Impacto del marrano alzado y el jabalí europeo en hábitats del matorral espinoso tamaulipeco en el noreste de México

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JORGE G. VILLARREAL GONZÁLEZ*, GLAFIRO J. ALANÍS FLORES**

CIENCIA UANL / AÑO 18, No. 72, MARZO-ABRIL 2015

Los cerdos domésticos Sus scrofa, también conocidos en México como puercos o marranos, son la versión domesticada del jabalí Sus scrofa L., una especie de la fauna silvestre que pertenece a la familia Suidae, originaria de los países de Eurasia, y que según Larson et al. (1) fueron domesticados por el hombre hace alrededor de 8 mil años.

Es importante destacar que, aunque de apariencia similar, los pecarí de collar (Pecarí tajacu L., familia Tayassuidae.), una especie de la fauna silvestre originaria del continente americano, no están emparentados con los cerdos o jabalíes Sus scrofa, ya que pertenecen a familias, géneros y especies diferentes. Los Sus scrofa L. fueron introducidos por los españoles al “nuevo mundo”, en la época de la conquista y colonización, junto con otras especies de ganado: bovinos, caprinos, ovinos y caballar, con el objeto de obtener los productos cárnicos básicos.

De acuerdo a la Ley General de Vida Silvestre, (2) en México se denominan ejemplares o poblaciones ferales “aquellos pertenecientes a especies domésticas que al quedar fuera del control del hombre, se establecen en el hábitat natural de la vida silvestre” (sic). Por esta razón, los Sus scrofa que se encuentran libres en los terrenos naturales de México se pueden llamar ferales. En el norte de México, y en particular en la región noreste (Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas), a éstos también se les conoce como marranos alzados.

dibujomarranoalzado

De acuerdo a la misma Ley, (2) en México se denominan ejemplares o poblaciones exóticas “aquellos que se encuentran fuera de su ámbito de distribución natural, lo que incluye a los híbridos y modificados” (sic). Por esta razón, los Sus scrofa que se encuentran libres en los terrenos naturales del territorio mexicano son considerados, además de ferales, exóticos para México.

En la actualidad, esta población de marrano alzados y el jabalí europeo, debido a su alta tasa de reproducción y ausencia de predadores naturales, se ha incrementado en forma desproporcionada, trayendo como consecuencia un fuerte deterioro en el hábitat natural de las poblaciones de marranos; ha impactado las comunidades vegetales de matorral espinoso tamaulipeco y compite con las especies regionales que aprovechan las plantas como fuente de forraje y cobertura en épocas de verano e invierno.

Antecedentes en los Estados Unidos de Norteamérica 

Debido a las liberaciones de Sus scrofa que se han realizado durante los últimos cuatro siglos en diversas regiones de Estados Unidos y México, esta especie, por su adaptación, ha ocupado grandes extensiones de terrenos naturales, por lo que se considera, en muchas regiones naturales de EE.UU., como una especie- problema dentro del manejo de la vida silvestre, porque daña a la ecología, cultivos agrícolas, ganadería, comunidades vegetales, y puede causar los problemas de salud a los humanos, el ganado y la fauna silvestre.

Los daños a los cultivos agrícolas y al medio ambiente en EUA alcanzan un valor del orden de 1.5 billones de dólares anuales, lo que da una idea muy clara del problema de la presencia de estos animales. Se considera, por esta razón, como una verdadera “plaga”, difícil de controlar y erradicar una vez que se ha establecido en los hábitats de los terrenos naturales. (3)

Tan importante se considera el impacto de estos animales en EUA, que a partir de 1982 se inició un monitoreo permanente de esta especie. Este monitoreo se puede consultar en la página electrónica creada por la organización The Southeastern Cooperative Wildlife Disease Study (SCWDS www.ferals winemap.org). (3)

La población de Sus scrofa en ecosistemas naturales de Estados Unidos se estima en el orden de 1 a 2 millones de individuos, pero este número quedará rápidamente obsoleto, ya que la población de estos animales crece año con año, pese a los esfuerzos realizados para su control y erradicación. (4)

