Los orangutanes usan analgésicos

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CIENCIA UANL / AÑO 21, No. 88 marzo-abril 2018

¿Alguna vez te han dado un té para calmar algún dolor?, o has escuchado a alguien hablar de plantas cuyas propiedades son calmar los dolores. Sabes, los humanos no somos los únicos en emplear estas técnicas herbolarias, tras hacer observaciones durante más de 20 mil horas, investigadores descubrieron que un grupo de primates utiliza una planta que sirve como analgésico.

Helen Morrogh-Bernard lleva más de 20 años investigando la vida de los orangutanes. Comenzó en 1995, cuando era estudiante de la Universidad de Nottingham (Inglaterra) y, desde entonces, ha tratado de entender su comportamiento. El lugar desde el que lo ha hecho ha sido el parque nacional de Sabangau, ubicado en Indonesia. Su última investigación, realizada luego de más de 20 mil horas de observación, sugiere un hecho asombroso: asegura que ha encontrado suficiente evidencia para poder afirmar que los humanos no son los únicos mamíferos que usan plantas medicinales para tratar el dolor. Los orangutanes (Pongo pygmaeus) también lo hacen.

Su estudio, publicado en Scientific Reports, asegura que diez de estos animales masticaron ocasionalmente una planta específica que no hace parte de su dieta usual. Luego de hacerlo, formaron una sustancia espumosa que frotaron en su cuerpo por cerca de 45 minutos. Es posible que ese sea el primer caso de un animal que utiliza un analgésico.

Para comprobarlo, como lo dice el portal Scientific American, los coautores de la investigación exploraron las propiedades de esta planta, la Dracaena cantleyi, también usada por la población local de Indonesia para aliviar el dolor. Tras analizar su efecto en células humanas cultivadas en laboratorio, encontraron que, efectivamente, genera una respuesta a la inflamación.

Aunque aún no se sabe con certeza cómo llegaron los orangutanes a conocer las propiedades de esta especie, una de las hipótesis apunta a que pudo ser un descubrimiento casual de uno de los miembros del grupo que luego lo compartió con los otros tras percatarse de que generaba un agradable efecto analgésico (fuente: El Espectador).