Todos los caminos conducen al norte. La narrativa de Ricardo Elizondo Elizondo y Eduardo Antonio Parra.

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Nora Guzmán
Fondo Editorial Nuevo León
México, 2009

La literatura de Elizondo y Parra expresa las formas de resistencia al cambio que tienen los habitantes de esta región, así como sus transformaciones, determinadas por el efecto de la globalización y por su cercanía con Estados Unidos, afirma la doctora Nora Guzmán en su libro Todos los caminos conducen al norte. La narrativa de Ricardo Elizondo Elizondo y Eduardo Antonio Parra. Ambos ofrecen una visión particular sobre la frontera, así como sus implicaciones culturales, sociales, políticas y económicas.

Guzmán analiza las novelas Setenta veces siete y Narcedalia Piedrotas, de Ricardo Elizondo Elizondo; y de Eduardo Antonio Parra analiza Tierra de nadie y Nostalgia de la sombra. Las novelas de Elizondo describen la época en la que se inicia la llamada “modernización”, afirma Guzmán, y los temas que en ellas se desarrollan permiten revisar cómo fueron estas propuestas modernistas y si se llevaron a cabo o no.

De Parra, escribe que sus narraciones se ubican a finales del siglo XX y muestran la crisis de esta modernidad. Su temática refleja la inquietud de la sociedad, así como los problemas generados por la violencia, la inseguridad, la injusticia, la desterritorialización y la migración, lo que conduce a una deconstrucción del sujeto y a la pérdida de la identidad.

Tanto la literatura de Elizondo como la de Parra, afirma la doctora Guzmán, presentan una serie de temas reflejo de los problemas del norte mexicano. Su obra presenta la problemática que trae consigo la interacción entre globalización y pobreza, desarrollo científico y analfabetismo, movilidad de capitales y migración de personas que carecen de lo más mínimo para subsistir, así como la entronización del poder económico y el deterioro político, cultural y social.

Las entrevistas complementan la investigación acerca de dos destacados autores de nuestras letras.
(Zacarías Jiménez)