Para el caso particular de Texas, la población de Sus scrofa, se estima que puede ser del orden de 1.5 millones de animales, pese a los esfuerzos que se han hecho para su control y erradicación, a través de la caza deportiva y el trampeo sistemático, lejos de disminuir el problema, día a día va en aumento. Los Sus scrofa son omnívoros (pueden consumir vegetales y animales), y de hábitos oportunistas, razón por la cual una gran proporción de la dieta que consumen se basa en la disponibilidad estacional de vegetales y animales principalmente silvestres. Entre los productos vegetales que consumen se incluyen gramíneas, hierbas silvestres, raíces, tubérculos, ramoneo, frutos, semillas, bulbos y hongos, de ahí el impacto negativo sobre el suelo, la flora silvestre y, en general, en los procesos ecológicos que se suscitan en los ecosistemas naturales. En cuanto a la dieta animal, estos marranos consumen diversos tipos de invertebrados (insectos, lombrices y otros), reptiles, anfibios, carroña y, si se da la oportunidad, consumen cervatos de venados, becerros y crías de borregos. (5)

Es importante referir que los Sus scrofa pueden trasmitir a los humanos, al ganado y a la fauna silvestre, diversas enfermedades (como brucelosis porcina, tuberculosis y peste bubónica) y parásitos (lombrices del riñón, lombrices del estómago, gusanos del hígado y triquinosis, etc.). Algunos parásitos externos comunes incluyen garrapatas de los perros, pulgas y piojos de los cerdos. Por lo que la presencia de estos animales en condiciones de vida libre y sin confinamiento constituye un verdadero peligro para la salud en general. (5)

Antecedentes en México y en Nuevo León

En México, los Sus scrofa domésticos se encuentran prácticamente a lo largo de todo el territorio nacional, se han identificado numerosas poblaciones ferales de esta especie en algunas sierras del extremo sur de la península de Baja California, en el centro y este de Chihuahua y oeste de Coahuila, y en el extremo norte de Nuevo León y al noroeste de Tamaulipas. (6)

En el caso particular de la fauna silvestre del noreste de México (Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas), la introducción de especies exóticas como los antílopes africanos, ciervos y jabalíes europeos, lejos de constituir un beneficio ecológico, representa un verdadero peligro para las especies de la fauna silvestre nativas, ya que éstas pueden ser atacadas por plagas o enfermedades que también son exóticas para la región. En casos extremos, la competencia directa por alimento, agua, cobertura vegetal o espacio físico, serían un factor que contribuye al desplazamiento o erradicación de las especies nativas, lo cual afecta la riqueza biológica de la región donde se introdujeron. Desgraciadamente, al hacer referencia al noreste de México, esta región ecológica no ha escapado de la introducción de muchas especies de mamíferos exóticos, entre las que destacan los Sus scrofa, los cuales constituyen ya un problema grave. (7)

Según la Dirección de Parques y Vida Silvestre de Nuevo León (OPD),8 la tasa de aprovechamiento y cintillos de cobro cinegético que anualmente se otorgan en Nuevo León a las unidades de manejo para la conservación de la vida silvestre (UMA) extensivas (vida libre) para la caza de Sus scrofa es de 750 cintillos por temporada cinegética oficial. En el caso particular de esta especie, en apoyo a su control y erradicación en vida libre, la tasa de aprovechamiento que se otorga es sin límite de ejemplares a cazar; y para toda la temporada cinegética oficial, un importante acierto de la autoridad competente para iniciar un verdadero programa de erradicación de esta especie.

En un estudio realizado para conocer la presencia y distribución de Sus scrofa en los ecosistemas de matorral espinoso tamaulipeco del norte y centro de Nuevo León, se reporta que de un total de 324 UMA extensivas de manejo en vida libre, seleccionadas, 164 (50%) informaron de la presencia de Sus scrofa en sus terrenos naturales y bajo condiciones de vida libre, sobre todo en municipios como Anáhuac, Vallecillo, Parás, Agualeguas, China y General Terán. (9)

Objetivo del estudio

Esta investigación busca obtener un perfil real de la verdadera situación de la presencia y distribución geográfica de Sus scrofa en los terrenos de los ecosistemas naturales del matorral espinoso tamaulipeco de la región norte-noreste-este de Nuevo León, en la cual se estima que existen en operación 1,662 UMA extensivas, es decir, con manejo de fauna silvestre en condiciones de vida libre.8 Este perfil tiene por objeto dimensionar las necesidades de investigaciones y programas de manejo y control o erradicación sistemática de esta especie exótica, con lo que se pretende contribuir a salvaguardar la riqueza e integridad de la biodiversidad estatal y sus ecosistemas naturales.

