los miembros de una sociedad con el quehacer científico y de cómo funciona éste, donde las revistas científicas permiten a los colectivos sociales la actualización de su conocimiento, así como la obtención de nuevos y la evaluación permanente del ya existente.

En otras palabras, hablamos de un conocimiento científico dispuesto en las revistas para el servicio de la sociedad y cuidado del entorno. De suceder esto, como exterioriza Cantú-Martínez (2012: 31), se puede aspirar

a un apropiamiento de una cultura científica ciudadana, donde los destinatarios últimos, las personas, no sólo obtendrían información, sino además una preparación para obtener habilidades y aptitudes que les permitirían situar y reconocer el conocimiento científico en sus vidas.

Por lo tanto, podemos concluir que la difusión y divulgación de la ciencia y la tecnología mediante las revistas se erige como una actividad educativa sumamente relevante, porque mediante estos medios –impresos y electrónicos– se informa y participa a la sociedad del conocimiento científico, con lo cual se contribuye a una educación no formal e informal, con el fin de favorecer al desarrollo de las capacidades intelectuales de todos los miembros de un colectivo social.

 

* Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: cantup@hotmail.com

REFERENCIAS

AMC. (2019). Celebra Academia Mexicana de Ciencias 75 años de la Revista Ciencia. Disponible en: https://amc. edu.mx/amc/index.php?option=com_content&view=article&id=485&Itemid=80
Cantú-Martínez, P.C. (2012). Discurrir y apropiamiento de la ciencia por la sociedad. En P.C. Cantú-Martínez (ed). Sustentabilidad científica. Introversión sobre la ciencia, conciencia y racionalidad social. México (pp. 25-32). Clave Editorial-Universidad Autónoma de Nuevo León.
Cantú-Martínez, P.C. (2013). La preeminencia social del acceso abierto en la comunicación en salud. Revista CONA MED. 18(2): 82-87.
Cantú-Martínez, P.C. (2015). La pertinencia de la difusión y divulgación tecnocientífica en México. Ciencia UANL. 18(75): 7.
Delgado, E., Ruiz-Pérez, R., y Jiménez-Contreras, E. (2016). La edición de revistas científicas. Directrices, criterios y modelos de evaluación. Granada. Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología.
Jiménez, J., y Castañeda, M.A. (2003). Algunas consideraciones sobre a evaluación de la calidad de las revistas. Revista de Enfermería del IMSS. 11(1): 1-3.
Montañés, O. (2011). Percepción social de la ciencia y tecnología. En: C. Moreno (Ed.) Periodismo y divulgación científica. Tendencias en el ámbito iberoamericano (pp. 98-129). Madrid. Siglo Veintiuno.
Nieto, C., y Aceituno, L.A. (2019). Cómo comunicar la investigación desde la academia. Revista Ciencia y Tecnología. 24 (junio): 3-9.
Patalano, M. (2005). Las publicaciones del campo científico: las revistas académicas de América Latina. Anales de Documentación. 8: 217-235.
Rodríguez-Espinoza, A. (2016). La comunicación científica: el papel de las revistas académicas más allá de la difusión. En UNED (Ed.) Simposio de Comunicación Científica como Profesión, Formación, Responsabilidades y Roles (pp. 78-83). San José. Universidad Estatal a Distancia.
Sánchez, V. (2015). Ciencia y desarrollo: 40 años de divulgación científica. CienciaMx-Noticias/Agencia Informativa Conacyt. Disponible en: http://www.cienciamx.com/ index.php/ciencia/humanidades/1120-ciencia-y-desarrollo-40-anos-de-divulgacion-cientifica
Swan, A. (2013). Directrices para políticas de desarrollo y promoción del acceso abierto. París. UNESCO.