Ubicación del área de estudio

El área de estudio incluye una superficie total de 36,429.9 km2 (3.643 millones de hectáreas) de 25 municipios de la zona norte y centro de Nuevo León (figura 2), y comprende la totalidad de las provincias fisiográficas de Nuevo León conocidas como: la Gran Llanura de Norteamérica y Llanura Costera del Golfo Norte, y parte de la provincia fisiográfica Sierra Madre Oriental. El 75% de la superficie corresponde a terrenos de llanuras con topografía plana y semiplana, que varía de este a oeste desde los 130 hasta los 500 msnm. De acuerdo a su régimen de humedad (precipitación pluvial), el clima que predomina en la parte norte del área de estudio es seco BS, con lluvias en verano y escasas durante el resto del año; con una precipitación media anual del orden de 400 a 600 mm, mientras que en la parte sur (centro de Nuevo León) del área de estudio, el clima predominante es templado (A) C, con lluvias en verano y escasas durante el resto de año, con una precipitación media anual del orden de 600 mm hasta 1,000 mm en algunas áreas. Las temperaturas medias mensuales y anuales son extremosas, y es común que se presenten periódicamente sequías estacionales y anuales, heladas al menos una vez al año, y la evaporación media anual (medida en evaporímetro de espejo libre) rebasa a los 1,200 mm (1.20 metros).

El matorral espinoso tamaulipeco

La totalidad del área de estudio queda comprendida dentro de la gran provincia biótica tamaulipeca, constituida principalmente por la Unidad Biótica Matorral Espinoso Tamaulipeco, que alterna con algunas áreas de pastizales abiertos.

El matorral espinoso tamaulipeco es un ecosistema valioso, ubicado en la parte media y baja del Río Bravo, en Texas, y el noreste de México en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas; la interacción geológica, de topoformas, combinación del clima y suelo dan como consecuencia una comunidad de vegetación con notable complejidad ecosistémica. Desde el punto de vista histórico, la descripción como unidad biótica se debe a Muller, (10) quien la define como un sistema ecológico de gran diversidad florística. Muller ubica la distribución al este de las faldas de la Sierra del Carmen y la Sierra Madre Oriental en Coahuila; en el sureste de Texas, norte de Nuevo León y Tamaulipas, en la Planicie Costera del Golfo. A continuación se enlistan sólo algunas de las especies más características de esta comunidad: Agave lecheguilla, Yucca filifera, Gutierrezia sarothrae, Parthenium confertum, Varilla texana, Verbesina microptera, Viguiera stenoloba, Amoreuxia wrightii, Cordia boissieri, Echinocactus texensis, Echinocereus poselgeri, Echinocereus stramineus, Mammillaria heyderi,Opuntia engelmannii, entre muchas otras. Desde el punto de vista de la diversidad florística, destacan las familias botánicas de las fabáceas: mezquite, ébano, tenaza, guajillo, uña de gato, huizache; en las cactáceas destacan los nopales, ya que forman parte de esta comunidad y constituyen una fuente de forraje en épocas críticas, dentro del grupo de las gramíneas que integran pastizales abiertos en pequeñas áreas; en las euforbiáceas destacan la oreja de ratón, la sangre de drago y la hierba de la golondrina; y dentro de las asteráceas abundan las plantas herbáceas temporales y de excelente aprovechamiento como forraje para la fauna.

Fig. 1. Área de distribución del matorral espinoso tamaulipeco

Fig. 1. Área de distribución del matorral espinoso tamaulipeco

Esta comunidad vegetativa, debido a las condiciones favorables de abrigo, alimento y protección, presenta una variedad de fauna silvestre, algunas de las principales especies de aves y mamíferos silvestres son, entre otras: “paloma alas blancas” (Zenaida asiática), “codorniz escamosa” (Callipepla squamata), “correcaminos” (Geococcyx californianus), “tecolote cornudo” (Bubo virginianus), “aguililla rojinegra” (Parabuteo unicinctus), “aguililla de cola roja” (Buteo jamaicensis ),“tijereta” (Tyrannus forficatus), “tlacuache” (Didelphis virginiana), “coyote”(Canis latrans), “zorra gris”(Urocyon cinereoargenteus), “gato montés” (Lynx rufus), “puma” (Puma concolor), “zorrillo listado” (Mephitis mephitis), y “tlalcoyote” (Taxidea taxus).

Sistema regional de UMA en vida libre dentro del área de estudio

Dentro de los 25 municipios que quedan incluidos en del área de estudio (figura 2), oficialmente están registradas 1,587 UMA de manejo extensivo que administran una superficie total de 17,441 km2. (7) De acuerdo con lo anterior, en el área de estudio operan bajo manejo extensivo 1,587 UMA (95.5%) de las 1,662 extensivas actualmente registradas en Nuevo León. Importa destacar que 47.9% (17,441 km2) de la superficie del área de estudio (36,429.9 km2), se administra y opera bajo el esquema de UMA, en las que el principal tipo de aprovechamiento del matorral espinoso tamaulipeco es para la producción de ganado bovino y el aprovechamiento cinegético sustentable del venado cola blanca (Odocoileus virginianus), principal objeto del registro de todas estas UMA extensivas, lo que demuestra su importancia como estrategia de manejo y conservación de la vida silvestre para esta provincia biótica en Nuevo León.

Fig. 2. Ecosistemas de matorral espinoso tamaulipeco de la región nortenoreste- este de Nuevo León (25 municipios, 36,429.9 km2).

Fig. 2. Ecosistemas de matorral espinoso tamaulipeco de la región nortenoreste-este de Nuevo León (25 municipios, 36,429.9 km2).

Metodología

Este estudio se realizó con base, de manera exclusiva, los reportes de campo que fueron verificados sobre la presencia de Sus scrofa en diversas UMA, o predios rurales ganaderos del área ecológica de matorral espinoso tamaulipeco seleccionada para este estudio. Las verificaciones de campo que se utilizaron para las conclusiones de este estudio se realizaron durante 2010 y 2012, visitando, en cada caso, los sitios que fueron reportados con la presencia de esta especie. La presencia de Sus scrofa se corroboró con la obtención de fotografías con cámaras de sensor y operación automática (4,800 registros), fotografías de animales cazados (738 fotografías), observación directa de animales en el campo (6,854 registros), indicios físicos de la presencia de estas especies: huellas, excretas, pelos (sobre el terreno o en cercos de alambre de púas), áreas de “escarbaderos” o “trompeo” y áreas de “revolcaderos” o “echaderos” (6,840 registros).

Resultados

En la tabla I se presentan los principales resultados obtenidos, los cuales muestran la presencia del jabalí europeo y el marrano alzado en un total de 622 UMA extensivas de manejo en vida libre, mismas que corresponden a una superficie total de presencia de esta especie “exótica” del orden de 758,528 hectáreas de ecosistemas naturales del matorral espinoso tamaulipeco en Nuevo León.

TablaITotaldeUMA

El municipio de Anáhuac es el de mayor incidencia y presencia de jabalí europeo o (Sus scrofa), presente en prácticamente 75% (316,793 ha) de los terrenos naturales de este municipio. Le sigue Parás con 57% de la superficie municipal (56,888 ha.), Lampazos de Naranjo (42%, 150,456 ha.), Vallecillo (30%, 55,406 ha.), General Terán (18%, 44,976 ha.) y China (12%, 46,750 ha.). La superficie total con presencia de esta especie correspondió a 758,528 hectáreas de ecosistemas naturales (21% de la superficie total del matorral espinoso tamaulipeco del área de estudio en Nuevo León). Los únicos tres municipios, de los 25 considerados para este estudio, en los que no se registró la presencia de estos animales, sin que esto quiera decir que no estén presentes en vida libre, fueron Los Herreras, Higueras y Hualahuises, Nuevo León. Los otros 18 municipios considerados para este estudio sí registraron la presencia de Sus scrofa, pero en ningún caso excedió 10% de la superficie municipal total.

Conclusiones y recomendaciones

De acuerdo a la información obtenida y a las experiencias realizadas en Texas, EUA,4,5 la depredación natural, la cacería deportiva (más de 1 millón de cazadores) y el trampeo sistemático no son medidas efectivas ni suficientes para lograr el control y erradicación de esta especie, razón por la cual se recomienda un programa permanente de suministro y entrega de trampas de captura bajo el esquema de comodato, y analizar la posibilidad de que los cintillos de cobro cinegético para estas especies estén exentas del pago del derecho hacendario correspondiente.

De igual forma, es necesario y pertinente que se establezca una página electrónica en la que se lleve un registro y un monitoreo permanente de los reportes de esta especie, con el objeto de establecer la tendencia de distribución y crecimiento de la población. Se recomienda, además, que en esta página electrónica se dé seguimiento a todas las especies exóticas de fauna silvestre que se encuentran presentes en Nuevo León.

Asimismo, se debe insistir en el apoyo de la autoridad estatal competente, las organizaciones no gubernamentales, las organizaciones de productores ganaderos y las organizaciones de cazadores deportistas para realizar una campaña permanente de difusión y divulgación, orientada a desalentar la introducción de más especies exóticas.

* Consejo Estatal de Flora y Fauna Silvestre de Nuevo León, A. C.
Contacto: ceffsnl@prodigy.net.mx
** Universidad Autónoma de Nuevo León, FCB.
Contacto: galanis44@hotmail.com

marranoalzadonegro

Referencias

1. Larson, G., K. Dobney, U. Albarella, M. Fang, E. Matisoo-Smith, J. Robins, S. Lowden, H. Finlayson, T. Brand, E.Willerslev, P. Rowley-Conwy, L. Andersson, A. Cooper. 2005. Worldwide phylogeography of wild boar reveals multiple centers of pig domestication. Science 307(5715):1618-1621.
2. Ley General de Vida Silvestre, 2000. Diario Oficial de la Federación. Publicado el 03 de julio de 2000. México, D.F.
3. West, B.C., A.L. Cooper, and J.B. Armstrong. 2009. Managing wild pigs: A technical guide. Human- Wildlife Interactions Monograph 1:1-55.
4. Mayer, J.J., and I.L. Brisbin, Jr. 1991. Wild pigs of the United States: their history, morphology and current status. University of Georgia Press, Athens, Georgia, U.S.A.
5. Taylor, R.B. 2003. The feral hog in Texas. Texas Parks and Wildlife. Austin, Texas, USA. Unnumbered publication. Accessed online at: http://www.tpwd.state.tx.us/huntwild/wild/nuisance/feral_hogs
6. Álvarez Romero, J.G., R.A. Medellín, A. Olivares de Ita, H. Gómez de Silva, O. Sánchez. (2008). Animales exóticos en México: una amenaza para la biodiversidad. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, Instituto de Ecología, UNAM, Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, México, D.F.
7. Villarreal, G.J.G. (1999). Venado cola blanca, manejo y aprovechamiento cinegético. Unión Ganadera Regional de Nuevo León. Monterrey, Nuevo León, México.
8. Hernández, S.J.R. (2010). Informe de la situación de UMA en Nuevo León, y permisos de caza deportiva expedidos durante la temporada cinegética oficial 2009-2010. Oficio Número PVSNL/VS/8791 de fecha 05 de octubre de 2010. Gobierno del Estado de Nuevo León. Parques y Vida Silvestre de Nuevo León. Coordinación de Vida Silvestre. Monterrey, Nuevo León.
9. Villarreal, G.J.G., G. Salgado de los Santos, P.V. Moreno, Ch.R.A. Herrera, I. Galván, C. (2010). Presencia, distribución y problemática del marrano alzado Sus scrofa en los ecosistemas de matorral tamaulipeco del norte y centro de Nuevo León, México. XXVII Simposio sobre Fauna Silvestre. División de Educación Continua. Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia. UNAM. México, D.F.
10. Muller, C. H. 1939. Relations of the vegetation and climatics types in Nuevo León, México. Amer. Midl. Nat. 21:687-729.